Madrid, 6 de marzo de 2026.- Con motivo del Día Internacional de la Mujer que se celebra el 8 de marzo, la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) advierte del incremento progresivo de casos y de muertes por cáncer de pulmón en las mujeres. El cáncer de pulmón ya es desde 2019 el tercer tumor más incidente en mujeres, y, por primera vez, se posiciona como tumor responsable de un mayor número de muertes en España en 2024, con más de 6600 fallecimientos.
En 2026 se estima que se diagnosticarán en la mujer unos 133.120 nuevos casos de cáncer, según recoge el informe Las cifras del cáncer en España 2026, editado por SEOM en colaboración con la Red Española de Registros de Cáncer (REDECAN).
La estimación de incidencia en mujeres sigue evidenciando un leve incremento progresivo de los nuevos casos de cáncer, debido en parte a factores no modificables como el aumento poblacional y el envejecimiento, pero también por factores de riesgo modificables. Se estima que hasta un 1/3 de las muertes por cáncer podrían ser evitables si se controlaran los siguientes factores de riesgo: tabaco (responsable del 33% de las muertes por cáncer), infecciones (sobre todo en países en vías de desarrollo), el alcohol, el sedentarismo y las dietas inadecuadas (consumo insuficiente de fruta y verdura).
“Aunque la incidencia del cáncer continúa progresivamente en ascenso, desde SEOM queremos lanzar un mensaje de esperanza. Alrededor de un 40% de los cánceres se deben a factores de riesgo evitables, por lo que tenemos la oportunidad de actuar y reducir nuestro riesgo de cáncer, evitando el tabaco y alcohol, siguiendo una dieta mediterránea y realizando ejercicio físico de forma regular, entre otras acciones. Además, es fundamental seguir las campañas de vacunación, especialmente frente al virus de la hepatitis B y al virus del papiloma humano, así como la adherencia a los programas de cribado actualmente establecidos, que permiten diagnosticar los tumores en estadios tempranos, incluso en fase premaligna, reduciendo de esta forma la mortalidad. Por otro lado, los importantes avances terapéuticos logrados en las últimas décadas han contribuido a mejorar la supervivencia del cáncer”, señala el Dr. Javier de Castro, presidente de SEOM.
Factores de riesgo evitables
La incidencia y mortalidad del cáncer de pulmón se ha incrementado de forma significativa en mujeres en las últimas décadas. Desde 2019, se convierte en el tercer tumor con mayor incidencia en la mujer, después del de mama y el colorrectal y en 2024 se sitúa como primera causa de muerte por cáncer en mujeres, por delante del cáncer de mama, tradicionalmente asociado con el mayor número de fallecimientos por cáncer en España. El tabaquismo es el principal factor asociado con el riesgo de desarrollar un cáncer de pulmón, pero también otros tumores como el cáncer de vejiga, los tumores de cabeza y cuello, el cáncer de esófago o el cáncer de páncreas, entre otros. El incremento del hábito tabáquico entre las mujeres desde la década de 1970 es responsable del incremento progresivo de la incidencia de cáncer de pulmón en las mujeres. A pesar de ello, según el INE, en torno a un 20% de la población española fuma a diario, según datos recogidos en el Plan Integral de Prevención y Control del Tabaquismo 2024-2027. Preocupa, asimismo, el uso de cigarrillos electrónicos y vapeadores, especialmente entre la población joven. Sin embargo, el tabaco no es el único factor de riesgo asociado con el cáncer de pulmón. La exposición al radón residencial es el principal factor de riesgo en personas que nunca han fumado, y el segundo factor de riesgo en pacientes fumadores.
Por otro lado, el alcohol es un factor de riesgo para el desarrollo de cáncer, estimándose que hasta 12.000 casos de cáncer en España podrían ser atribuibles al alcohol, especialmente cánceres colorrectales, cáncer de mama, tumores de hígado y de cabeza y cuello. No existe un consumo seguro de alcohol, ya que todo consumo de alcohol, incluso leve, incrementa el riesgo de cáncer, y se produce un efecto sinérgico con el tabaco.
La obesidad y el sedentarismo son factores de riesgo evitables relacionados con una amplia variedad de tumores y con una prevalencia cada vez mayor en nuestra sociedad. En 2022, la obesidad afectaba el 13,7% de la población adulta y el sobrepeso al 33,6%, con cerca de un 30% de la población infantil con sobrepeso u obesidad. Una dieta mediterránea adecuada y el ejercicio físico han demostrado reducir la incidencia de ciertos tipos de tumores, disminuir el riesgo de recidiva y mejorar su pronóstico, así como una mejor tolerancia a los tratamientos.
Programas de cribado
Actualmente existen 3 programas de cribado de cáncer establecidos en España, el cribado del cáncer de colon, mama y cérvix, cuya implantación permite un diagnóstico precoz, incluso de lesiones premalignas, y una reducción en la mortalidad por estos tumores.
Estos cribados se actualizan de forma periódica en base a la evidencia científica disponible. En 2025, el cribado de cáncer de cérvix se actualizó, incluyendo la determinación del virus del papiloma humano (VPH) en las mujeres de entre 30 y 65 años, una estrategia más sensible y precisa que la citología convencional. La implantación de los programas de cribado, junto con la inclusión en el calendario vacunal de la vacuna frente al VPH, tendrá sin duda un impacto notable en la reducción de la incidencia del cáncer de cérvix y otros tumores relacionados.
Con respecto al cáncer de mama, el Consejo de la Unión Europea recomienda adelantar el inicio del cribado a los 45 años y extenderlo hasta los 74 años, acciones que se están evaluando en España, y que muchas Comunidades Autónomas han ido poniendo en marcha.
Desde SEOM queremos insistir en el valor de los programas de cribado y en la importancia de una adecuada adherencia a los mismos.
Conclusiones y recomendaciones finales
El cáncer es un problema de primer orden en nuestro medio, estimándose que en España se diagnosticarán más de 133.000 nuevos casos en 2026, y más de 47.000 mujeres fallecerán por esta causa. Se estima que aproximadamente una de cada tres mujeres padecerá un cáncer a lo largo de su vida.
Sin embargo, desde SEOM queremos transmitir los siguientes mensajes de esperanza:
Con motivo del Día Internacional de la Mujer que se celebra el 8 de marzo, la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) advierte del incremento progresivo de casos y de muertes por cáncer de pulmón en las mujeres. El cáncer de pulmón ya es desde 2019 el tercer tumor más incidente en mujeres, y, por primera vez, se posiciona como tumor responsable de un mayor número de muertes en España en 2024, con más de 6600 fallecimientos.
En 2026 se estima que se diagnosticarán en la mujer unos 133.120 nuevos casos de cáncer, según recoge el informe Las cifras del cáncer en España 2026, editado por SEOM en colaboración con la Red Española de Registros de Cáncer (REDECAN).
La estimación de incidencia en mujeres sigue evidenciando un leve incremento progresivo de los nuevos casos de cáncer, debido en parte a factores no modificables como el aumento poblacional y el envejecimiento, pero también por factores de riesgo modificables. Se estima que hasta un 1/3 de las muertes por cáncer podrían ser evitables si se controlaran los siguientes factores de riesgo: tabaco (responsable del 33% de las muertes por cáncer), infecciones (sobre todo en países en vías de desarrollo), el alcohol, el sedentarismo y las dietas inadecuadas (consumo insuficiente de fruta y verdura).
“Aunque la incidencia del cáncer continúa progresivamente en ascenso, desde SEOM queremos lanzar un mensaje de esperanza. Alrededor de un 40% de los cánceres se deben a factores de riesgo evitables, por lo que tenemos la oportunidad de actuar y reducir nuestro riesgo de cáncer, evitando el tabaco y alcohol, siguiendo una dieta mediterránea y realizando ejercicio físico de forma regular, entre otras acciones. Además, es fundamental seguir las campañas de vacunación, especialmente frente al virus de la hepatitis B y al virus del papiloma humano, así como la adherencia a los programas de cribado actualmente establecidos, que permiten diagnosticar los tumores en estadios tempranos, incluso en fase premaligna, reduciendo de esta forma la mortalidad. Por otro lado, los importantes avances terapéuticos logrados en las últimas décadas han contribuido a mejorar la supervivencia del cáncer”, señala el Dr. Javier de Castro, presidente de SEOM.
Factores de riesgo evitables
La incidencia y mortalidad del cáncer de pulmón se ha incrementado de forma significativa en mujeres en las últimas décadas. Desde 2019, se convierte en el tercer tumor con mayor incidencia en la mujer, después del de mama y el colorrectal y en 2024 se sitúa como primera causa de muerte por cáncer en mujeres, por delante del cáncer de mama, tradicionalmente asociado con el mayor número de fallecimientos por cáncer en España. El tabaquismo es el principal factor asociado con el riesgo de desarrollar un cáncer de pulmón, pero también otros tumores como el cáncer de vejiga, los tumores de cabeza y cuello, el cáncer de esófago o el cáncer de páncreas, entre otros. El incremento del hábito tabáquico entre las mujeres desde la década de 1970 es responsable del incremento progresivo de la incidencia de cáncer de pulmón en las mujeres. A pesar de ello, según el INE, en torno a un 20% de la población española fuma a diario, según datos recogidos en el Plan Integral de Prevención y Control del Tabaquismo 2024-2027. Preocupa, asimismo, el uso de cigarrillos electrónicos y vapeadores, especialmente entre la población joven. Sin embargo, el tabaco no es el único factor de riesgo asociado con el cáncer de pulmón. La exposición al radón residencial es el principal factor de riesgo en personas que nunca han fumado, y el segundo factor de riesgo en pacientes fumadores.
Por otro lado, el alcohol es un factor de riesgo para el desarrollo de cáncer, estimándose que hasta 12.000 casos de cáncer en España podrían ser atribuibles al alcohol, especialmente cánceres colorrectales, cáncer de mama, tumores de hígado y de cabeza y cuello. No existe un consumo seguro de alcohol, ya que todo consumo de alcohol, incluso leve, incrementa el riesgo de cáncer, y se produce un efecto sinérgico con el tabaco.
La obesidad y el sedentarismo son factores de riesgo evitables relacionados con una amplia variedad de tumores y con una prevalencia cada vez mayor en nuestra sociedad. En 2022, la obesidad afectaba el 13,7% de la población adulta y el sobrepeso al 33,6%, con cerca de un 30% de la población infantil con sobrepeso u obesidad. Una dieta mediterránea adecuada y el ejercicio físico han demostrado reducir la incidencia de ciertos tipos de tumores, disminuir el riesgo de recidiva y mejorar su pronóstico, así como una mejor tolerancia a los tratamientos.
Programas de cribado
Actualmente existen 3 programas de cribado de cáncer establecidos en España, el cribado del cáncer de colon, mama y cérvix, cuya implantación permite un diagnóstico precoz, incluso de lesiones premalignas, y una reducción en la mortalidad por estos tumores.
Estos cribados se actualizan de forma periódica en base a la evidencia científica disponible. En 2025, el cribado de cáncer de cérvix se actualizó, incluyendo la determinación del virus del papiloma humano (VPH) en las mujeres de entre 30 y 65 años, una estrategia más sensible y precisa que la citología convencional. La implantación de los programas de cribado, junto con la inclusión en el calendario vacunal de la vacuna frente al VPH, tendrá sin duda un impacto notable en la reducción de la incidencia del cáncer de cérvix y otros tumores relacionados.
Con respecto al cáncer de mama, el Consejo de la Unión Europea recomienda adelantar el inicio del cribado a los 45 años y extenderlo hasta los 74 años, acciones que se están evaluando en España, y que muchas Comunidades Autónomas han ido poniendo en marcha.
Desde SEOM queremos insistir en el valor de los programas de cribado y en la importancia de una adecuada adherencia a los mismos.
Conclusiones y recomendaciones finales
El cáncer es un problema de primer orden en nuestro medio, estimándose que en España se diagnosticarán más de 133.000 nuevos casos en 2026, y más de 47.000 mujeres fallecerán por esta causa. Se estima que aproximadamente una de cada tres mujeres padecerá un cáncer a lo largo de su vida.
Sin embargo, desde SEOM queremos transmitir los siguientes mensajes de esperanza:
Valencia, 5 de marzo de 2026.- La Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) ofrece a los residentes de la especialidad (R1 y R2) una formación en el manejo de síntomas y tratamientos de soporte que permita brindar a los pacientes con cáncer una atención más integral y humana, mejorando su calidad de vida, y lo hace durante el XX Curso SEOM para Residentes sobre control de síntomas y terapias de soporte, una reunión científica que se celebra en Valencia el 5 y 6 de marzo con 214 asistentes y 42 ponentes, organizada por la Sección SEOM de Cuidados Continuos.
El programa formativo ha sido desarrollado por los coordinadores científicos del curso, la Dra. Yolanda Escobar, el Dr. Luis Cabezón y la Dra. Marga Majem, miembros de la Sección SEOM de Cuidados Continuos.
El Dr. Javier de Castro, presidente de SEOM, subraya la importancia del Curso. “Durante estas jornadas, abordamos un aspecto clave en la atención al paciente oncológico: el control de síntomas y las terapias de soporte. Durante los primeros años de residencia, es crucial adquirir destrezas en el manejo de situaciones complejas más allá del tratamiento del tumor, desde urgencias oncológicas hasta cuidados paliativos”, ha dicho.
Por su parte, la Dra. Escobar destaca que la filosofía del Curso se basa en la atención integral al paciente oncológico. Según sus palabras, “en un momento de evolución espectacular de los tratamientos antitumorales y de sus resultados, sigue siendo una realidad cotidiana que tanto el propio cáncer como sus terapias producen síntomas, complicaciones y problemas que afectan a la esfera física y también a la psíquica y social de los pacientes. Hacer entender esto a los MIR y prepararlos para poder intervenir en beneficio de la calidad de vida es objetivo principal de este Curso. Los más
jóvenes tienen más entusiasmo y más receptividad para introducir estos hábitos de cuidado en su actividad clínica diaria, por lo que son los protagonistas del Curso y no solo los receptores de las enseñanzas”.
Para el Dr. Cabezón, “formarse en control de síntomas y terapias de soporte desde el inicio permite a los jóvenes oncólogos brindar una atención más integral y humana, mejorando la calidad de vida de sus pacientes. Además, el Curso ofrece un espacio de encuentro e intercambio entre residentes de distintas regiones y expertos consolidados, fomentando la creación de redes de apoyo profesional y el aprendizaje de las mejores prácticas clínicas. En definitiva, es una experiencia formativa única que complementa la residencia y prepara a los médicos noveles para enfrentar con seguridad y empatía los retos cotidianos de la Oncología”.
Sesiones formativas y talleres
Entre las sesiones formativas de esta vigésima edición del Curso, sobresalen varios temas de gran relevancia para la práctica clínica de los oncólogos. Por un lado, el manejo de urgencias oncológicas (como complicaciones hematológicas, respiratorias o neurológicas) ocupa un lugar central, ya que una actuación rápida y efectiva en estas situaciones puede salvar vidas y reducir secuelas. También se profundiza en el tratamiento del dolor oncológico y otros síntomas frecuentes del cáncer como fatiga, insomnio y alteraciones emocionales, entre otros, ya que controlar estos síntomas es esencial para el bienestar del paciente. Otro bloque importante es la toxicidad de los tratamientos oncológicos, con énfasis en reconocer y manejar los efectos secundarios de quimioterapia, terapias dirigidas e inmunoterapia, lo que permite optimizar los tratamientos.
Asimismo, se abordan situaciones clínicas especiales y dilemas éticos, preparando a los oncólogos para tomar decisiones complejas con sensibilidad y ética, especialmente en escenarios de cuidados al final de la vida. Finalmente, destacan talleres innovadores como el de consejo genético para residentes y el de integración de la inteligencia artificial en los cuidados continuos, que muestran cómo las nuevas tecnologías pueden mejorar el seguimiento y apoyo al paciente oncológico. “En conjunto, estos temas reflejan una formación 360 grados, actualizada y práctica, orientada a que los residentes adquieran competencias indispensables para un cuidado oncológico”, subraya el Dr. Cabezón.
20.º aniversario del Curso
El Curso cumple en esta edición su 20.º aniversario. “A lo largo de las sucesivas ediciones, se ha convertido en una pieza clave de la formación de los oncólogos médicos. Desde la propia Sección SEOM de Cuidados Continuos hemos visto crecer el interés, el número de asistentes y la calidad de las clases impartidas. Igualmente, el Curso ha sido siempre apoyado y puesto en valor por las sucesivas Juntas Directivas y organizado exquisitamente por el personal de SEOM”, apunta la Dra. Escobar, para quien es importante que los pacientes sepan que “este esfuerzo de todos tiene como
objetivo aportar una visión global a nuestra atención médica ampliando nuestra perspectiva de sus necesidades más allá de los mejores y más avanzados tratamientos antitumorales. Proporcionar estos cuidados continuos y terapias de soporte realmente marca la diferencia”.
Después de veinte años, el mensaje central, precisa el Dr. Cabezón, es “de compromiso y evolución constantes en la formación de los oncólogos enfocada en la calidad de vida del paciente”. A su juicio, en dos décadas este programa formativo “ha cimentado la importancia de tratar a la persona y no sólo a la enfermedad, inculcando en generaciones de jóvenes especialistas la sensibilidad y las habilidades necesarias para aliviar el sufrimiento y acompañar al paciente oncológico en todas las etapas de su enfermedad”.
Este año conmemorativo, concluye el Dr. Cabezón, “nos recuerda cuánto ha avanzado el manejo de síntomas y cuidados de soporte en las últimas dos décadas y cómo seguimos adaptándonos a los retos emergentes de la Oncología. El valor añadido de esta edición especial radica en honrar esa trayectoria de veinte años compartiendo experiencia, ciencia y humanidad, y en inspirar a los residentes a continuar con esa misión de excelencia y empatía en el cuidado oncológico. Este Curso, más que un evento académico, es un legado vivo que renueva año tras año la vocación de aprender y de posicionar al paciente en el centro de nuestra práctica médica”.
Puede seguir la conversación en redes sociales utilizando el hashtag #mirSEOM26.
Foto 1: De izquierda a derecha, Dra. Marga Majem, Dra. Yolanda Escobar y Dr. Luis Cabezón, coordinadores científicos del XX Curso SEOM para Residentes.
Foto 2: Foto de familia de los más de 210 congresistas.
Foto 3: Dra. Majem, Dra. Escobar y Dr. Cabezón, coordinadores científicos del Curso, durante las sesiones formativas.
La Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) ofrece a los residentes de la especialidad (R1 y R2) una formación en el manejo de síntomas y tratamientos de soporte que permita brindar a los pacientes con cáncer una atención más integral y humana, mejorando su calidad de vida, y lo hace durante el XX Curso SEOM para Residentes sobre control de síntomas y terapias de soporte, una reunión científica que se celebra en Valencia el 5 y 6 de marzo con 214 asistentes y 42 ponentes, organizada por la Sección SEOM de Cuidados Continuos.
El programa formativo ha sido desarrollado por los coordinadores científicos del curso, la Dra. Yolanda Escobar, el Dr. Luis Cabezón y la Dra. Marga Majem, miembros de la Sección SEOM de Cuidados Continuos.
El Dr. Javier de Castro, presidente de SEOM, subraya la importancia del Curso. “Durante estas jornadas, abordamos un aspecto clave en la atención al paciente oncológico: el control de síntomas y las terapias de soporte. Durante los primeros años de residencia, es crucial adquirir destrezas en el manejo de situaciones complejas más allá del tratamiento del tumor, desde urgencias oncológicas hasta cuidados paliativos”, ha dicho.
Por su parte, la Dra. Escobar destaca que la filosofía del Curso se basa en la atención integral al paciente oncológico. Según sus palabras, “en un momento de evolución espectacular de los tratamientos antitumorales y de sus resultados, sigue siendo una realidad cotidiana que tanto el propio cáncer como sus terapias producen síntomas, complicaciones y problemas que afectan a la esfera física y también a la psíquica y social de los pacientes. Hacer entender esto a los MIR y prepararlos para poder intervenir en beneficio de la calidad de vida es objetivo principal de este Curso. Los más
jóvenes tienen más entusiasmo y más receptividad para introducir estos hábitos de cuidado en su actividad clínica diaria, por lo que son los protagonistas del Curso y no solo los receptores de las enseñanzas”.
Para el Dr. Cabezón, “formarse en control de síntomas y terapias de soporte desde el inicio permite a los jóvenes oncólogos brindar una atención más integral y humana, mejorando la calidad de vida de sus pacientes. Además, el Curso ofrece un espacio de encuentro e intercambio entre residentes de distintas regiones y expertos consolidados, fomentando la creación de redes de apoyo profesional y el aprendizaje de las mejores prácticas clínicas. En definitiva, es una experiencia formativa única que complementa la residencia y prepara a los médicos noveles para enfrentar con seguridad y empatía los retos cotidianos de la Oncología”.
Sesiones formativas y talleres
Entre las sesiones formativas de esta vigésima edición del Curso, sobresalen varios temas de gran relevancia para la práctica clínica de los oncólogos. Por un lado, el manejo de urgencias oncológicas (como complicaciones hematológicas, respiratorias o neurológicas) ocupa un lugar central, ya que una actuación rápida y efectiva en estas situaciones puede salvar vidas y reducir secuelas. También se profundiza en el tratamiento del dolor oncológico y otros síntomas frecuentes del cáncer como fatiga, insomnio y alteraciones emocionales, entre otros, ya que controlar estos síntomas es esencial para el bienestar del paciente. Otro bloque importante es la toxicidad de los tratamientos oncológicos, con énfasis en reconocer y manejar los efectos secundarios de quimioterapia, terapias dirigidas e inmunoterapia, lo que permite optimizar los tratamientos.
Asimismo, se abordan situaciones clínicas especiales y dilemas éticos, preparando a los oncólogos para tomar decisiones complejas con sensibilidad y ética, especialmente en escenarios de cuidados al final de la vida. Finalmente, destacan talleres innovadores como el de consejo genético para residentes y el de integración de la inteligencia artificial en los cuidados continuos, que muestran cómo las nuevas tecnologías pueden mejorar el seguimiento y apoyo al paciente oncológico. “En conjunto, estos temas reflejan una formación 360 grados, actualizada y práctica, orientada a que los residentes adquieran competencias indispensables para un cuidado oncológico”, subraya el Dr. Cabezón.
20.º aniversario del Curso
El Curso cumple en esta edición su 20.º aniversario. “A lo largo de las sucesivas ediciones, se ha convertido en una pieza clave de la formación de los oncólogos médicos. Desde la propia Sección SEOM de Cuidados Continuos hemos visto crecer el interés, el número de asistentes y la calidad de las clases impartidas. Igualmente, el Curso ha sido siempre apoyado y puesto en valor por las sucesivas Juntas Directivas y organizado exquisitamente por el personal de SEOM”, apunta la Dra. Escobar, para quien es importante que los pacientes sepan que “este esfuerzo de todos tiene como
objetivo aportar una visión global a nuestra atención médica ampliando nuestra perspectiva de sus necesidades más allá de los mejores y más avanzados tratamientos antitumorales. Proporcionar estos cuidados continuos y terapias de soporte realmente marca la diferencia”.
Después de veinte años, el mensaje central, precisa el Dr. Cabezón, es “de compromiso y evolución constantes en la formación de los oncólogos enfocada en la calidad de vida del paciente”. A su juicio, en dos décadas este programa formativo “ha cimentado la importancia de tratar a la persona y no sólo a la enfermedad, inculcando en generaciones de jóvenes especialistas la sensibilidad y las habilidades necesarias para aliviar el sufrimiento y acompañar al paciente oncológico en todas las etapas de su enfermedad”.
Este año conmemorativo, concluye el Dr. Cabezón, “nos recuerda cuánto ha avanzado el manejo de síntomas y cuidados de soporte en las últimas dos décadas y cómo seguimos adaptándonos a los retos emergentes de la Oncología. El valor añadido de esta edición especial radica en honrar esa trayectoria de veinte años compartiendo experiencia, ciencia y humanidad, y en inspirar a los residentes a continuar con esa misión de excelencia y empatía en el cuidado oncológico. Este Curso, más que un evento académico, es un legado vivo que renueva año tras año la vocación de aprender y de posicionar al paciente en el centro de nuestra práctica médica”.
Puede seguir la conversación en redes sociales utilizando el hashtag #mirSEOM26.
Foto 1: De izquierda a derecha, Dra. Marga Majem, Dra. Yolanda Escobar y Dr. Luis Cabezón, coordinadores científicos del XX Curso SEOM para Residentes.
Foto 2: Foto de familia de los más de 210 congresistas.
Foto 3: Dra. Majem, Dra. Escobar y Dr. Cabezón, coordinadores científicos del Curso, durante las sesiones formativas.
Contenido reservado a los socios de SEOM.
El objetivo primario de esta ayuda es para la implementación, evaluación, y estandarización de intervenciones no farmacológicas para fortalecer el manejo de los eventos adversos, mejorando la adherencia y optimizando la calidad de vida.
Los tipos de proyectos y áreas de interés son las siguientes:
Los proyectos tendrán una cuantía máxima de 40.000 euros y un periodo máximo de ejecución de hasta 18 meses.
Hasta el 9 de abril de 2026