
Con motivo del Día Mundial del Cáncer de Próstata, y coincidiendo este año con la inauguración del Mundial 2026, la Asociación Nacional de Cáncer de Próstata (ANCAP), TheMoveMen, la Asociación Española de Urología (AEU), la Sociedad Española de Oncología Radioterápica (SEOR), la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) y Recordati impulsan “Defiende tu próstata”, una iniciativa conjunta de concienciación dirigida a la población general, con el objetivo de reforzar la importancia de la detección temprana y el diagnóstico precoz del cáncer de próstata.
El cáncer de próstata es el tumor más frecuente en los varones en España y se estima que en 2025 se diagnosticaron 32.000 nuevos casos1. Esta cifra podría aumentar en 2026, que se calcula que se diagnosticarán casi 35.000 casos nuevos1. Cada año fallecen aproximadamente 6.000 hombres en nuestro país a consecuencia de este tumor, siendo la segunda causa de muerte por cáncer en hombres, tras el cáncer de pulmón1.
Desde la perspectiva de los pacientes, esta realidad pone de manifiesto la necesidad de seguir rompiendo el silencio que todavía rodea a la enfermedad. En este sentido, Santiago Gómez Díaz, vicepresidente primero de ANCAP ha comentado que “a pesar de su alta prevalencia, el cáncer de próstata sigue estando rodeado de silencio y estigma. Muchos hombres viven la enfermedad con pudor o miedo, y eso hace que a veces cueste hablar, consultar o pedir ayuda”. Por su parte, Javier Alcazar Ortiz, presidente de TheMoveMen, ha añadido que “iniciativas como esta son esenciales porque ayudan a sacar el cáncer de próstata de la sombra y a llevarlo a espacios cotidianos, como el fútbol. Hablar de cáncer de próstata también es una forma de acompañar, prevenir y cuidar”.
El fútbol como altavoz para romper el silencio
Con el arranque del Mundial de fútbol, uno de los acontecimientos deportivos más seguidos del planeta y con Vicente del Bosque como protagonista, la campaña recurre al fútbol como territorio cercano para trasladar un mensaje de sensibilización sobre el cáncer de próstata. Las entidades participantes recuerdan la importancia de las revisiones periódicas y del diagnóstico precoz, dos factores que pueden cambiar el resultado del partido. Porque, también en salud, anticiparse es jugar bien.
Como parte de esta iniciativa, se han repartido cordones azules en puntos de gran afluencia de Madrid y Zaragoza, con el objetivo de llevar el lazo azul al terreno de juego y convertirlo en un gesto visible de apoyo, concienciación y prevención. En Madrid, la acción se ha desarrollado en estaciones vinculados a la línea 1 de Metro, identificada por su color azul, reforzando así la conexión simbólica con el color del cáncer de próstata.
‘Defiende tu próstata’ busca contribuir a que el lazo azul gane visibilidad y sea reconocido como un símbolo de apoyo a los pacientes con cáncer de próstata, pero también como una llamada a la acción para que los hombres hablen abiertamente de su salud prostática, consulten con los profesionales sanitarios y superen los tabúes que todavía rodean a esta enfermedad.
Desde el ámbito de la urología, el Dr. Luis Martinez-Piñeiro, jefe de servicio de Urología del Hospital Universitario La Paz y miembro de la Asociación Española de Urología (AEU), ha afirmado que “la consulta con el urólogo es clave para valorar de forma individual el riesgo de cada paciente y decidir qué seguimiento o pruebas pueden ser necesarias. El cáncer de próstata puede no dar síntomas en fases iniciales, por lo que es importante que los hombres no esperen a encontrarse mal para hablar de salud prostática con un profesional”.
Diagnóstico precoz y concienciación social
La detección precoz del cáncer de próstata resulta clave para mejorar el pronóstico de la enfermedad. En este sentido, la detección temprana puede contribuir a reducir la mortalidad y mejorar la calidad de vida de los pacientes. Además, la amplia utilización del test del antígeno prostático específico (PSA) ha favorecido la localización de la enfermedad en fases iniciales, contribuyendo a mejorar su abordaje y supervivencia1.
Por ello, la campaña pone el foco en la importancia de que los hombres consulten con los profesionales sanitarios, conozcan los posibles factores de riesgo y participen en las estrategias de seguimiento que puedan estar indicadas en función de su edad, antecedentes familiares y situación clínica. En el caso de los varones mayores de 45 años que presenten factores de riesgo, se recomienda valorar la realización de pruebas de detección temprana2.
En este sentido, Dra. Patricia Diezhandino, Jefa de servicio de oncología radioterápica en el Hospital Clínico Universitario de Valladolid y presidenta electa de la Sociedad Española de Oncología Radioterápica (SEOR) ha señalado que “cuando el cáncer de próstata se detecta antes, podemos tomar mejores decisiones junto al paciente. Esto nos permite valorar el tratamiento más adecuado en cada caso y prestar atención no solo al control de la enfermedad, sino también a cómo va a vivir el paciente durante y después del tratamiento”.
Esta iniciativa también pretende contribuir a normalizar la conversación sobre la salud prostática, favoreciendo que los hombres hablen de sus síntomas, dudas o preocupaciones sin miedo ni estigma.
"La historia del cáncer de próstata refleja la transformación que ha experimentado la Oncología en las últimas décadas. Hoy disponemos de mejores herramientas diagnósticas, biomarcadores más precisos y tratamientos cada vez más personalizados, pero el diagnóstico precoz sigue siendo uno de los factores con mayor impacto en el pronóstico. Incrementar la concienciación sobre la salud prostática y favorecer la detección temprana son medidas clave para seguir avanzando en supervivencia y calidad de vida", ha destacado el Dr. Javier de Castro, Jefe de Sección del Servicio de Oncología Médica del Hospital Universitario La Paz de Madrid y presidente de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM).
"Además, estamos asistiendo a una auténtica evolución hacia una Medicina de Precisión en cáncer de próstata. La incorporación de biomarcadores moleculares, como las alteraciones en genes de reparación del ADN, la expresión de PSMA o la pérdida de PTEN, junto con el desarrollo de nuevas terapias dirigidas y radiofármacos, está permitiendo adaptar las decisiones terapéuticas a las características clínicas y biológicas de cada paciente. Este enfoque más personalizado está contribuyendo a mejorar los resultados clínicos y abre nuevas oportunidades para seguir avanzando en el tratamiento de la enfermedad", ha añadido.
Así, Salvador López Orland, director general de Recordati SPC España, ha concluido que “igual que otros símbolos han contribuido a transformar la conversación social en torno a tumores muy prevalentes, en cáncer de próstata necesitamos avanzar para que el lazo azul sea reconocido como símbolo de apoyo, prevención y diagnóstico precoz. Desde Recordati, creemos que invertir en concienciación es invertir en salud: ayuda a romper tabúes, refuerza la importancia del diagnóstico precoz y ayuda a mejorar la vida de los pacientes y sus familias”.
Madrid, 10 de junio de 2026.- Según el informe ‘Las cifras del cáncer en España 2026’, elaborado por SEOM y REDECAN, se estima que en 2026 se diagnosticarán en España 301.884 nuevos casos de cáncer, de los cuales 168.764 corresponderán a varones. En ellos, el cáncer de próstata será el tumor más frecuente, con 34.833 nuevos casos estimados, por delante del cáncer de pulmón, vejiga urinaria, colon y recto. Esta cifra representa aproximadamente uno de cada cinco tumores diagnosticados en varones. Pero a pesar de su elevada incidencia y prevalencia, presenta una de las supervivencias más altas entre los tumores frecuentes: la supervivencia neta a cinco años en pacientes diagnosticados entre 2013 y 2017 fue del 90,2%. En 2024, el cáncer de próstata causó 5.967 fallecimientos en España. En varones, fue la segunda causa específica de muerte por tumor tras el cáncer de pulmón y colorrectal.
Diagnóstico precoz y enfermedad localizada
La mayoría de los casos de cáncer de próstata se diagnostica en estadios localizados y en ellos las tasas de curación son muy elevadas gracias a tratamientos radicales como la cirugía, la radioterapia externa o la braquiterapia, con o sin la adición de hormonoterapia. Solo alrededor del 10% de los pacientes presenta enfermedad metastásica en el momento del diagnóstico. Sin embargo, una proporción de pacientes puede presentar recaída tras el tratamiento local y evolucionar hacia una enfermedad avanzada. En países desarrollados, se estima que un 20-30% de los pacientes tratados con cirugía o radioterapia desarrollará metástasis a lo largo de su evolución, lo que hace necesario disponer de nuevas estrategias terapéuticas eficaces.
En este contexto, es fundamental distinguir entre distintos escenarios clínicos, ya que las implicaciones terapéuticas son diferentes: el cáncer de próstata hormonosensible metastásico, que puede presentarse de novo o tras una recaída; el cáncer de próstata resistente a la castración metastásico; y el cáncer de próstata resistente a la castración no metastásico.
Tratamiento de la enfermedad avanzada
Los objetivos del tratamiento en la enfermedad avanzada son prolongar la supervivencia, preservar la calidad de vida, retrasar la progresión de la enfermedad y prevenir complicaciones, especialmente los eventos óseos. Precisamente en estos estadios se han producido algunos de los avances terapéuticos más importantes de los últimos años.
En el cáncer de próstata hormonosensible metastásico, los tratamientos actuales incluyen combinaciones de terapia de deprivación androgénica con agentes hormonales, como abiraterona, apalutamida, enzalutamida o darolutamida, así como esquemas de intensificación con quimioterapia en determinados pacientes.
En el cáncer de próstata resistente a la castración metastásico, las opciones incluyen quimioterapia, nuevos agentes hormonales, inhibidores de PARP en pacientes seleccionados por biomarcadores, radiofármacos dirigidos al hueso como radio-223 y terapias dirigidas a PSMA, como ¹⁷⁷Lu-PSMA-617.
Estos avances han permitido prolongar de forma muy significativa la supervivencia de los pacientes con cáncer de próstata avanzado. En la era inicial de la quimioterapia con docetaxel, la mediana de supervivencia global en pacientes con cáncer de próstata metastásico resistente a la castración se situaba en torno a los 18-19 meses. En la actualidad, gracias a la incorporación secuencial o combinada de nuevos agentes hormonales, quimioterapia, inhibidores de PARP y radiofármacos, algunas poblaciones seleccionadas pueden alcanzar o superar medianas de supervivencia de 40 meses.
Medicina de Precisión: biomarcadores e inhibidores de PARP
Uno de los avances más relevantes ha sido la consolidación de la Medicina de Precisión. Entre un 20% y un 30% de los pacientes con cáncer de próstata metastásico pueden presentar alteraciones en genes implicados en la reparación del ADN, especialmente en la vía de recombinación homóloga. Entre ellas, las alteraciones en BRCA2 son las más frecuentes y se asocian a una mayor sensibilidad a los inhibidores de PARP.
Los inhibidores de PARP han demostrado eficacia en cáncer de próstata resistente a la castración metastásico, tanto en monoterapia como en combinación con agentes hormonales, con un beneficio especialmente relevante en pacientes con alteraciones BRCA1/2.
Durante el último año, además, se ha reforzado la posibilidad de trasladar esta estrategia a fases más precoces de la enfermedad. El estudio AMPLITUDE mostró que niraparib en combinación con abiraterona y prednisona, añadido a la terapia de deprivación androgénica, mejora la supervivencia libre de progresión radiológica en pacientes con cáncer de próstata metastásico hormonosensible y alteraciones en genes de reparación del ADN, con un beneficio especialmente marcado en pacientes con alteraciones BRCA.
Asimismo, el estudio TALAPRO-3, comunicado en ASCO 2026, ha mostrado que talazoparib más enzalutamida y terapia de deprivación androgénica mejora de forma significativa la supervivencia libre de progresión radiológica en pacientes con cáncer de próstata metastásico hormonosensible y alteraciones en genes de reparación por recombinación homóloga.
Terapias dirigidas a PSMA y radiofármacos
Otro de los grandes avances de los últimos años ha sido la incorporación de la terapia con radioligandos dirigida a PSMA. El radiofármaco ¹⁷⁷Lu-PSMA-617 ha consolidado su papel en pacientes con cáncer de próstata resistente a la castración metastásico PSMA-positivo previamente tratados, tras demostrar beneficio en supervivencia global y supervivencia libre de progresión radiológica en el estudio VISION.
Además, los datos recientes del estudio PSMAddition, sugieren que la terapia con ¹⁷⁷Lu-PSMA-617 podría tener un papel en fases más tempranas, en combinación con terapia de deprivación androgénica y un inhibidor de la vía del receptor androgénico en pacientes con cáncer de próstata metastásico hormonosensible PSMA-positivo. El estudio mostró una mejora en la supervivencia libre de progresión radiológica, aunque la supervivencia global todavía no es concluyente.
También en enfermedad avanzada, el estudio PEACE-3 ha mostrado que la combinación de enzalutamida y radio-223 mejora la supervivencia en pacientes con cáncer de próstata resistente a la castración metastásico con metástasis óseas.
Diagnóstico más preciso, intensificación terapéutica y retos actuales
En paralelo al desarrollo de nuevos tratamientos, el diagnóstico y la estratificación de la enfermedad también han mejorado de forma significativa. El PET-PSMA, se ha incorporado progresivamente a la práctica clínica como una herramienta de gran utilidad en la estadificación inicial de pacientes de alto riesgo y en la recaída bioquímica, por su mayor sensibilidad para detectar enfermedad ganglionar o metastásica. Junto con el estudio molecular, esta herramienta contribuye a una caracterización más precisa de la enfermedad y a una mejor selección terapéutica.
En enfermedad localizada de alto riesgo también se han comunicado datos relevantes. El estudio PROTEUS, presentado en ASCO 2026, evaluó la administración perioperatoria de apalutamida más terapia de deprivación androgénica antes y después de la prostatectomía radical en pacientes con cáncer de próstata localizado o localmente avanzado de alto riesgo.
En paralelo, la identificación de nuevas alteraciones moleculares está abriendo estrategias terapéuticas más allá de los genes de reparación del ADN. En pacientes con cáncer de próstata metastásico hormonosensible de novo y pérdida de PTEN, el estudio CAPItello-281 ha evaluado la combinación de capivasertib, abiraterona y terapia de deprivación androgénica, frente al tratamiento estándar, demostrando una mejora de la supervivencia libre de progresión radiológica en esta población molecularmente seleccionada.
En la actualidad, uno de los principales desafíos consiste en definir la secuencia óptima de tratamientos para obtener el máximo beneficio en cada paciente. La creciente disponibilidad de biomarcadores, como alteraciones en genes de reparación del ADN, expresión de PSMA o pérdida de PTEN, está permitiendo avanzar hacia un abordaje más personalizado, en el que las decisiones terapéuticas se adapten a las características clínicas y moleculares del tumor.
Todos estos avances han sido posibles gracias a la realización de ensayos clínicos en múltiples centros de todo el mundo y a la generosa participación de los pacientes en ellos. En muchos de estos estudios ha habido una participación significativa de centros españoles. Por ello, SEOM recuerda que la participación en ensayos clínicos sigue siendo, siempre que sea posible, una opción fundamental para seguir mejorando la eficacia y seguridad de los tratamientos.

Madrid, 4 de junio de 2026.- La Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), la Sociedad Española de Oncología Radioterápica (SEOR), la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN), la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (semFYC) y la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), están dando importantes pasos para avanzar en mejorar el cuidado y la respuesta a las necesidades de los supervivientes de cáncer, colectivo que actualmente en España supera los 2,2 millones de personas y en Europa, 23 millones.
Los avances que se han conseguido en los últimos años hacen que el pronóstico de los pacientes de cáncer se haya revertido y actualmente haya más número de supervivientes con calidad de vida. “Por ello, SEOM ha querido adecuarse a esta nueva realidad y trabajar de forma multidisciplinar en una perspectiva más amplia de las dificultades a las que se enfrentan estas personas; y, por eso, también hemos empezado por cambiar el concepto, y ya no hablamos de largos supervivientes sino de supervivientes”, explica el Dr. Javier de Castro, presidente de SEOM.
“Son pacientes que continúan necesitando atención sanitaria durante años –añade el Dr. Vicente Martín, vocal de la Junta Directiva Nacional de SEMERGEN- debido a secuelas físicas, emocionales o comorbilidades derivadas del proceso oncológico y de los tratamientos recibidos, como, por ejemplo, problemas cardiovasculares o respiratorios, ansiedad, depresión, fatiga crónica, dolor persistente, osteoporosis, dificultades cognitivas o de memoria”.
La Dra. Ruth Vera, coordinadora del Grupo SEOM de Supervivientes, llama la atención sobre un colectivo con particularidades diferentes: “En adolescentes y adultos jóvenes estas necesidades son aún más específicas ya que hablamos de personas que están construyendo su proyecto vital, académico, laboral, afectivo y familiar. Por eso son claves aspectos como la prevención de la fertilidad, la imagen corporal, la salud mental, la reincorporación a estudios o empleo, las relaciones de pareja y el seguimiento de toxicidades que pueden aparecer décadas después”.
Los representantes de las cinco sociedades científicas consideran esencial construir modelos asistenciales homogéneos con circuitos ágiles en los que participen todos los profesionales implicados para procurar que el paciente, una vez finalizado el tratamiento, se sienta acompañado: “Un modelo de atención compartida, con comunicación bidireccional, entre Oncología y Atención Primaria es imprescindible para mejorar el seguimiento de estos pacientes y poder detectar de manera precoz efectos adversos, recaídas y complicaciones, a la vez que se mejora su calidad de vida desde un enfoque multidisciplinar físico, psicológico y social”, señala la Dra. Cruz Bartolomé, coordinadora del Grupo de Cáncer del Programa de Actividades Preventivas y de Promoción de la Salud (PAPPS) de la semFYC.
En esta misma línea, el Dr. Raúl Hernanz, de SEOR, incide en que “la estrecha colaboración entre Atención Hospitalaria y Atención Primaria es esencial para el beneficio del paciente. El manejo integral de la enfermedad trae en consecuencia mejores resultados terapéuticos y de calidad de vida. Para ello, es necesario una dotación de sistemas de comunicación que haga más fácil esta colaboración”.
“El progreso en el éxito de los tratamientos oncológicos –añade- nos anima a ver la enfermedad con una perspectiva a largo plazo que requiere la colaboración de todos, tanto a nivel médico como de las administraciones sanitarias y SEOR está plenamente involucrada en este proceso y en la colaboración con todas las sociedades implicadas”.
Las necesidades de los supervivientes de cáncer no son sólo médicas sino también de tipo social, laboral o económico. La Dra. Fátima Sáez, del Grupo de Trabajo de Genética de la SEMG, apunta que “esta enfermedad a menudo obliga a realizar cambios en los proyectos vitales tanto de los pacientes como en sus familias y cuando hablamos de pacientes jóvenes y en edad laboral, es frecuente que, debido a las secuelas de la enfermedad, puedan ver afectada su trayectoria profesional, presentar dificultades para la incorporación a su puesto de trabajo, precisar adaptaciones al mismo, cambios en los horarios o reconocimiento de incapacidades”.
Un margo general: documentos de consenso
En esta línea, estas cinco sociedades científicas han elaborado un documento de consenso, publicado en formato paper en la revista Clinical & Translational Oncology (CTO) ‘Consensus document between oncology and primary care for the follow up of cancer survivors’. Además, se ha publicado también en CTO otro documento de consenso, ‘Management of late toxicities and specific follow‑up needs of adolescent and young adult cancer survivors: recommendations from scientific societies in Spain’, impulsado por SEOM y en el que han participado también SEOR, SEMERGEN, SEMG, la Sociedad Española de Hematología y Oncología Pediátricas (SEHOP) y la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH).
El primero establece el marco general de atención integral a estos pacientes supervivientes en el que se describen recomendaciones generales con las que garantizar una atención continuada que pueda ser adaptada en cada medio y área de salud. Y, hace hincapié en que esta atención compartida entre Oncología y Atención Primaria puede mejorar la calidad de la asistencia que se le presta a este colectivo, optimizar los recursos disponibles y responder con mayor eficacia a sus necesidades. Una implementación exitosa de este modelo requiere un diseño cuidadoso de la ruta de atención, con protocolos consensuados, herramientas de comunicación eficaces, formación específica para los profesionales y una participación activa de los pacientes.
Y, el segundo, pone de manifiesto que los adolescentes y adultos jóvenes (AYA), con edades comprendidas entre los 15 y 39 años, constituyen un grupo específico con múltiples desafíos en la prevención, diagnóstico, tratamiento (incluido el manejo de toxicidades) y secuelas a largo plazo del cáncer. Debido a la mejora constante en la efectividad de los tratamientos y el aumento de la supervivencia también en este colectivo, el número de supervivientes de cáncer AYA a largo plazo está aumentando, con una población creciente de 100 000 casos por año en España.
Estos pacientes presentan problemas de salud crónicos únicos, difíciles de identificar en fases tempranas y reversibles con los protocolos de monitorización estándar. Por ello, este consenso ofrece recomendaciones para el manejo de los AYACS, centrándose en áreas clave como la toxicidad cardíaca, la neurotoxicidad y los trastornos neurocognitivos, el síndrome metabólico, las neoplasias primarias secundarias, la toxicidad ósea, la sexualidad y la fertilidad, los aspectos psicosociales y otras toxicidades relacionadas con el tratamiento.
¿Cómo trasladar los consensos a la práctica clínica?
Los representantes de las cinco sociedades científicas coinciden en señalar que, para trasladar los consensos a la práctica clínica, se requiere una organización bien definida con un modelo que incluya criterios de derivación consensuados que apuesten por la continuidad asistencial y la comunicación continua entre todos los profesionales implicados, para que cada paciente tenga un seguimiento individualizado. “La coordinación no puede depender únicamente de la implicación individual, debe estar basado en un modelo de transición o secuencial”, apunta el Dr. Martín.
La formación específica de los profesionales en este ámbito es una de las necesidades esenciales para trasladar el marco de los consensos a la práctica clínica diaria. En este sentido, ya se ha celebrado un webinar, con participantes de las cinco sociedades, para abordar cómo ir dando pasos en esta línea. Además, el próximo 11 de junio tendrá lugar la “Jornada SEOM de Supervivientes de Cáncer”, en el Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Madrid, en la que se repasarán algunos ejemplos de estrategias de la Administración sanitaria, la realidad de los supervivientes en la práctica clínica, las necesidades y los retos.
Dicho encuentro científico contará con una ponencia, “La supervivencia al cáncer una nueva etapa en la atención oncológica” y cuatro mesas que abordarán la “Definición de superviviente y situación actual”, las “Necesidades de los supervivientes de cáncer”, los “Modelos de atención al superviviente de cáncer” y los “Retos del superviviente de cáncer”.
Además, está previsto un curso de formación on line cuyas inscripciones y apertura del mismo serán a partir del día 16 de junio y que contará con tres módulos. El primero, tratará la definición del superviviente de cáncer; el segundo, las necesidades de los pacientes físicas, psicológicas y sociolaborales; y el tercero, que incluirá temas como la educación sanitaria y estilos de vida saludables, guías clínicas y cuadros de seguimiento para los tumores más frecuentes, modelos de gestión entre Atención Primaria y Hospitalaria en el seguimiento, importancia de las interacciones farmacológicas durante el tratamiento, Oncogeriatría, adolescente y adulto joven y síndromes genéticos hereditarios. La información está alojada en la plataforma https://www.supervivientedecancer.com/
“La formación específica y conjunta de todos los especialistas es fundamental en un campo con evidencias cambiantes día a día y en el que es esencial tanto conocer las prácticas que mejoren la asistencia para integrarlas en la práctica diaria, como detectar las que no aportan valor”, indica la Dra. Cruz Bartolomé.