Tenemos el honor de anunciar que la Asociación Española Cáncer de Mama Metastásico (AECMM) convoca por séptimo año consecutivo el Premio M. Chiara Giorgetti, cuyo objetivo es fomentar la investigación específica en cáncer de mama metastásico a través de ayudas económicas concedidas a aquellos proyectos que supongan un mayor avance en cuanto a la cronificación y futura curación de la enfermedad.
Entre un 5-6 % de las pacientes con cáncer de mama presentan ya metástasis en el momento del primer diagnóstico y aproximadamente un 30% desarrollarán metástasis con el tiempo. El cáncer de mama metastásico sigue siendo una enfermedad incurable, así que la única esperanza para estas pacientes es la investigación y el desarrollo de nuevos tratamientos que les proporcionen una mayor supervivencia y mejor calidad de vida.
En esta VII Edición del Premio M. Chiara Giorgetti, la AECMM otorgará un total de 280.000 euros, que serán distribuidos entre Primer Premio (150.000 euros), Segundo Premio (80.000 euros) y Tercer Premio (50.000 euros). La dotación económica de estas ayudas a la investigación procede íntegramente de las aportaciones de los socios y socias, las actividades solidarias realizadas por la Asociación y las donaciones de diferentes particulares y entidades colaboradoras.
El plazo para la recepción de propuestas se inicia el 16 de septiembre de 2025 y finaliza el 6 de octubre de 2025 a las 23.00h. Un Comité Evaluador formado por expertos de gran prestigio en el ámbito de la oncología y la investigación, valorará y seleccionará aquellos proyectos que puedan suponer un mayor beneficio para las pacientes de cáncer de mama metastásico (pueden consultar el comité en las bases).
Se comunicará la resolución de la convocatoria con la información de los proyectos ganadores el 24 de noviembre de 2025.
Pueden consultar las bases de la convocatoria, así como la documentación requerida (anexos) en el siguiente enlace.
Madrid, 15 de septiembre de 2025.- Los nuevos anticuerpos monoclonales, los anticuerpos conjugados, los anticuerpos biespecíficos, los inhibidores de tirosin kinasa y la terapia celular (CAR-T y otras) están contribuyendo en los últimos años a aumentar y mejorar el arsenal terapéutico en el tratamiento de los linfomas, un complejo y heterogéneo grupo de más de 200 enfermedades. Este amplio abanico de posibilidades terapéuticas ha aumentado de forma progresiva la supervivencia, actualmente superior al 75% a los cinco años.
En el marco de la campaña de comunicación “En Oncología cada AVANCE se escribe en Mayúsculas”, SEOM da a conocer la evolución y los avances médicos que se han sucedido en estas últimas décadas en el tratamiento de los diferentes tumores. Coincidiendo con el Día Mundial del Linfoma que se celebra este lunes, 15 de septiembre, destacamos los avances más importantes en linfomas, el sexto tumor más frecuente en nuestro entorno, con una estimación de unos 10.383 nuevos casos de linfomas no hodgkinianos y de 1.732 linfomas de Hodgkin en España en 2025, según el informe Las cifras del cáncer en España de 2025.
Desde la introducción de las modernas combinaciones de quimioterapia en la década de los 70 del pasado siglo, que marcaron un punto de inflexión al conseguir la curación definitiva de algunos pacientes, hemos asistido a la introducción progresiva de nuevas herramientas diagnósticas y nuevos tratamientos que están suponiendo hitos importantes en beneficio de los pacientes.
Desde el punto de vista del diagnóstico, cabe señalar la introducción de nuevas herramientas diagnósticas, de la mano de la biología molecular –al igual que en muchas otras áreas de la Oncología–, que consiguen ajustar con mayor precisión el diagnóstico de los diferentes subtipos y por lo tanto, su tratamiento personalizado.
En el ámbito terapéutico podemos citar numerosos ejemplos de la evolución e introducción de nuevos y mejores fármacos y, sobre todo, de nuevos paradigmas terapéuticos. La introducción de los anticuerpos monoclonales, junto a la quimioterapia, a partir de los primeros años del siglo XXI supuso una mejoría muy importante del pronóstico de la mayoría de los linfomas y un gran aumento de largos supervivientes y curaciones definitivas.
Y en los últimos años asistimos a una verdadera explosión de nuevos formas de tratamiento: nuevos anticuerpos monoclonales, anticuerpos conjugados, anticuerpos biespecíficos, inhibidores de tirosin kinasa y terapia celular (CAR-T y otras). Todos y cada uno de ellos están contribuyendo a aumentar y mejorar el arsenal terapéutico y a superar viejos paradigmas. A modo de ejemplo, podemos citar:
Son sólo unos ejemplos del vasto arsenal terapéutico que se está introduciendo en el tratamiento de este complejo grupo de enfermedades en los últimos años y cuyos resultados terapéuticos confirman que los linfomas son un buen paradigma de las neoplasias curables y que seguimos consiguiendo mejorar el pronóstico de nuestros pacientes.
Los nuevos anticuerpos monoclonales, los anticuerpos conjugados, los anticuerpos biespecíficos, los inhibidores de tirosin kinasa y la terapia celular (CAR-T y otras) están contribuyendo en los últimos años a aumentar y mejorar el arsenal terapéutico en el tratamiento de los linfomas, un complejo y heterogéneo grupo de más de 200 enfermedades. Este amplio abanico de posibilidades terapéuticas ha aumentado de forma progresiva la supervivencia, actualmente superior al 75% a los cinco años.
En el marco de la campaña de comunicación “En Oncología cada AVANCE se escribe en Mayúsculas”, SEOM da a conocer la evolución y los avances médicos que se han sucedido en estas últimas décadas en el tratamiento de los diferentes tumores. Coincidiendo con el Día Mundial del Linfoma que se celebra este lunes, 15 de septiembre, destacamos los avances más importantes en linfomas, el sexto tumor más frecuente en nuestro entorno, con una estimación de unos 10.383 nuevos casos de linfomas no hodgkinianos y de 1.732 linfomas de Hodgkin en España en 2025, según el informe Las cifras del cáncer en España de 2025.
Desde la introducción de las modernas combinaciones de quimioterapia en la década de los 70 del pasado siglo, que marcaron un punto de inflexión al conseguir la curación definitiva de algunos pacientes, hemos asistido a la introducción progresiva de nuevas herramientas diagnósticas y nuevos tratamientos que están suponiendo hitos importantes en beneficio de los pacientes.
Desde el punto de vista del diagnóstico, cabe señalar la introducción de nuevas herramientas diagnósticas, de la mano de la biología molecular –al igual que en muchas otras áreas de la Oncología–, que consiguen ajustar con mayor precisión el diagnóstico de los diferentes subtipos y por lo tanto, su tratamiento personalizado.
En el ámbito terapéutico podemos citar numerosos ejemplos de la evolución e introducción de nuevos y mejores fármacos y, sobre todo, de nuevos paradigmas terapéuticos. La introducción de los anticuerpos monoclonales, junto a la quimioterapia, a partir de los primeros años del siglo XXI supuso una mejoría muy importante del pronóstico de la mayoría de los linfomas y un gran aumento de largos supervivientes y curaciones definitivas.
Y en los últimos años asistimos a una verdadera explosión de nuevos formas de tratamiento: nuevos anticuerpos monoclonales, anticuerpos conjugados, anticuerpos biespecíficos, inhibidores de tirosin kinasa y terapia celular (CAR-T y otras). Todos y cada uno de ellos están contribuyendo a aumentar y mejorar el arsenal terapéutico y a superar viejos paradigmas. A modo de ejemplo, podemos citar:
Son sólo unos ejemplos del vasto arsenal terapéutico que se está introduciendo en el tratamiento de este complejo grupo de enfermedades en los últimos años y cuyos resultados terapéuticos confirman que los linfomas son un buen paradigma de las neoplasias curables y que seguimos consiguiendo mejorar el pronóstico de nuestros pacientes.
