La terapia celular llega a los sarcomas

Infografía sobre los avances en sarcomas

  • En el último año, la terapia celular para el sarcoma sinovial y abemaciclib para liposarcoma desdiferenciado han sido los principales avances.
  • Los tumores del estroma gastrointestinal (GIST) son técnicamente sarcomas de partes blandas (SPB) pero considerados aparte por sus características diagnósticas y terapéuticas especiales. Los SPB son tumores poco frecuentes, constituyen aproximadamente un 1% del total de tumores malignos y son responsables del 2% de la mortalidad debida a cáncer.
  • Existen más de 150 variedades de sarcomas reconocidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
  • Dada la infrecuencia y complejidad de los sarcomas, el diagnóstico y tratamiento de estos pacientes ha de llevarse a cabo en comités multidisciplinares con expertos en esta patología.

Los sarcomas y, en particular, los tumores del estroma gastrointestinal (GIST) –técnicamente sarcomas de partes blandas pero considerados aparte por sus características diagnósticas y terapéuticas especiales– han experimentado importantes avances en su diagnóstico y tratamiento en los últimos años. Tal es así que los GIST han pasado en menos de diez años de ser tumores mal identificados y resistentes a la quimioterapia convencional, a convertirse en una entidad biológica e histopatológicamente bien entendida y distinguible de otros sarcomas.

Los tres fármacos aprobados para enfermedad metastásica –imatinib, sunitinib y regorafenib– han permitido aumentar la supervivencia de 12 meses a más de 5 años. Imatinib también se emplea durante tres años en enfermedad localizada de alto riesgo tras haber demostrado el aumento de supervivencia de estos pacientes. En una Sesión Plenaria virtual de ESMO en 2024 se presentaron los datos del estudio IMADGIST (3 vs 6 años de imatinib adyuvante en GIST localizado con alto riesgo de recaída) que mostró un incremento en la tasa de supervivencia libre de enfermedad a 3 años del 55% al 87% a favor de 6 años de imatinib de mantenimiento, con datos inmaduros para supervivencia global (Le Cesne et al. ESMO Virtual Plenary 2024).

Se siguen aprobando nuevos fármacos por las autoridades regulatorias internacionales: ripretinib, un fármaco eficaz en pacientes con GIST una vez ha progresado a todos los tratamientos habituales; avapritinib, el primer fármaco activo frente a la mutación PDGFRA D842V. Actualmente, el GIST sigue siendo una patología de intensa investigación clínica.

Coincidiendo con el Día Internacional del Sarcoma que se celebra hoy, 13 de julio, dentro de la campaña de comunicación En Oncología, cada AVANCE se escribe con mayúsculas, destacamos los avances más importantes en sarcomas, un grupo heterogéneo de tumores que pueden aparecer a partir de distintos tejidos y en diversas partes del cuerpo.

Existen dos grandes grupos: los sarcomas de partes blandas (SPB), que se desarrollan en los tejidos blandos del organismo como los músculos, tendones, grasa, etc. y los sarcomas óseos (del esqueleto). Los GIST, como hemos señalado, son técnicamente sarcomas de partes blandas, pero se consideran aparte por sus características diagnósticas y terapéuticas especiales. De hecho, existen más de 150 variedades de sarcomas reconocidas por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo, aunque aproximadamente el 60% de los sarcomas aparece en brazos o piernas, el 30% en tronco o abdomen y el 10% en cabeza o cuello.

Los SPB son tumores poco frecuentes. Constituyen aproximadamente un 1% del total de tumores malignos, y son responsables del 2% de la mortalidad debida a cáncer. Su incidencia estimada en la Unión Europea es de unos 5 casos nuevos al año por cada 100.000 habitantes. Los SPB son ligeramente más frecuentes en hombres que en mujeres, y pueden verse en todas las edades, incluso en niños y adolescentes. Sin embargo, la edad de máxima de aparición en adultos se encuentra entre los 40 y 60 años. La gran mayoría de casos diagnosticados no están asociados a ningún factor de riesgo conocido.

No obstante, en un pequeño número de casos pueden reconocerse factores predisponentes: la presencia de algunas raras enfermedades hereditarias, entre las que destaca la neurofibromatosis o enfermedad de Von Recklinghausen, que se asocia al desarrollo de algunos tipos de sarcomas; y la administración previa de radioterapia varios años antes, que se asocia al desarrollo de sarcomas postirradiación, particularmente resistentes al tratamiento.

Por otra parte, los sarcomas óseos son tumores muy infrecuentes y afectan sobre todo a niños y a adolescentes. La incidencia se estima en 1 paciente nuevo por año por cada 100.000 habitantes. Esto viene a suponer unos 400 casos nuevos al año en nuestro país. A pesar de su rareza, constituyen la quinta causa de cáncer en adolescentes y jóvenes entre 15 a 19 años. En estos pacientes, algo más de la mitad de los sarcomas óseos son osteosarcomas, una tercera parte son sarcomas de Ewing y menos del 10% son condrosarcomas. El sarcoma de Ewing es muy poco frecuente en adultos. Sin embargo, el osteosarcoma tiene una distribución por edades de tipo bimodal, esto es, con dos momentos de mayor frecuencia: uno entre los 13 a 16 años y el otro por encima de los 65 años.

Avances en sarcomas no GIST

2026 nos deja dos avances en sarcoma sinovial con terapia celular y en leiomiosarcoma. El avance más destacado es el afamitresgene autoleucel, una innovadora terapia de receptores de células T (TCR) que en 2026 logró la aprobación total de la FDA, ampliando su uso a pacientes a partir de los 12 años con sarcoma sinovial avanzado. Este tratamiento personalizado extrae las células inmunitarias del propio paciente y las reprograma genéticamente en el laboratorio para que puedan identificar la proteína MAGE-A4 (oculta en el interior de las células tumorales), de modo que, al devolverlas al torrente sanguíneo, detecten y ataquen directamente al cáncer en pacientes con un perfil genético específico que ya han agotado las opciones de quimioterapia. El segundo avance ha sido abemaciclib en el tratamiento del liposarcoma desdiferenciado avanzado o metastásico tras presentarse en la sesión plenaria del congreso ASCO 2026 los resultados del ensayo de fase 3 SARC041. Este fármaco vía oral aprovecha la vulnerabilidad genética del tumor al bloquear de forma dirigida la proteína CDK4 —el motor que impulsa su crecimiento celular—, logrando reducir el riesgo de progresión de la enfermedad o muerte en un 61% y extendiendo la supervivencia libre de progresión de forma drástica de 1,5 a 9,7 meses (e incluso a 16,4 meses si se usa como primera línea de tratamiento), lo que redefine el estándar de atención frente a un cáncer tradicionalmente resistente a la quimioterapia.

Además de los GIST, el resto de sarcomas no GIST también han experimentado en los últimos años importantes avances en su abordaje terapéutico. Por un lado, se han ido consolidando ciertos aspectos del manejo terapéutico: 1) En enfermedad localizada de partes blandas, el tratamiento fundamental es la cirugía, pudiendo asociar radioterapia pre- o post-operatoria en sarcomas de alto riesgo; además ahora sabemos de la superioridad de los esquemas neo- o adyuvantes con antraciclinas e ifosfamida sobre otros tratamientos, si bien la decisión de administrarlo es individualizada con el paciente; 2) En sarcomas retroperitoneales no parece jugar ningún papel la radioterapia, ya sea adyuvante o neoadyuvante; 3) En enfermedad metastásica se encuentra más extendido el uso de determinados tipos de quimioterapia según el subtipo de sarcoma; 4) También se ha consolidado el uso de ciertos fármacos aprobados en los últimos años, como la trabectedina en los L-sarcomas (liposarcoma y leiomiosarcoma), pazopanib en sarcomas de partes blandas, y la eribulina en sarcomas adipocíticos. Recientemente la FDA aprobó el uso de atezolizumab en sarcoma alveolar de partes blandas, a partir de los datos de un ensayo de fase 2 que mostró una tasa de respuesta del 37% y una mediana de supervivencia libre de progresión de más de 20 meses (Chen et al. NEJM 2023).

Dada la heterogeneidad de los sarcomas, estos avances han ido ocurriendo en determinados histotipos concretos. Por ejemplo, recientemente, se ha descubierto que algunos sarcomas presentan una alteración genética muy concreta, fusiones del oncogén NTRK. Varios ensayos clínicos han demostrado la eficacia con larotrectinib y entrectinib, inhibidores específicos de esta alteración. Su uso ha sido ya aprobado por la Unión Europea, así como en varios países europeos, aunque ha sido rechazado en España. Progresivamente se va entendiendo el papel de la inmunoterapia en sarcomas. Así, el uso de combinaciones basadas en antiangiogénicos e inmunoterapia es altamente eficaz en el sarcoma alveolar de partes blandas. Actualmente hay varios ensayos clínicos estudiando estos conceptos. Cabe destacar los estudios con CART en sarcoma sinovial y liposarcoma mixoide, con resultados preliminares muy prometedores.

Algunos de los nuevos fármacos que han arrojado resultados prometedores en tipos muy poco frecuentes de sarcomas son: nirogacestat (inhibidor de gamma-secretasa) en tumores desmoides (Gounder et al. NEJM 2023), inhibidores de CSF1R (pexidartinib, vimseltinib y pimicotinib) en tumor de células gigantes de la vaina tendinosa (Tap et al. Lancet 2019, ESMO 2024), y antagonistas MDM2 en liposarcomas desdiferenciados (Traweek et al. Front Oncol 2023).

Asimismo, existe cada vez un número mayor de ensayos clínicos en sarcomas, cada vez más dirigidos hacia subtipos concretos, ya que se basan en la inhibición de mecanismos moleculares muy específicos. Es posible que en los próximos años puedan agrandar el arsenal terapéutico actual.

Tratamiento multidisciplinar

El tratamiento de estos tumores debe ser multidisciplinar, siendo imprescindible en enfermedad localizada, y que sea valorado por un comité de expertos para decidir el plan diagnóstico y terapéutico más adecuado en cada caso. En los años recientes se ha conseguido demostrar que la supervivencia de los pacientes con sarcoma es mayor en centros expertos en esta patología. España dispone de Centros, Servicios y Unidades de Referencia (CSUR) en sarcomas.

Estos pequeños avances terapéuticos que recoge la infografía, si fuesen considerados cada uno de ellos de manera aislada, podrían tener escasa relevancia, pero acumulados entre sí han llevado a cambiar en muchos casos de una manera notable el pronóstico y la calidad de vida de muchos pacientes. Por lo tanto, en Oncología, cada pequeño avance cuenta y es la suma de esos avances lo que permite obtener resultados e ir avanzando en el pronóstico de la enfermedad. Sumados han cambiado la vida de muchos pacientes.

icono pdf Nota de prensa

La inmunoterapia, los antiangiogénicos y las terapias dirigidas permiten avanzar hacia una medicina más personalizada en cáncer renal

 
 
  • Se consolida el beneficio de la inmunoterapia adyuvante en cáncer renal: pembrolizumab mantiene una mejora en supervivencia global con seguimiento prolongado
  • La incorporación de los inhibidores de HIF-2α abre una nueva vía terapéutica en cáncer renal, especialmente en pacientes con carcinoma renal de células claras previamente tratado, y se está explorando también en combinación con otros tratamientos y en el contexto adyuvante tras cirugía en pacientes con alto riesgo de recaída
  • Hace dos décadas, el tratamiento del carcinoma renal avanzado se basaba fundamentalmente en citoquinas como interferón alfa o interleucina-2, con respuestas limitadas y una supervivencia muy condicionada por el grupo pronóstico. Actualmente, la secuenciación de la inmunoterapia, los fármacos antiangiogénicos e inhibidores de HIF-2α, han permitido alcanzar supervivencias que superan los 40 meses en determinadas poblaciones, manteniendo como objetivo prioritario la calidad de vida

En el marco de la campaña de comunicación “En Oncología cada AVANCE se escribe en Mayúsculas”, SEOM da a conocer la evolución y los avances médicos que se han sucedido en las últimas décadas en el tratamiento de los diferentes tumores. Coincidiendo con el Día Mundial del Cáncer de Riñón, que se celebra mañana jueves, 18 de junio, destacamos los avances más importantes en cáncer renal, un tumor que representa aproximadamente el 3% de todos los cánceres.

El cáncer renal comprende un grupo heterogéneo de tumores, aunque el carcinoma de células renales es el subtipo más frecuente. Dentro de este, el carcinoma renal de células claras representa alrededor del 70-80% de los casos. Es aproximadamente dos veces más frecuente en hombres que en mujeres, y la edad media de presentación se sitúa en torno a los 60-65 años.

En España, según las estimaciones más recientes publicadas en el informe “Las cifras del cáncer en España 2026”, elaborado por SEOM y REDECAN, se diagnosticarán 9.165 nuevos casos de cáncer de riñón en 2026, de los cuales 6.263 corresponderán a hombres y 2.902 a mujeres. Por incidencia estimada, el cáncer renal se sitúa como el octavo tumor más frecuente en nuestro país. En cuanto a mortalidad, los datos disponibles de 2024 recogen 2.189 fallecimientos por tumor maligno del riñón, excepto pelvis renal. Actualmente, una proporción relevante de los diagnósticos se realiza de forma incidental mediante pruebas de imagen solicitadas por otros motivos en pacientes asintomáticos, lo que ha contribuido a diagnosticar tumores en fases más precoces y a mejorar el pronóstico.

El abordaje terapéutico del carcinoma renal ha experimentado una transformación profunda. Durante años, la cirugía fue la principal estrategia en enfermedad localizada y las opciones sistémicas en enfermedad avanzada eran limitadas. La llegada de los inhibidores de la angiogénesis, primero, y de la inmunoterapia con inhibidores de puntos de control inmunitario, después, ha cambiado de forma significativa la historia natural de la enfermedad.

Adyuvancia

En el contexto adyuvante, pembrolizumab se ha consolidado como el primer tratamiento capaz de demostrar beneficio en supervivencia libre de enfermedad y supervivencia global en pacientes con carcinoma renal de células claras con riesgo intermedio-alto o alto de recaída tras nefrectomía, así como en pacientes con enfermedad metastásica resecada sin evidencia de enfermedad. Los datos actualizados a cinco años del estudio KEYNOTE-564 confirman la consistencia del beneficio y refuerzan su papel como estándar en pacientes seleccionados.

Además, en 2026 se han presentado resultados relevantes del estudio LITESPARK-022, que evalúa la combinación de pembrolizumab y belzutifan frente a pembrolizumab en monoterapia en el contexto adyuvante. La combinación ha demostrado una mejora significativa en supervivencia libre de enfermedad, aunque los datos de supervivencia global son todavía inmaduros y se observa un incremento de toxicidad significativo. Por tanto, se trata de una estrategia prometedora, pero que requiere seguimiento adicional antes de definir plenamente su impacto en la práctica clínica.

Antiangiogénicos, inmunoterapia e inhibición de HIF-2α

El mejor conocimiento de la biología molecular del carcinoma renal, especialmente del carcinoma renal de células claras, ha permitido identificar vías fundamentales en la progresión tumoral. Una de las más relevantes es la vía de VHL-HIF-VEGF, clave en la regulación de la angiogénesis.

Desde los años 90 se conoce el papel del gen VHL como regulador del factor inducible por hipoxia, especialmente HIF-α, en condiciones normales de oxígeno. La pérdida de función de VHL, presente en una proporción elevada de carcinomas renales de células claras, favorece la acumulación de HIF y la expresión de factores proangiogénicos como VEGF, TGF-α y PDGF, que estimulan el crecimiento tumoral y la formación de nuevos vasos sanguíneos. Este conocimiento fue clave para el desarrollo de terapias dirigidas frente a VEGF y sus receptores, que durante años han sido uno de los pilares del tratamiento del cáncer renal avanzado.

La inmunoterapia también ocupa un papel central. Aunque la idea de estimular el sistema inmune frente al cáncer renal no es nueva —durante décadas se emplearon el interferón alfa e interleucina-2—, el desarrollo de anticuerpos frente a puntos de control inmunitario, como PD-1, PD-L1 y CTLA-4, ha permitido recuperar la inmunoterapia con una eficacia muy superior y un perfil terapéutico más definido.

En los últimos años se ha añadido una nueva diana: HIF-2α. Belzutifan, inhibidor oral de HIF-2α, representa un avance relevante al actuar directamente sobre una vía biológica central en el carcinoma renal de células claras. Su desarrollo valida la importancia de la vía VHL-HIF y amplía las opciones terapéuticas en pacientes con enfermedad avanzada previamente tratada. En Europa, belzutifan está autorizado en carcinoma renal de células claras avanzado tras progresión a varias líneas previas que incluyan inmunoterapia anti-PD-(L)1 y tratamientos dirigidos frente a VEGF, y también en determinados tumores asociados a la enfermedad de von Hippel-Lindau.

Secuenciación terapéutica en enfermedad avanzada

En la práctica clínica habitual, los pacientes con carcinoma renal avanzado suelen recibir una secuencia de tratamientos a lo largo de la evolución de la enfermedad. El objetivo es prolongar la supervivencia, retrasar la progresión, controlar los síntomas y preservar la calidad de vida.

En primera línea, la elección del tratamiento depende del grupo pronóstico, habitualmente definido por criterios IMDC, de las características clínicas del paciente, de sus comorbilidades, de la carga tumoral, de la necesidad de respuesta rápida y de la disponibilidad de los tratamientos. Las combinaciones de inmunoterapia con inhibidores tirosina-quinasa antiangiogénicos han demostrado beneficio en tasa de respuesta, supervivencia libre de progresión y supervivencia global frente a TKI en monoterapia. Entre ellas se incluyen pembrolizumab + axitinib, nivolumab + cabozantinib y pembrolizumab + lenvatinib. En 2025 se han comunicado resultados finales de seguimiento prolongado de nivolumab + cabozantinib (CheckMate 9ER), que confirman el beneficio mantenido frente a sunitinib en primera línea de carcinoma renal avanzado. Estos datos consolidan las combinaciones de inmunoterapia y antiangiogénicos como uno de los pilares fundamentales del tratamiento inicial.

Asimismo, la combinación de doble inmunoterapia nivolumab + ipilimumab mantiene un papel relevante, especialmente en pacientes con riesgo intermedio o desfavorable según IMDC. Los datos de seguimiento a largo plazo de CheckMate-214 confirman respuestas duraderas y beneficio mantenido en supervivencia global, lo que refuerza su papel como estándar en pacientes seleccionados.

La segunda línea de tratamiento está condicionada por la terapia recibida previamente. En pacientes tratados con combinaciones basadas en inmunoterapia en primera línea, las guías recomiendan habitualmente utilizar un TKI no empleado con anterioridad o estrategias dirigidas alternativas. Entre las opciones disponibles se encuentran cabozantinib, axitinib, tivozanib, sunitinib, pazopanib o la combinación de lenvatinib y everolimus, entre otras, dependiendo del contexto clínico.

En este escenario, belzutifan constituye una de las incorporaciones más relevantes. El estudio fase III LITESPARK-005 demostró beneficio frente a everolimus en pacientes con carcinoma renal de células claras avanzado previamente tratados con inmunoterapia y terapias anti-VEGF. Más recientemente, el estudio LITESPARK-011, presentado en ASCO GU 2026, ha evaluado la combinación de belzutifan + lenvatinib frente a cabozantinib en pacientes con carcinoma renal avanzado tras tratamiento con anti-PD-1 o anti-PD-L1. La combinación mejoró la supervivencia libre de progresión y la tasa de respuesta, aunque la supervivencia global aún no ha alcanzado significación estadística.

Por el contrario, los datos recientes también subrayan que no todas las intensificaciones terapéuticas cambian la práctica clínica. Algunas estrategias con tripletes o con mantenimiento/reintroducción de inmunoterapia tras progresión a inmunoterapia previa no han demostrado de forma consistente un beneficio suficiente, por lo que la selección adecuada de pacientes y la optimización de la secuencia siguen siendo retos prioritarios.

Tumores renales no células claras y biomarcadores

Aunque la mayoría de avances se han producido en carcinoma renal de células claras, los tumores renales no células claras representan un grupo heterogéneo y con mayor necesidad de evidencia específica. En los últimos dos años se han presentado datos prospectivos relevantes, como el estudio SUNNIFORECAST, que evaluó nivolumab + ipilimumab frente a tratamiento estándar en carcinoma renal no células claras, y estudios con combinaciones como cabozantinib + nivolumab, que han mostrado actividad en subtipos como papilar, inclasificable, asociado a translocación o con deficiencia de fumarato hidratasa.

Otro de los retos actuales es la identificación de biomarcadores que permitan seleccionar mejor el tratamiento. Más allá de los criterios clínicos pronósticos, se están investigando marcadores moleculares, transcriptómicos y de enfermedad mínima residual, como el DNA tumoral circulante, así como biomarcadores séricos como KIM-1.

Retos futuros

Entre los principales retos en cáncer renal se encuentran optimizar la selección de pacientes candidatos a tratamiento adyuvante, definir la mejor secuencia terapéutica tras progresión a combinaciones de inmunoterapia y antiangiogénicos, incorporar los inhibidores de HIF-2α, avanzar en el tratamiento de los tumores no células claras y desarrollar biomarcadores predictivos que permitan una medicina de precisión real y aplicable a la práctica clínica.

Junto a los avances terapéuticos, es fundamental mantener una visión integral del paciente. El Día Mundial del Cáncer de Riñón de 2026 pone el foco internacional en el bienestar emocional, un aspecto clave para las personas que viven con esta enfermedad y para sus cuidadores y familiares. El abordaje multidisciplinar, la información rigurosa, la participación en ensayos clínicos y el acompañamiento psicosocial forman parte esencial de una atención oncológica de calidad.

En conjunto, los avances de los últimos años han permitido pasar de un escenario con opciones limitadas a un abordaje cada vez más personalizado, basado en la biología tumoral, la inmunoterapia, la angiogénesis y nuevas dianas. Todo ello ha contribuido a mejorar de forma significativa las expectativas de supervivencia y calidad de vida de los pacientes con cáncer renal.

No es fútbol, pero también tiene un impacto mundial: una campaña convierte el lazo azul en cordones para visibilizar el cáncer de próstata

 
DM cáncer de próstata 2026
 
  • Con motivo del Día Mundial del Cáncer de Próstata, ANCAP, TheMoveMen, AEU, SEOR, SEOM y Recordati unen sus fuerzas para impulsar esta iniciativa
  • La campaña, protagonizada por Vicente del Bosque, busca promover el reconocimiento del lazo azul como símbolo de apoyo, sensibilización y concienciación frente a esta patología
  • En España, el cáncer de próstata es el tumor más frecuente en varones y la segunda causa de muerte por cáncer en varones, por detrás del cáncer de pulmón1 

Con motivo del Día Mundial del Cáncer de Próstata, y coincidiendo este año con la inauguración del Mundial 2026, la Asociación Nacional de Cáncer de Próstata (ANCAP), TheMoveMen, la Asociación Española de Urología (AEU), la Sociedad Española de Oncología Radioterápica (SEOR), la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) y Recordati impulsan “Defiende tu próstata”, una iniciativa conjunta de concienciación dirigida a la población general, con el objetivo de reforzar la importancia de la detección temprana y el diagnóstico precoz del cáncer de próstata.

El cáncer de próstata es el tumor más frecuente en los varones en España y se estima que en 2025 se diagnosticaron 32.000 nuevos casos1. Esta cifra podría aumentar en 2026, que se calcula que se diagnosticarán casi 35.000 casos nuevos1. Cada año fallecen aproximadamente 6.000 hombres en nuestro país a consecuencia de este tumor, siendo la segunda causa de muerte por cáncer en hombres, tras el cáncer de pulmón1

Desde la perspectiva de los pacientes, esta realidad pone de manifiesto la necesidad de seguir rompiendo el silencio que todavía rodea a la enfermedad. En este sentido, Santiago Gómez Díaz, vicepresidente primero de ANCAP ha comentado quea pesar de su alta prevalencia, el cáncer de próstata sigue estando rodeado de silencio y estigma. Muchos hombres viven la enfermedad con pudor o miedo, y eso hace que a veces cueste hablar, consultar o pedir ayuda”. Por su parte, Javier Alcazar Ortiz, presidente de TheMoveMen, ha añadido que “iniciativas como esta son esenciales porque ayudan a sacar el cáncer de próstata de la sombra y a llevarlo a espacios cotidianos, como el fútbol. Hablar de cáncer de próstata también es una forma de acompañar, prevenir y cuidar”.

El fútbol como altavoz para romper el silencio

Con el arranque del Mundial de fútbol, uno de los acontecimientos deportivos más seguidos del planeta y con Vicente del Bosque como protagonista, la campaña recurre al fútbol como territorio cercano para trasladar un mensaje de sensibilización sobre el cáncer de próstata. Las entidades participantes recuerdan la importancia de las revisiones periódicas y del diagnóstico precoz, dos factores que pueden cambiar el resultado del partido. Porque, también en salud, anticiparse es jugar bien.

Como parte de esta iniciativa, se han repartido cordones azules en puntos de gran afluencia de Madrid y Zaragoza, con el objetivo de llevar el lazo azul al terreno de juego y convertirlo en un gesto visible de apoyo, concienciación y prevención. En Madrid, la acción se ha desarrollado en estaciones vinculados a la línea 1 de Metro, identificada por su color azul, reforzando así la conexión simbólica con el color del cáncer de próstata.

Defiende tu próstata’ busca contribuir a que el lazo azul gane visibilidad y sea reconocido como un símbolo de apoyo a los pacientes con cáncer de próstata, pero también como una llamada a la acción para que los hombres hablen abiertamente de su salud prostática, consulten con los profesionales sanitarios y superen los tabúes que todavía rodean a esta enfermedad.

Desde el ámbito de la urología, el Dr. Luis Martinez-Piñeiro, jefe de servicio de Urología del Hospital Universitario La Paz y miembro de la Asociación Española de Urología (AEU), ha afirmado que “la consulta con el urólogo es clave para valorar de forma individual el riesgo de cada paciente y decidir qué seguimiento o pruebas pueden ser necesarias. El cáncer de próstata puede no dar síntomas en fases iniciales, por lo que es importante que los hombres no esperen a encontrarse mal para hablar de salud prostática con un profesional”.

Diagnóstico precoz y concienciación social

La detección precoz del cáncer de próstata resulta clave para mejorar el pronóstico de la enfermedad. En este sentido, la detección temprana puede contribuir a reducir la mortalidad y mejorar la calidad de vida de los pacientes. Además, la amplia utilización del test del antígeno prostático específico (PSA) ha favorecido la localización de la enfermedad en fases iniciales, contribuyendo a mejorar su abordaje y supervivencia1.

Por ello, la campaña pone el foco en la importancia de que los hombres consulten con los profesionales sanitarios, conozcan los posibles factores de riesgo y participen en las estrategias de seguimiento que puedan estar indicadas en función de su edad, antecedentes familiares y situación clínica. En el caso de los varones mayores de 45 años que presenten factores de riesgo, se recomienda valorar la realización de pruebas de detección temprana2.

En este sentido, Dra. Patricia Diezhandino, Jefa de servicio de oncología radioterápica en el Hospital Clínico Universitario de Valladolid y presidenta electa de la Sociedad Española de Oncología Radioterápica (SEOR) ha señalado que “cuando el cáncer de próstata se detecta antes, podemos tomar mejores decisiones junto al paciente. Esto nos permite valorar el tratamiento más adecuado en cada caso y prestar atención no solo al control de la enfermedad, sino también a cómo va a vivir el paciente durante y después del tratamiento”.

Esta iniciativa también pretende contribuir a normalizar la conversación sobre la salud prostática, favoreciendo que los hombres hablen de sus síntomas, dudas o preocupaciones sin miedo ni estigma.

"La historia del cáncer de próstata refleja la transformación que ha experimentado la Oncología en las últimas décadas. Hoy disponemos de mejores herramientas diagnósticas, biomarcadores más precisos y tratamientos cada vez más personalizados, pero el diagnóstico precoz sigue siendo uno de los factores con mayor impacto en el pronóstico. Incrementar la concienciación sobre la salud prostática y favorecer la detección temprana son medidas clave para seguir avanzando en supervivencia y calidad de vida", ha destacado el Dr. Javier de Castro, Jefe de Sección del Servicio de Oncología Médica del Hospital Universitario La Paz de Madrid y presidente de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM).

"Además, estamos asistiendo a una auténtica evolución hacia una Medicina de Precisión en cáncer de próstata. La incorporación de biomarcadores moleculares, como las alteraciones en genes de reparación del ADN, la expresión de PSMA o la pérdida de PTEN, junto con el desarrollo de nuevas terapias dirigidas y radiofármacos, está permitiendo adaptar las decisiones terapéuticas a las características clínicas y biológicas de cada paciente. Este enfoque más personalizado está contribuyendo a mejorar los resultados clínicos y abre nuevas oportunidades para seguir avanzando en el tratamiento de la enfermedad", ha añadido.

Así, Salvador López Orland, director general de Recordati SPC España, ha concluido que “igual que otros símbolos han contribuido a transformar la conversación social en torno a tumores muy prevalentes, en cáncer de próstata necesitamos avanzar para que el lazo azul sea reconocido como símbolo de apoyo, prevención y diagnóstico precoz. Desde Recordati, creemos que invertir en concienciación es invertir en salud: ayuda a romper tabúes, refuerza la importancia del diagnóstico precoz y ayuda a mejorar la vida de los pacientes y sus familias”.

El cáncer de próstata, el tumor más frecuente en varones en españa, avanza hacia un tratamiento con una medicina cada vez más personalizada

 
Avances cáncer de próstata 2026
 
  • La mayoría de los casos de cáncer de próstata se diagnostica en estadios localizados y en ellos las tasas de curación son muy elevadas gracias a tratamientos radicales como la cirugía, la radioterapia externa o la braquiterapia, con o sin la adición de hormonoterapia
  • La creciente disponibilidad de biomarcadores, como alteraciones en genes de reparación del ADN, expresión de PSMA o pérdida de PTEN, está permitiendo avanzar hacia un abordaje más personalizado, en el que las decisiones terapéuticas se adapten a las características clínicas y moleculares del tumor
  • Los avances que se han producido han sido posibles gracias a la realización de ensayos clínicos y por ello, SEOM recuerda que la participación en ellos sigue siendo, siempre que sea posible, una opción fundamental para continuar mejorando la eficacia y seguridad de los tratamientos

Según el informe ‘Las cifras del cáncer en España 2026’, elaborado por SEOM y REDECAN, se estima que en 2026 se diagnosticarán en España 301.884 nuevos casos de cáncer, de los cuales 168.764 corresponderán a varones. En ellos, el cáncer de próstata será el tumor más frecuente, con 34.833 nuevos casos estimados, por delante del cáncer de pulmón, vejiga urinaria, colon y recto. Esta cifra representa aproximadamente uno de cada cinco tumores diagnosticados en varones. Pero a pesar de su elevada incidencia y prevalencia, presenta una de las supervivencias más altas entre los tumores frecuentes: la supervivencia neta a cinco años en pacientes diagnosticados entre 2013 y 2017 fue del 90,2%. En 2024, el cáncer de próstata causó 5.967 fallecimientos en España. En varones, fue la segunda causa específica de muerte por tumor tras el cáncer de pulmón y colorrectal.

Diagnóstico precoz y enfermedad localizada

La mayoría de los casos de cáncer de próstata se diagnostica en estadios localizados y en ellos las tasas de curación son muy elevadas gracias a tratamientos radicales como la cirugía, la radioterapia externa o la braquiterapia, con o sin la adición de hormonoterapia. Solo alrededor del 10% de los pacientes presenta enfermedad metastásica en el momento del diagnóstico. Sin embargo, una proporción de pacientes puede presentar recaída tras el tratamiento local y evolucionar hacia una enfermedad avanzada. En países desarrollados, se estima que un 20-30% de los pacientes tratados con cirugía o radioterapia desarrollará metástasis a lo largo de su evolución, lo que hace necesario disponer de nuevas estrategias terapéuticas eficaces.

En este contexto, es fundamental distinguir entre distintos escenarios clínicos, ya que las implicaciones terapéuticas son diferentes: el cáncer de próstata hormonosensible metastásico, que puede presentarse de novo o tras una recaída; el cáncer de próstata resistente a la castración metastásico; y el cáncer de próstata resistente a la castración no metastásico.

Tratamiento de la enfermedad avanzada

Los objetivos del tratamiento en la enfermedad avanzada son prolongar la supervivencia, preservar la calidad de vida, retrasar la progresión de la enfermedad y prevenir complicaciones, especialmente los eventos óseos. Precisamente en estos estadios se han producido algunos de los avances terapéuticos más importantes de los últimos años.

En el cáncer de próstata hormonosensible metastásico, los tratamientos actuales incluyen combinaciones de terapia de deprivación androgénica con agentes hormonales, como abiraterona, apalutamida, enzalutamida o darolutamida, así como esquemas de intensificación con quimioterapia en determinados pacientes.

En el cáncer de próstata resistente a la castración metastásico, las opciones incluyen quimioterapia, nuevos agentes hormonales, inhibidores de PARP en pacientes seleccionados por biomarcadores, radiofármacos dirigidos al hueso como radio-223 y terapias dirigidas a PSMA, como ¹⁷⁷Lu-PSMA-617.

Estos avances han permitido prolongar de forma muy significativa la supervivencia de los pacientes con cáncer de próstata avanzado. En la era inicial de la quimioterapia con docetaxel, la mediana de supervivencia global en pacientes con cáncer de próstata metastásico resistente a la castración se situaba en torno a los 18-19 meses. En la actualidad, gracias a la incorporación secuencial o combinada de nuevos agentes hormonales, quimioterapia, inhibidores de PARP y radiofármacos, algunas poblaciones seleccionadas pueden alcanzar o superar medianas de supervivencia de 40 meses.

Medicina de Precisión: biomarcadores e inhibidores de PARP

Uno de los avances más relevantes ha sido la consolidación de la Medicina de Precisión. Entre un 20% y un 30% de los pacientes con cáncer de próstata metastásico pueden presentar alteraciones en genes implicados en la reparación del ADN, especialmente en la vía de recombinación homóloga. Entre ellas, las alteraciones en BRCA2 son las más frecuentes y se asocian a una mayor sensibilidad a los inhibidores de PARP.

Los inhibidores de PARP han demostrado eficacia en cáncer de próstata resistente a la castración metastásico, tanto en monoterapia como en combinación con agentes hormonales, con un beneficio especialmente relevante en pacientes con alteraciones BRCA1/2.

Durante el último año, además, se ha reforzado la posibilidad de trasladar esta estrategia a fases más precoces de la enfermedad. El estudio AMPLITUDE mostró que niraparib en combinación con abiraterona y prednisona, añadido a la terapia de deprivación androgénica, mejora la supervivencia libre de progresión radiológica en pacientes con cáncer de próstata metastásico hormonosensible y alteraciones en genes de reparación del ADN, con un beneficio especialmente marcado en pacientes con alteraciones BRCA.

Asimismo, el estudio TALAPRO-3, comunicado en ASCO 2026, ha mostrado que talazoparib más enzalutamida y terapia de deprivación androgénica mejora de forma significativa la supervivencia libre de progresión radiológica en pacientes con cáncer de próstata metastásico hormonosensible y alteraciones en genes de reparación por recombinación homóloga.

Terapias dirigidas a PSMA y radiofármacos

Otro de los grandes avances de los últimos años ha sido la incorporación de la terapia con radioligandos dirigida a PSMA. El radiofármaco ¹⁷⁷Lu-PSMA-617 ha consolidado su papel en pacientes con cáncer de próstata resistente a la castración metastásico PSMA-positivo previamente tratados, tras demostrar beneficio en supervivencia global y supervivencia libre de progresión radiológica en el estudio VISION.

Además, los datos recientes del estudio PSMAddition, sugieren que la terapia con ¹⁷⁷Lu-PSMA-617 podría tener un papel en fases más tempranas, en combinación con terapia de deprivación androgénica y un inhibidor de la vía del receptor androgénico en pacientes con cáncer de próstata metastásico hormonosensible PSMA-positivo. El estudio mostró una mejora en la supervivencia libre de progresión radiológica, aunque la supervivencia global todavía no es concluyente.

También en enfermedad avanzada, el estudio PEACE-3 ha mostrado que la combinación de enzalutamida y radio-223 mejora la supervivencia en pacientes con cáncer de próstata resistente a la castración metastásico con metástasis óseas.

Diagnóstico más preciso, intensificación terapéutica y retos actuales

En paralelo al desarrollo de nuevos tratamientos, el diagnóstico y la estratificación de la enfermedad también han mejorado de forma significativa. El PET-PSMA, se ha incorporado progresivamente a la práctica clínica como una herramienta de gran utilidad en la estadificación inicial de pacientes de alto riesgo y en la recaída bioquímica, por su mayor sensibilidad para detectar enfermedad ganglionar o metastásica. Junto con el estudio molecular, esta herramienta contribuye a una caracterización más precisa de la enfermedad y a una mejor selección terapéutica.

En enfermedad localizada de alto riesgo también se han comunicado datos relevantes. El estudio PROTEUS, presentado en ASCO 2026, evaluó la administración perioperatoria de apalutamida más terapia de deprivación androgénica antes y después de la prostatectomía radical en pacientes con cáncer de próstata localizado o localmente avanzado de alto riesgo.

En paralelo, la identificación de nuevas alteraciones moleculares está abriendo estrategias terapéuticas más allá de los genes de reparación del ADN. En pacientes con cáncer de próstata metastásico hormonosensible de novo y pérdida de PTEN, el estudio CAPItello-281 ha evaluado la combinación de capivasertib, abiraterona y terapia de deprivación androgénica, frente al tratamiento estándar, demostrando una mejora de la supervivencia libre de progresión radiológica en esta población molecularmente seleccionada.

En la actualidad, uno de los principales desafíos consiste en definir la secuencia óptima de tratamientos para obtener el máximo beneficio en cada paciente. La creciente disponibilidad de biomarcadores, como alteraciones en genes de reparación del ADN, expresión de PSMA o pérdida de PTEN, está permitiendo avanzar hacia un abordaje más personalizado, en el que las decisiones terapéuticas se adapten a las características clínicas y moleculares del tumor.

Todos estos avances han sido posibles gracias a la realización de ensayos clínicos en múltiples centros de todo el mundo y a la generosa participación de los pacientes en ellos. En muchos de estos estudios ha habido una participación significativa de centros españoles. Por ello, SEOM recuerda que la participación en ensayos clínicos sigue siendo, siempre que sea posible, una opción fundamental para seguir mejorando la eficacia y seguridad de los tratamientos.

La asistencia al superviviente de cáncer, reto asistencial y humano que se aborda desde una atención multidisciplinar e individualizada

 
foto 1 RP Supervivientes 2026 foto 2 RP Supervivientes 2026
 
  • SEOM, junto con SEOR y las tres sociedades de Atención Primaria: SEMERGEN, semFYC y SEMG, ha elaborado un consenso que establece el marco general de atención integral a estos pacientes en el que se describen recomendaciones generales con las que garantizar una atención continuada que pueda ser adaptada en cada medio y área de salud
  • Los representantes de estas cinco sociedades coinciden en resaltar que las necesidades de estos pacientes no son sólo asistenciales sino también de tipo psicológico, social, familiar y laboral
  • Actualmente se están dando pasos para implementar este modelo, basado en el consenso, que requiere, según los expertos, de un diseño cuidadoso de la ruta de atención, con protocolos consensuados, herramientas de comunicación eficaces, formación específica para los profesionales y una participación activa de los pacientes
  • En el ámbito de la formación, y con la participación de todas las sociedades científicas implicadas, ya se ha organizado un webinar. Además, el próximo día 11 se celebrará una jornada multidisciplinar y, el día 16 de este mismo mes, dará comienzo el curso "Abordaje Multidisciplinar del Superviviente de Cáncer"

La Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), la Sociedad Española de Oncología Radioterápica (SEOR), la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN), la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (semFYC) y la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), están dando importantes pasos para avanzar en mejorar el cuidado y la respuesta a las necesidades de los supervivientes de cáncer, colectivo que actualmente en España supera los 2,2 millones de personas y en Europa, 23 millones.

Los avances que se han conseguido en los últimos años hacen que el pronóstico de los pacientes de cáncer se haya revertido y actualmente haya más número de supervivientes con calidad de vida. “Por ello, SEOM ha querido adecuarse a esta nueva realidad y trabajar de forma multidisciplinar en una perspectiva más amplia de las dificultades a las que se enfrentan estas personas; y, por eso, también hemos empezado por cambiar el concepto, y ya no hablamos de largos supervivientes sino de supervivientes”, explica el Dr. Javier de Castro, presidente de SEOM.

 “Son pacientes que continúan necesitando atención sanitaria durante años –añade el Dr. Vicente Martín, vocal de la Junta Directiva Nacional de SEMERGEN- debido a secuelas físicas, emocionales o comorbilidades derivadas del proceso oncológico y de los tratamientos recibidos, como, por ejemplo, problemas cardiovasculares o respiratorios, ansiedad, depresión, fatiga crónica, dolor persistente, osteoporosis, dificultades cognitivas o de memoria”.

La Dra. Ruth Vera, coordinadora del Grupo SEOM de Supervivientes, llama la atención sobre un colectivo con particularidades diferentes: “En adolescentes y adultos jóvenes estas necesidades son aún más específicas ya que hablamos de personas que están construyendo su proyecto vital, académico, laboral, afectivo y familiar. Por eso son claves aspectos como la prevención de la fertilidad, la imagen corporal, la salud mental, la reincorporación a estudios o empleo, las relaciones de pareja y el seguimiento de toxicidades que pueden aparecer décadas después”.

Los representantes de las cinco sociedades científicas consideran esencial construir modelos asistenciales homogéneos con circuitos ágiles en los que participen todos los profesionales implicados para procurar que el paciente, una vez finalizado el tratamiento, se sienta acompañado: “Un modelo de atención compartida, con comunicación bidireccional, entre Oncología y Atención Primaria es imprescindible para mejorar el seguimiento de estos pacientes y poder detectar de manera precoz efectos adversos, recaídas y complicaciones, a la vez que se mejora su calidad de vida desde un enfoque multidisciplinar físico, psicológico y social”, señala la Dra. Cruz Bartolomé, coordinadora del Grupo de Cáncer del Programa de Actividades Preventivas y de Promoción de la Salud (PAPPS) de la semFYC.

En esta misma línea, el Dr. Raúl Hernanz, de SEOR, incide en que “la estrecha colaboración entre Atención Hospitalaria y Atención Primaria es esencial para el beneficio del paciente. El manejo integral de la enfermedad trae en consecuencia mejores resultados terapéuticos y de calidad de vida. Para ello, es necesario una dotación de sistemas de comunicación que haga más fácil esta colaboración”.

“El progreso en el éxito de los tratamientos oncológicos –añade- nos anima a ver la enfermedad con una perspectiva a largo plazo que requiere la colaboración de todos, tanto a nivel médico como de las administraciones sanitarias y SEOR está plenamente involucrada en este proceso y en la colaboración con todas las sociedades implicadas”.

Las necesidades de los supervivientes de cáncer no son sólo médicas sino también de tipo social, laboral o económico. La Dra. Fátima Sáez, del Grupo de Trabajo de Genética de la SEMG, apunta que “esta enfermedad a menudo obliga a realizar cambios en los proyectos vitales tanto de los pacientes como en sus familias y cuando hablamos de pacientes jóvenes y en edad laboral, es frecuente que, debido a las secuelas de la enfermedad, puedan ver afectada su trayectoria profesional, presentar dificultades para la incorporación a su puesto de trabajo, precisar adaptaciones al mismo, cambios en los horarios o reconocimiento de incapacidades”.

Un margo general: documentos de consenso

En esta línea, estas cinco sociedades científicas han elaborado un documento de consenso, publicado en formato paper en la revista Clinical & Translational Oncology (CTO) ‘Consensus document between oncology and primary care for the follow up of cancer survivors’. Además, se ha publicado también en CTO otro documento de consenso, ‘Management of late toxicities and specific follow‑up needs of adolescent and young adult cancer survivors: recommendations from scientific societies in Spain’, impulsado por SEOM y en el que han participado también SEOR, SEMERGEN, SEMG, la Sociedad Española de Hematología y Oncología Pediátricas (SEHOP) y la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH).

El primero establece el marco general de atención integral a estos pacientes supervivientes en el que se describen recomendaciones generales con las que garantizar una atención continuada que pueda ser adaptada en cada medio y área de salud. Y, hace hincapié en que esta atención compartida entre Oncología y Atención Primaria puede mejorar la calidad de la asistencia que se le presta a este colectivo, optimizar los recursos disponibles y responder con mayor eficacia a sus necesidades. Una implementación exitosa de este modelo requiere un diseño cuidadoso de la ruta de atención, con protocolos consensuados, herramientas de comunicación eficaces, formación específica para los profesionales y una participación activa de los pacientes.

Y, el segundo, pone de manifiesto que los adolescentes y adultos jóvenes (AYA), con edades comprendidas entre los 15 y 39 años, constituyen un grupo específico con múltiples desafíos en la prevención, diagnóstico, tratamiento (incluido el manejo de toxicidades) y secuelas a largo plazo del cáncer. Debido a la mejora constante en la efectividad de los tratamientos y el aumento de la supervivencia también en este colectivo, el número de supervivientes de cáncer AYA a largo plazo está aumentando, con una población creciente de 100 000 casos por año en España.

Estos pacientes presentan problemas de salud crónicos únicos, difíciles de identificar en fases tempranas y reversibles con los protocolos de monitorización estándar. Por ello, este consenso ofrece recomendaciones para el manejo de los AYACS, centrándose en áreas clave como la toxicidad cardíaca, la neurotoxicidad y los trastornos neurocognitivos, el síndrome metabólico, las neoplasias primarias secundarias, la toxicidad ósea, la sexualidad y la fertilidad, los aspectos psicosociales y otras toxicidades relacionadas con el tratamiento.

¿Cómo trasladar los consensos a la práctica clínica?

Los representantes de las cinco sociedades científicas coinciden en señalar que, para trasladar los consensos a la práctica clínica, se requiere una organización bien definida con un modelo que incluya criterios de derivación consensuados que apuesten por la continuidad asistencial y la comunicación continua entre todos los profesionales implicados, para que cada paciente tenga un seguimiento individualizado. “La coordinación no puede depender únicamente de la implicación individual, debe estar basado en un modelo de transición o secuencial”, apunta el Dr. Martín.

La formación específica de los profesionales en este ámbito es una de las necesidades esenciales para trasladar el marco de los consensos a la práctica clínica diaria. En este sentido, ya se ha celebrado un webinar, con participantes de las cinco sociedades, para abordar cómo ir dando pasos en esta línea. Además, el próximo 11 de junio tendrá lugar la “Jornada SEOM de Supervivientes de Cáncer”, en el Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Madrid, en la que se repasarán algunos ejemplos de estrategias de la Administración sanitaria, la realidad de los supervivientes en la práctica clínica, las necesidades y los retos.

Dicho encuentro científico contará con una ponencia, “La supervivencia al cáncer una nueva etapa en la atención oncológica” y cuatro mesas que abordarán la “Definición de superviviente y situación actual”, las “Necesidades de los supervivientes de cáncer”, los “Modelos de atención al superviviente de cáncer” y los “Retos del superviviente de cáncer”.

Además, está previsto un curso de formación on line cuyas inscripciones y apertura del mismo serán a partir del día 16 de junio y que contará con tres módulos. El primero, tratará la definición del superviviente de cáncer; el segundo, las necesidades de los pacientes físicas, psicológicas y sociolaborales; y el tercero, que incluirá temas como la educación sanitaria y estilos de vida saludables, guías clínicas y cuadros de seguimiento para los tumores más frecuentes, modelos de gestión entre Atención Primaria y Hospitalaria en el seguimiento, importancia de las interacciones farmacológicas durante el tratamiento, Oncogeriatría, adolescente y adulto joven y síndromes genéticos hereditarios. La información está alojada en la plataforma https://www.supervivientedecancer.com/

“La formación específica y conjunta de todos los especialistas es fundamental en un campo con evidencias cambiantes día a día y en el que es esencial tanto conocer las prácticas que mejoren la asistencia para integrarlas en la práctica diaria, como detectar las que no aportan valor”, indica la Dra. Cruz Bartolomé.

SEOM alerta de la creciente evidencia científica sobre los riesgos de usar vapeadores y cigarrillos electrónicos

  • No fumar continúa siendo la mejor medida preventiva frente al cáncer y otras enfermedades relacionadas con el tabaco. Por ello, desde SEOM se insiste en que nunca es tarde para dejar el hábito tabáquico.
  • El tabaco es el principal factor de riesgo evitable para el desarrollo de tumores y muertes por cáncer, siendo responsable del 33% de los tumores y de un 22% de las muertes por cáncer.
  • Abandonar el hábito tabáquico en cualquier fase del tratamiento oncológico es esencial para mejorar los resultados clínicos.
  • Desde SEOM preocupa el uso de vapeadores o cigarrillos electrónicos en jóvenes, en los que representa la puerta de entrada actual al tabaquismo.

Con motivo del Día Mundial Sin Tabaco que se celebra el próximo domingo, 31 de mayo, la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), quiere insistir en el papel del tabaco como principal factor de riesgo evitable frente al cáncer, y en el potencial impacto beneficioso que podría tener su abandono. Se estima que el tabaco es responsable de un 30% de los cánceres y se asocia con al menos 17 tipos diferentes de cáncer, entre ellos pulmón, cabeza y cuello, vejiga y esófago. Además, SEOM quiere alertar de forma especial sobre los riesgos asociados con nuevas formas de consumo de tabaco, como vapeadores y cigarrillos electrónicos, y su amplio uso entre los jóvenes.

“El tabaco es con diferencia el factor de riesgo responsable de un mayor número de cánceres, siéndolo en más del 90% de los casos de cáncer de pulmón, y desempeñando además un papel causal fundamental en otros muchos tumores como los de cabeza y cuello, vejiga, riñón, esófago, páncreas, estómago y colon y recto”, explica el Dr. Javier de Castro, presidente de SEOM, quien hace hincapié en que “a pesar de la amplia evidencia sobre el papel del tabaco como factor de riesgo para el cáncer, todavía en torno al 20% de la población española fuma a diario según datos recogidos en el Plan Integral de Prevención y Control del Tabaquismo 2024-2027”.

Además, el Dr. De Castro señala que “siempre es un buen momento para dejar de fumar, e incluso tras un diagnóstico de cáncer, abandonar el tabaco puede reducir la mortalidad de los pacientes oncológicos hasta un 30% y mejorar la respuesta a los tratamientos”.

Desde SEOM se quiere alertar asimismo sobre los riesgos asociados con nuevas formas de tabaquismo y sobre la falsa percepción de inocuidad existente entre la población, especialmente entre los más jóvenes. Según datos de la encuesta ESTUDES, prácticamente la mitad de los jóvenes de 14 a 18 años ha probado alguna vez los cigarrillos electrónicos. Muchos de estos dispositivos contienen nicotina, asociada con un fuerte potencial adictivo y riesgos asociados con el desarrollo.

Existe una evidencia científica creciente acerca de los potenciales riesgos asociados con las nuevas formas de tabaquismo, como vapeadores o cigarrillos electrónicos. Múltiples sustancias presentes en los cigarrillos electrónicos, como el formaldehído, nitrosaminas y metales pesados, pueden causar daños en el ADN, estrés oxidativo, cambios epigenéticos e inflamación, asociándose con un mayor riesgo de desarrollar un cáncer.

Cabe destacar que estas nuevas formas de tabaco suponen, en muchos casos, una vía de entrada al tabaquismo y, además de su probable asociación con el riesgo de cáncer, se relacionan con daños a distintos niveles, especialmente pulmonar y cardiovascular.

El cáncer de pulmón, primera causa de muerte en mujeres

Debido al incremento del hábito tabáquico en mujeres desde la década de 1970, la incidencia y mortalidad de cánceres relacionados con el tabaco han aumentado progresivamente en este grupo de población. De hecho, desde el año 2019 el cáncer de pulmón se ha consolidado como el tercer cáncer con mayor incidencia en mujeres. Y, según datos del INE, en 2024 el cáncer de pulmón ha superado por primera vez al cáncer de mama como tumor responsable de una mayor mortalidad.

Problema de salud pública 

El consumo de tabaco constituye un problema de salud pública de primer orden siendo la primera causa evitable de enfermedad, invalidez y muerte prematura en el mundo. De acuerdo con los datos de la OMS, más de 1,1 billones de personas consumen tabaco y más de 8 millones de personas fallecen en el mundo por el tabaco cada año, tanto como consecuencia directa (más de 7 millones) como indirecta por exposición al humo ajeno en los no fumadores (1,2 millones). 

Según la Encuesta Europea de Salud en España del año 2022, elaborada por el INE, el 20,2% de los varones fuman a diario y un 13,9% de mujeres, con las mayores tasas de tabaquismo en la población de entre 35 y 39 años (21,4%) y de 50 a 64 años (20,9%). 

Además de afectar al propio fumador, el tabaco afecta también a los que conviven con él (fumadores pasivos).

El tabaco, además, es un factor de riesgo para el desarrollo de múltiples tumores, incluyendo tumores de cabeza y cuello, esofagogástrico, vejiga, colorrectal, riñón y páncreas entre otros. Se calcula que hasta el 20% de los fallecimientos por cáncer en Europa se deben al tabaco, y que cerca de la mitad de los fumadores fallecerán por causas relacionadas con el tabaco. 

El tabaco tiene asimismo un efecto sinérgico con el consumo de alcohol, y es que el riesgo de ciertos tumores, como los carcinomas orofaríngeos o de esófago, puede llegar a multiplicarse por 30 cuando se combinan ambos factores. No existe un nivel seguro de consumo de tabaco.

Debemos reseñar, en esta misma línea, que el tabaco está relacionado con enfermedades no oncológicas como la bronquitis crónica, el enfisema pulmonar, las enfermedades coronarias, los accidentes cerebrovasculares o las úlceras gastrointestinales, incrementando en un 70% el riesgo de morir prematuramente por enfermedades relacionadas con su consumo. Por todo ello, el no fumar se considera en la actualidad como la mejor medida preventiva frente al cáncer y el resto de las enfermedades relacionadas con el tabaco.

Por todo ello, no fumar continúa siendo la mejor medida preventiva frente al cáncer y otras enfermedades relacionadas con el tabaco. Debe priorizarse por tanto la deshabituación del hábito tabáquico, que es la única estrategia que se asocia con un beneficio tangible en salud. “Desde SEOM queremos insistir en que nunca es tarde para dejar el hábito tabáquico”, subraya el Dr. Javier de Castro.

icono pdf Nota de prensa

SEOM facilitará a oncólogos y prensa top abstracts por patología y highlights de ASCO 2026 en vídeo a través del servicio OncoNexion

ASCO26 ONCONEXION
  • SEOM, con la colaboración de AstraZeneca, vuelve a facilitar la difusión de las novedades presentadas en la Reunión Anual de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO) con la 16ª edición de OncoNexion.
  • Los oncólogos podrán acceder a los top abstracts seleccionados por portavoces de SEOM y a vídeo análisis de los highlights por tipo de tumor y los periodistas, a un vídeo resumen con todas las novedades a través de la plataforma online OncoNexion.
  • Como novedad en esta edición, los socios de SEOM recibirán una newsletter con los top abstracts por patología justo antes de ASCO 2026, y otra después con los vídeos análisis grabados desde Chicago de los highlights presentados en cáncer ginecológico, mama, cabeza y cuello, gastrointestinal colorrectal y no colorrectal, sarcoma, melanoma, pulmón, genitourinario e investigación traslacional y nuevas terapias.
  • Otra de las novedades serán resúmenes escritos de los vídeos de highlights por patología, a los que se podrá acceder a través de la plataforma online OncoNexion.

Oncólogos médicos portavoces de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), expertos en las diferentes patologías oncológicas, presentes en la 62ª Reunión Anual de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO) que se celebra en Chicago entre el 29 de mayo y el 2 de junio, acercarán las principales novedades presentadas y una valoración de las mismas en vídeo al resto de profesionales y medios de comunicación, de manera rigurosa, resumida y sencilla, a través de la plataforma online OncoNexion, gracias a la colaboración sin restricciones de AstraZeneca.

Antes, durante y después del Congreso, a través de la plataforma online, se publicarán contenidos sobre cáncer ginecológico, mama, cabeza y cuello, gastrointestinal colorrectal y no colorrectal, sarcoma, melanoma, pulmón, genitourinario e investigación traslacional y nuevas terapias.

La 16ª edición de OncoNexion, además, pondrá a disposición de los oncólogos una selección de top abstracts por patología. Asimismo, habrá un vídeo resumen de highlights para medios de comunicación. Los vídeos análisis estarán disponibles en la plataforma online a partir del lunes, 1 de junio.

Como novedad en esta edición, dos newsletters, antes y después de ASCO 2026, trasladarán a los oncólogos socios de SEOM de forma directa los top abstracts y los vídeos de los highlights por patología, elaborados por los portavoces de SEOM desplazados a Chicago. Asimismo, se podrá acceder a resúmenes escritos de estos vídeos que resumirán los estudios que van a cambiar la práctica clínica.

Los oncólogos médicos portavoces de SEOM en esta 16.ª edición son: en cáncer genitourinario, el Dr. Ignacio Durán, del Hospital Marqués de Valdecilla de Santander; en cáncer de mama, el Dr. Manuel Alva, del Hospital 12 de Octubre de Madrid; en cáncer gastrointestinal 1 (colorrectal), la Dra. Noelia Tarazona, del Hospital Clínico de Valencia; en cáncer gastrointestinal 2 (páncreas, hepatobiliar y esofagogástrico), la Dra. Ángela Lamarca, del Hospital Fundación Jiménez Díaz de Madrid; de cáncer de pulmón, el Dr. Jaime Rubio, del Hospital Fundación Jiménez Díaz de Madrid; de cáncer ginecológico, la Dra. Ainhoa Madariaga, del Hospital 12 de Octubre de Madrid; de sarcoma y melanoma, la Dra. Leyre Zubiri, del Massachussets General Hospital; de cáncer de cabeza y cuello y tumores cerebrales, la Dra. Irene Braña, del Hospital Vall d’Hebron de Barcelona; de investigación traslacional y nuevas terapias, el Dr. Eduardo Castañón, de la Clínica Universidad de Navarra de Madrid; y para el vídeo resumen de highlights para los medios de comunicación, la Dra. Isabel Gallegos, del Hospital de Segovia.

“La Medicina de Precisión, las terapias dirigidas, la inmunoterapia, los conjugados anticuerpo-fármaco y las nuevas estrategias basadas en biomarcadores continúan transformando el tratamiento del cáncer. En este contexto, ASCO 2026 volverá a ser un referente internacional para la presentación de estudios innovadores que podrían modificar la práctica clínica en múltiples tumores y abrir nuevas oportunidades terapéuticas para los pacientes”, destaca el Dr. Rodrigo Sánchez-Bayona, secretario científico de SEOM y coordinador científico de OncoNexion 2026. “En Chicago conoceremos datos muy relevantes sobre nuevas moléculas, combinaciones terapéuticas y enfoques cada vez más personalizados que marcarán el futuro inmediato de la Oncología”, indica.

“En un entorno de innovación constante, proyectos de formación continuada como OncoNexion adquieren, una edición más y ya van 16, un valor fundamental”, añade el Dr. Sánchez-Bayona. “Gracias a los oncólogos médicos portavoces de SEOM desplazados a ASCO 2026, los profesionales podrán acceder a vídeos-resumen por patología con los principales highlights y top abstracts del Congreso. Además, las novedades incorporadas este año, como las newsletters y los resúmenes escritos, refuerzan aún más el objetivo de OncoNexion de acercar el conocimiento científico más relevante a toda la comunidad oncológica de forma ágil, práctica y útil”, subraya. 

“La celebración de ASCO vuelve a poner de relieve la relevancia de la investigación oncológica y del intercambio científico internacional para seguir impulsando avances reales en beneficio de los pacientes con cáncer de todo el mundo. Desde AstraZeneca queremos contribuir a que los oncólogos médicos españoles tengan acceso a la información médica más actualizada y a los desarrollos clínicos más innovadores, en un momento en el que la oncología evoluciona con gran rapidez hacia abordajes cada vez más precisos y personalizados. Seguir promoviendo la investigación, la formación médica y la colaboración entre todos los agentes del sistema es fundamental para avanzar hacia un futuro en el que el cáncer pueda prevenirse mejor, detectarse antes y tratarse de forma más eficaz”, afirma Ana Peiró, directora médica de Oncología de AstraZeneca España.

El próximo Congreso de ASCO tendrá lugar entre el 29 de mayo y el 2 de junio en Chicago (Illinois, EEUU).

icono pdf Nota de prensa

La inmunoterapia y el diagnóstico precoz transforman la supervivencia del melanoma, uno de los tumores con incidencia mundial al alza

Avances melanoma 2026
  • La supervivencia del melanoma ha mejorado de forma muy significativa gracias al diagnóstico precoz, la inmunoterapia y las terapias dirigidas.
  • SEOM estima que en 2026 se diagnosticarán en España 8.074 nuevos casos de melanoma.
  • El melanoma es uno de los mejores ejemplos de Medicina Personalizada en Oncología.
  • El aumento de casos y de los pacientes largos supervivientes obliga a reforzar el abordaje multidisciplinar y el seguimiento a largo plazo.

El melanoma se ha convertido en uno de los ejemplos más paradigmáticos de la revolución terapéutica vivida en Oncología durante la última década. La combinación del diagnóstico precoz, la inmunoterapia y las terapias dirigidas ha cambiado radicalmente el pronóstico de muchos pacientes, tanto en estadios iniciales como avanzados de la enfermedad, permitiendo supervivencias prolongadas e incluso respuestas mantenidas a largo plazo en un número creciente de casos.

La Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) recuerda además que el melanoma es uno de los tumores malignos cuya incidencia más ha aumentado en los últimos años. Según el informe Las cifras del cáncer en España 2026, este año se diagnosticarán en nuestro país 8.074 nuevos casos de melanoma, de los cuales 4.009 corresponderán a hombres y 4.065 a mujeres.

“El melanoma es probablemente uno de los mejores ejemplos de cómo la Oncología actual evoluciona hacia una detección más precoz y un tratamiento cada vez más personalizado. Sabemos que el pronóstico cambia de forma radical según el estadio en el momento del diagnóstico, por lo que identificar lesiones en fases iniciales tiene un impacto enorme en la supervivencia”, destaca la Dra. Eva Muñoz-Couselo, vocal de la Junta Directiva de SEOM y oncóloga médica del Hospital Universitario Vall d’Hebrón.

En este contexto, factores como el grosor tumoral, la ulceración, la afectación ganglionar o determinadas alteraciones moleculares —especialmente la mutación BRAF— permiten estratificar mejor el riesgo y adaptar tanto las decisiones terapéuticas como el seguimiento de los pacientes.

Además, la incorporación de la inmunoterapia y de las terapias dirigidas frente a BRAF ha supuesto uno de los mayores avances recientes en cáncer. Hace apenas una década, el melanoma metastásico tenía un pronóstico muy limitado, mientras que actualmente es posible alcanzar respuestas duraderas y supervivencias prolongadas en un porcentaje significativo de pacientes. Estos tratamientos también se han incorporado a fases más precoces de la enfermedad, tanto en el contexto adyuvante como neoadyuvante.

El incremento sostenido de casos, unido al aumento de supervivientes a largo plazo, está transformando también la organización asistencial y obliga a reforzar el trabajo multidisciplinar entre dermatología, cirugía, anatomía patológica, radiología, medicina nuclear y oncología médica, así como los programas de seguimiento y prevención secundaria.

En paralelo, herramientas emergentes como la inteligencia artificial comienzan a desempeñar un papel prometedor en el diagnóstico precoz y la priorización de lesiones sospechosas. Aunque no sustituirán la valoración médica especializada, sí pueden contribuir a mejorar la precisión diagnóstica, optimizar recursos y reducir retrasos asistenciales, especialmente en entornos con elevada presión asistencial.

SEOM insiste en la importancia de la prevención y del diagnóstico precoz mediante la fotoprotección adecuada, la autoexploración cutánea y la consulta médica ante cualquier lesión pigmentada nueva o cambiante. Detectar un melanoma a tiempo continúa siendo uno de los factores más determinantes para mejorar el pronóstico de la enfermedad.

Supervivencia superior al 90% en estadios iniciales

Actualmente, la supervivencia a cinco años supera el 90% en los pacientes diagnosticados en estadios iniciales de melanoma, un avance estrechamente relacionado con el diagnóstico precoz y con la incorporación de nuevas estrategias terapéuticas en fases tempranas de la enfermedad.

Uno de los cambios más relevantes de los últimos años ha sido la incorporación de la inmunoterapia y de las terapias dirigidas al tratamiento adyuvante del melanoma localizado de alto riesgo. Hasta 2016, la única opción disponible en este contexto era el interferón alfa a altas dosis, un tratamiento asociado a una toxicidad considerable y con beneficios limitados.

A partir de 2016 se produjo un auténtico cambio de paradigma gracias a la llegada de la inmunoterapia, especialmente de los inhibidores de PD-1 nivolumab y pembrolizumab, que demostraron mejorar de forma significativa tanto la supervivencia libre de recaída como la supervivencia global. Estos tratamientos fueron aprobados por la FDA en 2017 y 2019, respectivamente, y han modificado de forma sustancial el manejo clínico del melanoma.

No obstante, es importante recordar que estos tratamientos no están exentos de toxicidad y se administran en pacientes potencialmente curados tras la cirugía, por lo que la valoración individualizada del balance beneficio-riesgo continúa siendo fundamental en la práctica clínica diaria.

En los últimos años también ha cobrado especial interés el tratamiento neoadyuvante, es decir, la administración de inmunoterapia antes de la cirugía. Diferentes estudios han demostrado que este abordaje puede generar una respuesta inmunológica más eficaz y reducir significativamente el riesgo de recaída en comparación con la administración exclusivamente postquirúrgica.

A pesar de todos estos avances terapéuticos, el diagnóstico precoz continúa siendo la herramienta más importante frente al melanoma, ya que detectar la enfermedad en fases iniciales aumenta de manera muy significativa las posibilidades de curación definitiva.

Los nuevos tratamientos transforman la evolución del melanoma avanzado

“Hace apenas una década, el melanoma metastásico tenía un pronóstico muy limitado. Hoy podemos hablar pacientes con supervivencias prolongadas e incluso de respuestas mantenidas a largo plazo en un porcentaje significativo de pacientes, dando lugar al concepto de paciente largo superviviente o largo respondedor”, destaca la Dra. Eva Muñoz-Couselo.

El gran punto de inflexión en el tratamiento del melanoma avanzado ha sido la inmunoterapia. El descubrimiento de los llamados puntos de control inmunitario, especialmente CTLA-4 y PD-1, permitió desarrollar tratamientos capaces de reactivar el sistema inmunitario frente al tumor y conseguir respuestas duraderas, incluso después de suspender la terapia.

Los inhibidores de CTLA-4, como ipilimumab, y de PD-1, como nivolumab y pembrolizumab, han demostrado importantes beneficios en supervivencia global. Gracias a ellos, un porcentaje relevante de pacientes con melanoma avanzado consigue respuestas mantenidas en el tiempo y largos periodos libres de progresión.

Especialmente relevantes son los datos de seguimiento a largo plazo de la combinación de ipilimumab y nivolumab. Diez años después del inicio del tratamiento, el 43% de los pacientes tratados con la combinación continúan vivos y el 31% permanecen libres de progresión, es decir, sin tratamiento activo y sin evidencia de enfermedad tumoral. Estos resultados representan uno de los mayores avances logrados en oncología en los últimos años.

Actualmente, estas estrategias constituyen el tratamiento de referencia en primera línea para pacientes con melanoma metastásico BRAF nativo y forman también parte de las opciones preferentes en pacientes con mutación BRAF.

No obstante, la combinación de inmunoterapias se asocia a una mayor toxicidad inmunomediada, por lo que es fundamental seleccionar adecuadamente a los pacientes y administrar estos tratamientos en centros con experiencia en el manejo de efectos adversos relacionados con la autoinmunidad.

En paralelo, continúan apareciendo nuevas estrategias terapéuticas. En 2022, la FDA aprobó la combinación de nivolumab con relatlimab, un anticuerpo anti-LAG3, ampliando las opciones inmunoterápicas disponibles para melanoma avanzado.

Además, la terapia celular con linfocitos infiltrantes de tumor (TILs), aprobada por la FDA en 2024 para pacientes previamente tratados con anti-PD-1/PD-L1, representa un nuevo avance muy prometedor. Esta estrategia consiste en extraer linfocitos del propio tumor del paciente, expandirlos en el laboratorio y reinfundirlos posteriormente, logrando respuestas profundas y prolongadas en pacientes con enfermedad avanzada.

Por otro lado, los virus oncolíticos también han demostrado actividad en melanoma, abriendo nuevas vías de investigación dentro de la inmunoterapia y las terapias biológicas avanzadas.

Todos estos avances están contribuyendo a transformar el melanoma avanzado en una enfermedad cada vez más controlable para un número creciente de pacientes.

Medicina de Precisión y nuevas terapias dirigidas

El melanoma es uno de los tumores que mejor ejemplifica el impacto de la Medicina de Precisión en Oncología. Aproximadamente la mitad de los pacientes presentan mutaciones en el gen BRAF, especialmente la mutación V600, lo que ha permitido desarrollar terapias dirigidas capaces de bloquear específicamente las vías responsables del crecimiento y la proliferación tumoral.

En estos pacientes, la combinación de inhibidores de BRAF y MEK ha supuesto un cambio muy importante en el tratamiento del melanoma metastásico, ya que permite obtener respuestas rápidas y una reducción significativa de la carga tumoral.

Actualmente, tres combinaciones de inhibidores de BRAF y MEK forman parte de las opciones estándar de primera línea en melanoma avanzado BRAF mutado: dabrafenib/trametinib, vemurafenib/cobimetinib y encorafenib/binimetinib. Estos tratamientos han demostrado mejorar de manera significativa la supervivencia y controlar la enfermedad durante largos periodos en muchos pacientes.

Sin embargo, uno de los principales retos continúa siendo la aparición de mecanismos de resistencia tumoral, que limitan la duración de la respuesta en algunos casos.

En la práctica clínica, las terapias dirigidas suelen utilizarse especialmente en pacientes con elevada carga tumoral, progresión rápida o síntomas importantes, ya que generan respuestas más rápidas que la inmunoterapia. Aun así, lo más habitual es que, a lo largo de la evolución de la enfermedad, los pacientes con mutación BRAF reciban tanto inmunoterapia como terapias dirigidas en distintos momentos de su tratamiento.

Además, la combinación de inmunoterapia y terapia dirigida también ha mostrado resultados prometedores. En 2020, la FDA aprobó la combinación de atezolizumab con vemurafenib y cobimetinib tras demostrar mejores resultados frente al tratamiento exclusivo con terapia dirigida.

Por otro lado, también se han producido avances muy relevantes en subtipos menos frecuentes, como el melanoma uveal avanzado. En este contexto, la aprobación de tebentafusp por parte de la FDA y la EMA para pacientes HLA-A*02:01 positivos ha supuesto un hito importante, al ser el primer tratamiento capaz de demostrar un beneficio significativo en supervivencia global en esta enfermedad históricamente de muy mal pronóstico.

Todos estos avances reflejan cómo el conocimiento molecular del melanoma está permitiendo desarrollar tratamientos cada vez más personalizados, eficaces y adaptados a las características biológicas de cada paciente.

Más supervivientes y nuevos retos asistenciales

El aumento de la incidencia del melanoma y la mejora de la supervivencia gracias a los avances terapéuticos están transformando también la organización asistencial y el seguimiento de los pacientes.

“Cada vez atendemos a más pacientes, tanto en estadios iniciales como avanzados, y además muchos de ellos viven más tiempo y requieren un seguimiento prolongado. Esto obliga a reforzar el trabajo multidisciplinar y la coordinación entre especialidades”, destacan los expertos.

El manejo actual del melanoma requiere una estrecha colaboración entre Dermatología, Anatomía Patológica, Cirugía, Medicina Nuclear, Radiología y Oncología Médica, así como una atención cada vez más personalizada y centrada en las necesidades del paciente.

Además del tratamiento del tumor, los nuevos retos incluyen el manejo de los efectos secundarios de la inmunoterapia, el seguimiento a largo plazo de los supervivientes, la identificación precoz de recaídas y la integración de herramientas de Medicina de Precisión e inteligencia artificial en la práctica clínica habitual.

Todos estos avances reflejan cómo la Oncología ha evolucionado de manera progresiva gracias a múltiples mejoras acumulativas. Precisamente esta idea inspira el lema de la campaña de SEOM iniciada en 2013: En Oncología, cada avance se escribe con mayúsculas.

Muchos de estos avances, considerados de manera aislada, podrían parecer pequeños. Sin embargo, sumados entre sí, han conseguido transformar de forma muy significativa el pronóstico, la supervivencia y la calidad de vida de numerosos pacientes con melanoma y otros tipos de cáncer.

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Los ADC demuestran un gran potencial en el tratamiento del cáncer de ovario

  • Los anticuerpos conjugados dirigidos frente al receptor de folato-alfa, un receptor sobreexpresado en un alto porcentaje de tumores de ovario, están demostrando un gran potencial en el tratamiento de los tumores de ovario pretratados con platino.
  • En 2025, más de 40 ADC están en desarrollo clínico para esta enfermedad, el octavo tipo de cáncer más frecuente en las mujeres, una patología heterogénea con al menos cuatro subtipos histológicos diferentes.
  • Los ADC se suman a los fármacos inhibidores de PARP (iPARP) que han revolucionado el tratamiento del cáncer de ovario avanzado.
  • La identificación de nuevas dianas y la personalización de los tratamientos permitirán una mejor selección del tratamiento para las pacientes.

Los anticuerpos conjugados dirigidos (ADC) frente al receptor de folato-alfa están demostrando un gran potencial en el tratamiento de los tumores de ovario pretratados con platino. El receptor de folato-alfa se encuentra sobreexpresado en un alto porcentaje de tumores de ovario y se ha identificado como una potencial nueva diana terapéutica para la que hay en desarrollo actualmente múltiples fármacos, algunos ya en fase III. De hecho, en 2025 más de 40 ADC están en desarrollo clínico para esta enfermedad.

Los ADC se suman a los fármacos inhibidores de PARP (iPARP) que han revolucionado el tratamiento del cáncer de ovario avanzado, especialmente en pacientes con mutaciones BRCA o alternaciones genómicas concretas, tanto en recaída como en el tratamiento de primera línea. El impacto en supervivencia es claro en pacientes con mutaciones BRCA de línea germinal, junto con una mejoría de la calidad de vida. Estos avances representan un cambio de paradigma en el manejo de la enfermedad.

El avance más destacado en el último año para el tratamiento del cáncer de ovario resistente al platino ha sido la aprobación de relacorilant. Este fármaco introduce un enfoque innovador al actuar como un modulador selectivo del receptor de glucocorticoides; su función principal es bloquear la vía del cortisol que las células tumorales utilizan para evadir los efectos de la quimioterapia. Al combinarse con nab-paclitaxel, relacorilant ha demostrado en ensayos clínicos de fase 3 (como el estudio ROSELLA) una mejora significativa en la supervivencia libre de progresión, ofreciendo una alternativa eficaz para pacientes que ya no responden a los tratamientos convencionales basados en platino.

Por otro lado, la inmunoterapia ha ganado un terreno crucial con la reciente incorporación de pembrolizumab en combinación con quimioterapia para casos específicos. Esta estrategia terapéutica se centra en pacientes cuyos tumores presentan una alta expresión de la proteína PD-L1, permitiendo que el sistema inmunitario reconozca y ataque las células cancerosas de manera más agresiva. Esta aprobación en febrero de 2026 por FDA vino de la mano del estudio fase 3 KEYNOTE-B96 en pacientes con cáncer de ovario avanzado PDL1 positivo resistente a platino.

En el marco de la campaña de comunicación “En Oncología cada AVANCE se escribe en Mayúsculas”, SEOM da a conocer la evolución y los avances médicos que se han sucedido en estas últimas décadas en el tratamiento de los diferentes tumores. Coincidiendo con el Día Mundial del Cáncer de Ovario que se celebra el viernes, 8 de mayo, destacamos a continuación los avances más importantes en cáncer de ovario.

El cáncer de ovario es una enfermedad de mal pronóstico. Es la principal causa de muerte por tumores malignos ginecológicos en el mundo occidental. Varios factores influyen en la alta mortalidad de esta neoplasia, pero el más determinante es que la mayoría de pacientes (70-80%) se diagnostican en estadios avanzados de la enfermedad debido a la dificultad en el diagnóstico precoz.

Según los últimos datos ofrecidos por el Informe de SEOM Las cifras del cáncer en España 2025, la estimación de nuevos casos en nuestro país de esta enfermedad para el año 2025 es de 3.748 casos, lo que la posiciona como el octavo tipo de cáncer más frecuente en las mujeres.

En el campo de la prevención, en 2024 se anunció que investigadores de la Universidad de Oxford han desarrollado OvarianVax, la primera vacuna preventiva contra el cáncer de ovario, dirigida especialmente a mujeres con mutaciones en los genes BRCA1 y BRCA2. La vacuna todavía tiene que demostrar en ensayos clínicos en humanos su eficacia en los próximos años.

En la actualidad, sabemos que es una enfermedad heterogénea. Existen al menos cuatro subtipos histológicos que se comportan de forma distinta, tanto en frecuencia como en pronóstico, y diferentes subtipos moleculares. La identificación de nuevas dianas (deficiencia de la recombinación homóloga o HRD) y la personalización de los tratamientos permiten una mejor selección del tratamiento para nuestras pacientes.

El tratamiento estándar del cáncer de ovario avanzado consiste en la realización de una cirugía con el máximo esfuerzo citorreductor, ya que lograr la resección de todo el tumor visible es uno de los principales factores pronósticos en esta enfermedad. En función de una serie de criterios clínicos, se administra un tratamiento de quimioterapia previo y/o posterior a la cirugía con carboplatino y un taxano, habitualmente paclitaxel. Aunque los resultados del tratamiento primario han mejorado gradualmente, aproximadamente la mitad de las mujeres tendrán una recaída en los tres primeros años.

La elección del tratamiento a la recaída dependerá del tipo tumoral, de la duración de la respuesta a la primera línea, de las toxicidades presentadas y de agentes utilizados, de la situación clínica y preferencias de la paciente y de la presencia o no de mutaciones en BRCA. La identificación de factores predictores / biomarcadores es vital para ello.

Existen otra serie de tratamientos complementarios a los esquemas de quimioterapia que actúan sobre dianas específicas del crecimiento tumoral y que han demostrado ser beneficiosos en diferentes escenarios del cáncer de ovario avanzado. Una de estas estrategias terapéuticas es el tratamiento antiangiogénico, representado por bevacizumab, que persigue el bloqueo de la formación de nuevos vasos sanguíneos por el tumor para así dificultar su crecimiento.

Por otro lado, aproximadamente un 20% de pacientes presentan mutaciones en BRCA 1 / BRCA 2, ya sea a nivel germinal (en todas las células del cuerpo, hereditarias) o somático (en el tumor, no hereditarias). En el momento actual, existe indicación de realizar un estudio genético en todas las pacientes diagnosticadas de carcinoma de ovario epitelial no-mucinoso, independientemente de la historia familiar. Además, entre un 20-30% de pacientes también presenta alteraciones en el tumor en otros genes implicados en las vías de reparación del ADN.

Estos hallazgos han permitido identificar un grupo de pacientes especialmente sensible a los fármacos inhibidores de PARP (iPARP) ya mencionados, fármacos que han sido desarrollados en diferentes ensayos clínicos en los que han participado pacientes que presentaban o no estas mutaciones mencionadas previamente. Aunque con distinta magnitud de beneficio, los inhibidores de PARP han demostrado beneficios en todos los grupos de pacientes (con o sin mutación), y en diferentes contextos de la enfermedad avanzada. Este descubrimiento ha supuesto un gran avance en el tratamiento de los pacientes con cáncer de ovario. A día de hoy, existen tres fármacos aprobados –olaparib, niraparib y rucaparib–.

Los 3 inhibidores de PARP se encuentran aprobados en nuestro país para la recaída platino sensible de cáncer de ovario. Además, olaparib (con o sin bevacizumab). niraparib y rucaparib están también aprobados en el mantenimiento de primera línea tras finalizar la quimioterapia. Recientemente, en nuestro país se ha incorporado rucaparib a la primera línea de tratamiento de cáncer de ovario avanzado, independiente del perfil genético. El uso de inhibidores de PARP en pacientes portadoras de mutación BRCA tiene un claro impacto en la supervivencia global de estas pacientes.

Además, durante 2023 se comunicaron datos prometedores de estudios de combinación de iPARP con inmunoterapia y con antiangiogénicos, una estrategia de tratamiento especialmente interesante para pacientes sin mutaciones de BRCA o sin déficit de recombinación homóloga, que suelen tener un menor beneficio con los iPARP en monoterapia. Este perfil de pacientes representa el principal reto a vencer en los próximos años.

Otro grupo de fármacos que ha demostrado un gran potencial en tumores de ovario pretratados con platino son los anticuerpos conjugados dirigidos frente al receptor de folato-alfa. El receptor alfa de folato se encuentra sobreexpresado en un alto porcentaje de tumores de ovario y se ha identificado como una potencial nueva diana terapéutica para la que hay en desarrollo actualmente múltiples fármacos, algunos ya en fase III de ensayos clínicos. En 2025 más de 40 ADC están en desarrollo clínico para esta enfermedad.

Es por ello que “En Oncología, cada AVANCE se escribe con Mayúsculas”, queremos resaltar que los pequeños avances –cirugía de la recaída, el empleo de terapias dirigidas–  considerados de manera aislada, podrían haber sido considerados de escasa relevancia, pero acumulados entre sí han llevado a cambiar en muchos casos de una manera notable el pronóstico, la supervivencia y la calidad de vida de muchas pacientes, todos ellos objetivos imprescindibles en las pacientes con cáncer de ovario.

Bibliografía:

1. Konstantinopoulos P et al. J Clin Oncol 2020;38(11):1222-1245.

2. Colombo N et al. Annals of Oncology 2019;30:672–705

3. Penson R et al. J Clin Oncol 2020;38(11):1164-1174.

4. Moore K et al. N Engl J Med 2018;379(26):2495-2505

5. González-Martin A et al. N Engl J Med 2019; 381(25):2391-2402

6. Ray-Coquard I et al. Ann Oncol 2023;34(8):681-692.

7. Moore K et al. N Engl J Med 2023; 389(23): 2162-2174.

8. Lorusso D, et al. Lancet. 2026 Apr 18;407(10538):1513-1524.

9. Colombo N, et al. Lancet. 2026 Apr 18;407(10538):1525-1537.

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Inmunoterapia, anticuerpos conjugados y biomarcadores, un nuevo punto de inflexión en el cáncer de vejiga

  • La inmunoterapia y los anticuerpos conjugados han marcado un antes y un después en el manejo del cáncer de vejiga.
  • En el último año, el tratamiento perioperatorio con enfortumab vedotina y pembrolizumab ha emergido como una de las novedades más relevantes, con datos positivos tanto en pacientes no candidatos como candidatos a cisplatino.
  • La monitorización de ADN tumoral circulante (ctDNA) y las nuevas dianas terapéuticas, como HER2, refuerzan el avance hacia una Oncología más personalizada.
  • El tabaco continúa siendo la principal causa conocida del cáncer de vejiga, responsable de una parte muy importante de los casos diagnosticados.

La inmunoterapia, los anticuerpos conjugados y el desarrollo de biomarcadores están redefiniendo el tratamiento del cáncer de vejiga, contribuyendo de forma significativa a mejorar el pronóstico y aumentar las posibilidades de tratamiento y de control prolongado de la enfermedad.

Según las estimaciones de REDECAN y SEOM para 2026, en España se diagnosticarán 23.929 nuevos casos de cáncer de vejiga. La incidencia sigue siendo claramente superior en varones, en los que se estiman 19.496 nuevos diagnósticos, frente a 4.433 en mujeres. Se trata, por tanto, de uno de los tumores más frecuentes en nuestro medio y de una patología con un importante impacto sanitario.

La mayoría de los tumores se diagnostican en estadios localizados, donde existen opciones terapéuticas con intención curativa. En la enfermedad localmente avanzada o metastásica, los avances terapéuticos de los últimos años han mejorado de forma sustancial la supervivencia de los pacientes y han abierto la puerta a secuencias terapéuticas cada vez más eficaces y personalizadas.

En el marco de la campaña de comunicación ‘En Oncología cada AVANCE se escribe en Mayúsculas’, SEOM da a conocer la evolución y los avances médicos que se han sucedido en estas últimas décadas en el tratamiento de los diferentes tumores, en este caso, del cáncer de vejiga, coincidiendo con el Día Mundial de este tumor que se celebra mañana, día 5 de mayo.

Factores de riesgo

El tabaco sigue siendo el principal factor de riesgo del cáncer de vejiga. No solo daña la vía respiratoria a través del humo: muchos de los compuestos carcinógenos del cigarrillo se absorben, se eliminan por la orina y entran en contacto prolongado con el urotelio, favoreciendo la transformación maligna de sus células.

Otros factores de riesgo incluyen la exposición ocupacional a determinadas sustancias químicas de uso industrial, la exposición previa a ciclofosfamida y la esquistosomiasis en zonas endémicas. Algunos estudios también han sugerido una posible asociación entre la infección por VPH y algunos casos de cáncer de vejiga, aunque este aspecto sigue siendo objeto de investigación.

Aunque no se ha demostrado de forma concluyente que los antecedentes familiares aumenten de manera clara el riesgo en otros miembros de la familia, conviene extremar la atención en pacientes diagnosticados a edades tempranas.

Biología molecular

Los datos del proyecto The Cancer Genome Atlas (TCGA) han identificado el carcinoma urotelial como uno de los tumores con mayor carga de alteraciones genómicas. Las clasificaciones moleculares disponibles, aunque no idénticas entre sí, coinciden en distinguir grandes subtipos basales y luminales, con diferencias pronósticas y, probablemente, terapéuticas.

Más recientemente, la investigación clínica ha comenzado a traducir esa complejidad biológica a la práctica: biomarcadores como las alteraciones de FGFR, la expresión de HER2 o la detección de enfermedad mínima residual mediante ctDNA están adquiriendo un papel cada vez más relevante para seleccionar tratamientos y establecer el riesgo de recaída.

Tratamiento del carcinoma urotelial músculo-invasivo

En el carcinoma urotelial músculo-invasivo, el tratamiento de elección sigue siendo la cistectomía radical con linfadenectomía. Hasta el momento, la recomendación de tratamiento neoadyuvante para pacientes con tumores cT2/4N0M0, o como tratamiento adyuvante en pacientes con factores de alto riesgo después de la cistectomía radical (pT3/4 y/o afectación ganglionar) se fundamentaba en la quimioterapia basada en cisplatino con esquemas como MVAC a dosis densas (metrotexate, vinblastina, doxorrubicina y cisplatino) o la combinación de cisplatino y gemcitabina.

En pacientes seleccionados también puede valorarse una estrategia de preservación vesical mediante tratamiento trimodal, que combina resección transuretral máxima y radioquimioterapia concomitante.

En los últimos años, en el entorno adyuvante, el estudio CheckMate 274 supuso el primer gran cambio de paradigma al demostrar el beneficio de nivolumab en pacientes de alto riesgo tras cistectomía radical. Posteriormente, el estudio AMBASSADOR reforzó el papel de la inmunoterapia adyuvante al demostrar beneficio en supervivencia libre de enfermedad con pembrolizumab en una población similar.

En el entorno perioperatorio, el estudio NIAGARA consolidó otro paso adelante al demostrar que la incorporación de durvalumab a la quimioterapia basada en cisplatino y gemcitabina antes de la cirugía, seguida de durvalumab adyuvante, mejora la supervivencia global frente a la quimioterapia neoadyuvante sola. Este resultado posicionó a la inmunoterapia como una estrategia clave dentro del abordaje multimodal del tumor localizado.

Sin embargo, una de las novedades más relevantes en este último año ha sido la irrupción de enfortumab vedotina más pembrolizumab en el contexto perioperatorio. En pacientes no candidatos a cisplatino, el estudio fase III KEYNOTE-905/EV-303 ha demostrado que esta combinación, administrada antes y después de la cirugía, mejora de forma significativa la supervivencia libre de eventos, la supervivencia global y la tasa de respuesta patológica completa frente a la cirugía sola. Estos datos han sido especialmente importantes porque cubren una necesidad histórica en una población con opciones limitadas.

Además, pacientes candidatos a cisplatino, el estudio fase III KEYNOTE-B15/EV-304, presentado recientemente en 2026, ha mostrado que el esquema perioperatorio con enfortumab vedotina y pembrolizumab también supera al estándar clásico de quimioterapia neoadyuvante con gemcitabina y cisplatino, con mejoras en supervivencia libre de eventos, supervivencia global y respuesta patológica completa. En conjunto, estos resultados sitúan esta combinación como una de las estrategias con mayor potencial de cambio en el tratamiento perioperatorio del tumor localizado, tanto en pacientes no candidatos como en candidatos a cisplatino.

Otra novedad de gran interés es el estudio IMvigor011, que ha aportado la primera demostración fase III de una estrategia adyuvante guiada por enfermedad mínima residual. En pacientes con ctDNA detectable tras la cistectomía, atezolizumab mejoró la supervivencia libre de enfermedad y la supervivencia global frente a placebo.

Enfermedad avanzada o metastásica: nuevos estándares y nuevas dianas

Durante décadas, el tratamiento de elección para la enfermedad avanzada fue la quimioterapia basada en platinos. Más tarde, avelumab se convirtió en estándar de mantenimiento en pacientes cuya enfermedad no progresaba tras quimioterapia de primera línea, prolongando la supervivencia global y modificando el algoritmo terapéutico del carcinoma urotelial avanzado.

En la primera línea de tratamiento, los estudios CheckMate 901 y EV-302 demostraron que las combinaciones de inmunoterapia y/o anticuerpos conjugados podían superar por primera vez a los esquemas clásicos basados en platino. En particular, enfortumab vedotina más pembrolizumab ha supuesto un cambio de estándar de gran magnitud en la enfermedad metastásica.

En este nuevo escenario, la secuenciación óptima tras progresión a las combinaciones de primera línea sigue siendo una de las principales preguntas abiertas del campo.

Respecto a los tratamientos en segundas y sucesivas líneas, el enfortumab vedotina ha demostrado en el estudio fase III EV-301 beneficio en supervivencia global tras el tratamiento con platinos e inmunoterapia, y el estudio THOR demostró que erdafitinib mejora la supervivencia global frente a quimioterapia en pacientes con carcinoma urotelial avanzado o metastásico con alteraciones de FGFR tras tratamiento previo.

Además, a finales de 2025 se comunicaron resultados del estudio fase III RC48-C016 muy prometedores en tumores con expresión de HER2. En pacientes con carcinoma urotelial localmente avanzado o metastásico con expresión de HER2 (IHQ 1+, 2+ o 3+); la combinación de disitamab vedotina y toripalimab prolongó de forma marcada la supervivencia libre de progresión y la supervivencia global frente a quimioterapia. Aunque su papel exacto dentro del algoritmo terapéutico todavía debe definirse, estos datos refuerzan la idea de que el futuro del cáncer de vejiga será cada vez más biomarcador-dirigido.

En paralelo, la enfermedad no músculo-invasiva también está experimentando una etapa de innovación, con el desarrollo de estrategias intravesicales de liberación mantenida de quimioterapia y nuevas alternativas para pacientes con enfermedad no respondedora a BCG. Estos avances amplían el horizonte terapéutico y refuerzan el objetivo de preservar la vejiga cuando sea posible sin comprometer el control oncológico.

Investigación clínica y acceso

Todos estos avances han sido posibles gracias a la investigación clínica y a la generosa participación de los pacientes en ensayos clínicos, con una contribución muy significativa de centros españoles. La participación en ensayos sigue siendo, siempre que sea posible, una de las mejores opciones para seguir mejorando resultados y acelerar el acceso a terapias innovadoras.

No obstante, para que el impacto de estos progresos sea real, es imprescindible que los tratamientos que demuestran beneficios clínicamente relevantes se incorporen de manera equitativa y que el acceso al mejor tratamiento disponible sea universal. El reto ya no es solo innovar, sino hacer llegar la innovación a todos los pacientes que puedan beneficiarse de ella.

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