Los últimos avances diagnósticos y terapéuticos en sarcomas abren la puerta a nuevas terapias en subtipos poco frecuentes

  • Los tumores del estroma gastrointestinal (GIST) son técnicamente sarcomas de partes blandas (SPB) pero considerados aparte por sus características diagnósticas y terapéuticas especiales. Los SPB son tumores poco frecuentes, constituyen aproximadamente un 1% del total de tumores malignos y son responsables del 2% de la mortalidad debida a cáncer.
  • Existen más de 150 variedades de sarcomas reconocidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
  • Dada la infrecuencia y complejidad de los sarcomas, el diagnóstico y tratamiento de estos pacientes ha de llevarse a cabo en comités multidisciplinares con expertos en esta patología.

Los sarcomas y, en particular, los tumores del estroma gastrointestinal (GIST) –técnicamente sarcomas de partes blandas pero considerados aparte por sus características diagnósticas y terapéuticas especiales– han experimentado importantes avances en su diagnóstico y tratamiento en los últimos años. Tal es así que los GIST han pasado en menos de diez años de ser tumores mal identificados y resistentes a la quimioterapia convencional, a convertirse en una entidad biológica e histopatológicamente bien entendida y distinguible de otros sarcomas. Los tres fármacos aprobados para enfermedad metastásica –imatinib, sunitinib y regorafenib– han permitido aumentar la supervivencia de 12 meses a más de 5 años. Imatinib también se emplea durante tres años en enfermedad localizada de alto riesgo tras haber demostrado el aumento de supervivencia de estos pacientes. En una Sesión Plenaria virtual de ESMO en 2024 se presentaron los datos del estudio IMADGIST (3 vs 6 años de imatinib adyuvante en GIST localizado con alto riesgo de recaída) que mostró un incremento en la tasa de supervivencia libre de enfermedad a 3 años del 55% al 87% a favor de 6 años de imatinib de mantenimiento, con datos inmaduros para supervivencia global (Le Cesne et al. ESMO Virtual Plenary 2024).

Se siguen aprobando nuevos fármacos por las autoridades regulatorias internacionales: ripretinib, un fármaco eficaz en pacientes con GIST una vez ha progresado a todos los tratamientos habituales; avapritinib, el primer fármaco activo frente a la mutación PDGFRA D842V. Actualmente, el GIST sigue siendo una patología de intensa investigación clínica.

Coincidiendo con el Día Internacional del Sarcoma que se celebra el próximo 13 de julio, dentro de la campaña de comunicación “En Oncología, cada AVANCE se escribe con mayúsculas”, destacamos los avances más importantes en sarcomas, un grupo heterogéneo de tumores que pueden aparecer a partir de distintos tejidos y en diversas partes del cuerpo.

Existen dos grandes grupos: los sarcomas de partes blandas (SPB), que se desarrollan en los tejidos blandos del organismo como los músculos, tendones, grasa, etc. y los sarcomas óseos (del esqueleto). Los GIST, como hemos señalado, son técnicamente sarcomas de partes blandas, pero se consideran aparte por sus características diagnósticas y terapéuticas especiales. De hecho, existen más de 150 variedades de sarcomas reconocidas por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Puede aparecer en cualquier parte del cuerpo, aunque aproximadamente el 60% de los sarcomas aparece en brazos o piernas, el 30% en tronco o abdomen y el 10% en cabeza o cuello.

Los SPB son tumores poco frecuentes. Constituyen aproximadamente un 1% del total de tumores malignos, y son responsables del 2% de la mortalidad debida a cáncer. Su incidencia estimada en la Unión Europea es de unos 5 casos nuevos al año por cada 100.000 habitantes. Los SPB son ligeramente más frecuentes en hombres que en mujeres, y pueden verse en todas las edades, incluso en niños y adolescentes. Sin embargo, la edad de máxima de aparición en adultos se encuentra entre los 40 y 60 años. La gran mayoría de casos diagnosticados no están asociados a ningún factor de riesgo conocido. No obstante, en un pequeño número de casos pueden reconocerse factores predisponentes: la presencia de algunas raras enfermedades hereditarias, entre las que destaca la neurofibromatosis o enfermedad de Von Recklinghausen, que se asocia al desarrollo de algunos tipos de sarcomas; y la administración previa de radioterapia varios años antes, que se asocia al desarrollo de sarcomas postirradiación, particularmente resistentes al tratamiento.

Por otra parte, los sarcomas óseos son tumores muy infrecuentes y afectan sobre todo a niños y a adolescentes. La incidencia se estima en 1 paciente nuevo por año por cada 100.000 habitantes. Esto viene a suponer unos 400 casos nuevos al año en nuestro país. A pesar de su rareza, constituyen la quinta causa de cáncer en adolescentes y jóvenes entre 15 a 19 años. En estos pacientes, algo más de la mitad de los sarcomas óseos son osteosarcomas, una tercera parte son sarcomas de Ewing y menos del 10% son condrosarcomas. El sarcoma de Ewing es muy poco frecuente en adultos. Sin embargo, el osteosarcoma tiene una distribución por edades de tipo bimodal, esto es, con dos momentos de mayor frecuencia: uno entre los 13 a 16 años y el otro por encima de los 65 años.

Avances en sarcomas no GIST

Además de los GIST, el resto de sarcomas no GIST también han experimentado en los últimos años importantes avances en su abordaje terapéutico. Por un lado, se han ido consolidando ciertos aspectos del manejo terapéutico: 1) En enfermedad localizada de partes blandas, el tratamiento fundamental es la cirugía, pudiendo asociar radioterapia pre- o post-operatoria en sarcomas de alto riesgo; además ahora sabemos de la superioridad de los esquemas neo- o adyuvantes con antraciclinas e ifosfamida sobre otros tratamientos, si bien la decisión de administrarlo es individualizada con el paciente; 2) En sarcomas retroperitoneales no parece jugar ningún papel la radioterapia, ya sea adyuvante o neoadyuvante; 3) En enfermedad metastásica se encuentra más extendido el uso de determinados tipos de quimioterapia según el subtipo de sarcoma; 4) También se ha consolidado el uso de ciertos fármacos aprobados en los últimos años, como la trabectedina en los L-sarcomas (liposarcoma y leiomiosarcoma), pazopanib en sarcomas de partes blandas, y la eribulina en sarcomas adipocíticos. Recientemente la FDA aprobó el uso de atezolizumab en sarcoma alveolar de partes blandas, a partir de los datos de un ensayo de fase 2 que mostró una tasa de respuesta del 37% y una mediana de supervivencia libre de progresión de más de 20 meses (Chen et al. NEJM 2023).

Dada la heterogeneidad de los sarcomas, estos avances han ido ocurriendo en determinados histotipos concretos. Por ejemplo, recientemente, se ha descubierto que algunos sarcomas presentan una alteración genética muy concreta, fusiones del oncogén NTRK. Varios ensayos clínicos han demostrado la eficacia con larotrectinib y entrectinib, inhibidores específicos de esta alteración. Su uso ha sido ya aprobado por la Unión Europea, así como en varios países europeos, aunque ha sido rechazado en España. Progresivamente se va entendiendo el papel de la inmunoterapia en sarcomas. Así, el uso de combinaciones basadas en antiangiogénicos e inmunoterapia es altamente eficaz en el sarcoma alveolar de partes blandas. Actualmente hay varios ensayos clínicos estudiando estos conceptos. Cabe destacar los estudios con CART en sarcoma sinovial y liposarcoma mixoide, con resultados preliminares muy prometedores.

Algunos de los nuevos fármacos que han arrojado resultados prometedores en tipos muy poco frecuentes de sarcomas son: nirogacestat (inhibidor de gamma-secretasa) en tumores desmoides (Gounder et al. NEJM 2023), anti-CSF1 (pexidartinib) en tumor de células gigantes de la vaina tendinosa (Tap et al. Lancet 2019), y antagonistas MDM2 en liposarcomas desdiferenciados (Traweek et al. Front Oncol 2023).

Asimismo, existe cada vez un número mayor de ensayos clínicos en sarcomas, cada vez más dirigidos hacia subtipos concretos, ya que se basan en la inhibición de mecanismos moleculares muy específicos. Es posible que en los próximos años puedan agrandar el arsenal terapéutico actual.

Tratamiento multidisciplinar

El tratamiento de estos tumores debe ser multidisciplinar, siendo imprescindible en enfermedad localizada, y que sea valorado por un comité de expertos para decidir el plan diagnóstico y terapéutico más adecuado en cada caso. En los años recientes se ha conseguido demostrar que la supervivencia de los pacientes con sarcoma es mayor en centros expertos en esta patología. España dispone de Centros, Servicios y Unidades de Referencia (CSUR) en sarcomas.

Estos pequeños avances terapéuticos que recoge la infografía inferior, si fuesen considerados cada uno de ellos de manera aislada, podrían tener escasa relevancia, pero acumulados entre sí han llevado a cambiar en muchos casos de una manera notable el pronóstico y la calidad de vida de muchos pacientes. Por tanto, en Oncología, cada pequeño avance cuenta y es la suma de esos avances lo que permite obtener resultados e ir avanzando en el pronóstico de la enfermedad. Sumados han cambiado la vida de muchos pacientes.

GRAFICO SARCOMAS

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La inmunoterapia en adyuvancia impacta en la supervivencia global en cáncer de riñón

  • De forma reciente y por primera vez en el contexto adyuvante, se ha demostrado que pembrolizumab impacta en la supervivencia global.
  • Hace 15 años, el tratamiento con Interferon o cirugía aislada solo lograba medianas de supervivencia de en torno a cinco meses de supervivencia para los pacientes con enfermedad avanzada. A día de hoy, la secuenciación terapéutica de nuevos fármacos es capaz de proyectar medianas de supervivencia superiores a los 40 meses.
  • El cáncer de riñón representa el octavo tipo tumoral en cuanto a prevalencia en España. Cada año se diagnostican en nuestro país más de 9.000 casos nuevos, siendo aproximadamente el doble de frecuente en varones que en mujeres.

Si hace 15 años el tratamiento de pacientes con carcinoma de células renales (CCR) avanzado con Interferon o cirugía aislada como herramienta terapéutica era capaz de lograr medianas de supervivencia de 5-7 meses, en la actualidad la secuenciación terapéutica de nuevos fármacos consigue proyectar medianas de supervivencia superiores a los 40 meses, manteniendo una buena calidad de vida para el paciente. Por otra parte, pembrolizumab, un anticuerpo monoclonal anti-PD1, ha demostrado un impacto positivo en la supervivencia global de pacientes en el contexto adyuvante. Este hito marca una mejora notable en el pronóstico de los pacientes.  

En el marco de la campaña de comunicación “En Oncología cada AVANCE se escribe en Mayúsculas”, SEOM da a conocer la evolución y los avances médicos que se han sucedido en estas últimas décadas en el tratamiento de los diferentes tumores. Coincidiendo con el Día Mundial del Cáncer de Riñón que se celebra este jueves, 20 de junio, destacamos los avances más importantes en cáncer de riñón, que representa el 3% de todos los tumores, y aproximadamente tres de cada cuatro neoplasias renales serán carcinomas de células claras. Es aproximadamente dos veces más frecuente en hombres que en mujeres y la edad media de presentación es a los 64 años.

Se estima, además, que es responsable de la muerte de más de 52.000 personas al año en Europa, con 9.208 casos nuevos/año en España. El hallazgo incidental u ocasional de los tumores renales en pacientes asintomáticos ha pasado a ser la principal vía de diagnóstico, lo cual contribuye a la detección de tumores renales en estadios mucho más precoces y, en definitiva, mejora a su vez el pronóstico de esta enfermedad.

El tratamiento del CCR se ha modificado en gran medida en los últimos años. Además de los constantes avances en el tratamiento local radical de los tumores renales en estadio precoz, de forma reciente se ha demostrado que el tratamiento adyuvante con pembrolizumab en pacientes con carcinoma renal con riesgo intermedio/alto (según los

criterios del estudio KN-564) tras nefrectomía y en pacientes con nefrectomía radical y resección de enfermedad metastásica (M1 sin evidencia de enfermedad) aumenta la supervivencia global.

Además, el mejor conocimiento de la biología molecular del carcinoma de células renales avanzado ha permitido identificar vías de señalización que juegan un papel relevante en la progresión de estos tumores.

En este sentido, se sabe que las vías de regulación de los procesos de angiogénesis están alteradas en la mayoría de los tumores renales de células claras, tanto de origen familiar como en gran parte de los casos esporádicos. Las evidencias que sustentan el uso de terapia anti–VEGF (factor de crecimiento del endotelio vascular) provienen de varias fuentes. En los años 90 se describió el papel de la proteína VHL (von Hippel–Lindau) en el control del factor inducible por hipoxia alfa (HIF) en condiciones de normoxia, además de la inducción de VEGF, TGF-alfa (factor de crecimiento transformante) y PDGF (factor de crecimiento derivado de plaquetas) por parte del HIF-alfa. Cuando hay una mutación, deleción o cualquier otro proceso de silenciamiento génico del gen de VHL (como ocurre en más del 70% de los casos de cáncer renal de células claras), se acumula HIF-alfa y, en consecuencia, se liberan factores proangiogénicos (VEGF), incluso en condiciones de normoxia, además de TGF-alfa y PDGF que estimulan el crecimiento de forma autocrina.

Antiangiogénicos e inmunoterapia

En base a este conocimiento se incorporó como pilar principal de tratamiento del cáncer renal avanzado el uso de antiangiogénicos. Durante los últimos años diferentes agentes con más o menos especificidad o afinidad sobre los distintos elementos de señalización de la vía de VEGF, con diferencias en cuanto a perfil de efectos secundarios, etc., han demostrado ser activos en las distintas fases de la evolución de la enfermedad.

Otra vía de control neoplásico frecuentemente desregulada en cáncer renal es aquella que ejerce nuestro sistema inmune sobre la generación y progresión de los tumores. La idea de modular nuestro sistema inmune para recuperar su correcta acción contra el cáncer renal es ya clásica, y de ahí que durante el final del siglo pasado y principios de este siglo XXI todavía se emplearan tratamientos con el Interferon-alfa o la Interleukina 2. El mejor conocimiento de la sinapsis inmunológica y la generación de los nuevos anticuerpos inhibidores de inmuno-check-point han permitido de nuevo reincorporar a la inmunoterapia como una estrategia protagonista en el tratamiento del cáncer renal.

Existen otras muchas vías de señalización celular, rutas metabólicas, mecanismos de control de ciclo celular, etc., que pueden verse alteradas en cáncer renal y también representan potenciales dianas cada vez mejor exploradas en pro de una auténtica personalización del tratamiento de nuestros pacientes. No obstante, su escasa frecuencia y la dificultad en la identificación de adecuados biomarcadores predictores de eficacia limitan su uso.

Secuenciación terapéutica

Lo habitual en nuestro medio es que los pacientes con carcinoma renal avanzado reciban, a lo largo de la evolución de su enfermedad, una secuencia de distintos tratamientos que logren, manteniendo una buena calidad de vida para el paciente, prolongar al máximo su supervivencia incluso hasta medianas superiores ya a los 40 meses.

En primera línea, la elección de tratamiento debe basarse en la disponibilidad de los tratamientos aprobados, el grupo pronóstico y las comorbilidades del paciente. De forma general, las combinaciones de inhibidores tirosina-quinasa (TKI) e inmunoterapia han demostrado beneficio en tasas de respuesta, supervivencia libre de progresión (SLP) y supervivencia global (SG) en comparación con TKI en monoterapia. Algunas de estas combinaciones incluyen pembrolizumab + axitinib, nivolumab + cabozantinib o pembrolizumab + lenvatinib.  Sin embargo, existen algunos subgrupos de pacientes en los cuales se puede considerar el tratamiento con TKI como sunitinib, pazopanib o tivozanib en monoterapia, especialmente en aquellas situaciones en las que las combinaciones no están disponibles. Las combinaciones de inmunoterapia (ipilimumab + nivolumab) también han demostrado beneficio en supervivencia global en comparación con sunitinib en pacientes con pronóstico intermedio o pobre según la escala IMDC.

La segunda línea de tratamiento va a estar condicionada principalmente por la terapia recibida en primera línea. En aquellos pacientes que son tratados con un TKI anti-VEGF en monoterapia, las opciones recomendadas de tratamiento son la inmunoterapia (nivolumab) o cabozantinib (TKI dirigido frente a VEGF, MET y AXL). No obstante, debido a la creciente evolución en el empleo de combinaciones en primera línea, es necesaria mayor investigación en este escenario. Las guías clínicas recomiendan TKI que no hayan sido empleados en primera línea, entre las que se incluyen cabozantinib, axitinib, tivozanib, sunitinib, pazopanib o la combinación de lenvatinib-everolimus.

De forma reciente el estudio fase III LITESPARK-005 ha demostrado el beneficio de bezultifan (inhibidor oral de factor inducible por hipoxia HIF-2a) en supervivencia libre de progresión en pacientes previamente tratados con inmunoterapia y TKI.

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El enfoque multidisciplinar y el acompañamiento psicosocial, claves para la mejora de la calidad de vida del largo superviviente de cáncer

  • El Seminario para periodistas de MSD-SEOM subraya la relevancia de la colaboración entre los servicios de Atención Primaria y Especializada para garantizar un abordaje integral para los largos supervivientes.
  • El abordaje de la situación psicosocial de los largos supervivientes de cáncer es indispensable para lograr sus objetivos personales y profesionales.

Profesionales sanitarios expertos en cáncer y representantes de pacientes reunidos en el XVI Seminario Periodistas ‘Curar y cuidar en Oncología’, organizado un año más por la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) y la compañía biomédica MSD, han destacado la necesidad de mejorar la calidad de vida y garantizar la reincorporación social y laboral de los largos supervivientes de cáncer a través de la revisión de los protocolos sanitarios.

Bajo el título “Presente y futuro del paciente largo superviviente de cáncer: Descubriendo nuevos horizontes para el abordaje de sus necesidades clínicas y sociales”, los expertos han analizado la situación de los largos supervivientes. “En el momento actual el concepto de largo superviviente ha sufrido un cambio respecto a lo que hasta ahora considerábamos en Oncología. No existe un concepto tan rígido, entendemos que es un proceso continuo en el que hay supervivientes tempranos, otros que están en transición después de haber finalizado el tratamiento y, además, están los largos supervivientes, que generalmente consideramos a partir de los cinco años libres de enfermedad”, ha detallado el Dr. César A. Rodríguez, presidente de SEOM.

“Además”, añade, “hay que tener en cuenta otro tipo de largo superviviente no curado y con enfermedad avanzada que puede permanecer períodos muy largos de tiempo con buen control de la enfermedad y excelente calidad de vida y que, al igual que el resto, tiene una serie de necesidades que requieren ser abordadas de manera eficaz”.

Se calcula, tal y como ha informado la Dra. Ruth Vera, coordinadora del Grupo SEOM de Largos Supervivientes de Cáncer, que en España hay unos dos millones de personas consideradas largas supervivientes, si bien ha reconocido la necesidad de que se lleven a cabo estudios que permitan identificar y cuantificar exactamente cuántas hay.

La importancia de implicar a la Atención Primaria

Actualmente, el tumor que más número de largos supervivientes tiene es el de mama debido, según ha explicado la Dra. Vera, a que este cáncer fue el primero en el que se incorporaron los programas de screening y del que más estrategias de seguimiento se han realizado.

Es en este ámbito en el que el abordaje multidisciplinar incluyendo a los médicos de Atención Primaria tiene un papel esencial. “La asistencia a los largos supervivientes es un trabajo que no puede ser realizado sólo desde un especialista o un hospital, sino que implica a diferentes profesionales, tanto médicos como enfermeros, psicólogos, trabajadores sociales, así como diversos niveles asistenciales como Atención Primaria o Especializada”, ha añadido la doctora Vera.

En la misma línea, Pedro Ferrer, responsable médico del Área de cáncer de mama y tumores ginecológicos de MSD en España, ha indicado que “los pacientes necesitan un enfoque integral y multidisciplinar para abordar las necesidades que puedan tener a largo plazo, así como un seguimiento sanitario continuo”, y ha señalado el “compromiso de la Compañía para investigar y desarrollar soluciones terapéuticas que permitan aumentar las tasas de supervivencia a largo plazo y la calidad de vida de los pacientes”.

“La gestión compartida es el modelo ideal de asistencia a los largos supervivientes de cáncer. Además, esta gestión debería ser secuencial en las diferentes etapas evolutivas de la enfermedad, desde el diagnóstico y tratamiento hasta la fase de seguimiento, de manera que el peso de la atención recaerá en mayor o menor medida en Atención Primaria u Hospitalaria en función de la fase en la que se encuentre el paciente, de las prioridades y/o necesidades de asistencia en cada momento”, ha comentado la Dra. Rosario Vidal, oncóloga médico del Complejo Asistencial Universitario de Salamanca.

En este sentido, la doctora Vidal ha explicado el modelo de atención a los pacientes largos supervivientes de cáncer implantado en su hospital que, en base a las recomendaciones de SEOM, garantiza la gestión compartida entre los servicios de Oncología Médica y Atención Primaria con especialistas de otras áreas médicas implicados en el seguimiento a largo plazo de estos pacientes y sus necesidades sanitarias.

“La coordinación entre niveles y diferentes agentes sociales es la base para la mejor atención y cuidados en salud de todas las personas que lo necesitan en cualquier momento de su vida, y, sobre todo el paciente largo superviviente”, ha añadido la Dra. Yolanda Ginés, miembro del Grupo de Trabajo de Cáncer de la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (semFYC), quien ha sugerido la posibilidad de que en Atención Primaria exista un sistema de conexión directa con el médico responsable hospitalario y el oncólogo de referencia. En la misma línea, la Dra. Ginés ha subrayado la importancia de la colaboración con la Administración y los demás agentes del entorno sociosanitario para contar con el conocimiento y los recursos adecuados para desarrollar y coordinar estas iniciativas.

Necesidades médicas y psicosociales de los largos supervivientes

Y es que, según han ido desgranando los diversos expertos, las personas consideradas largas supervivientes de cáncer tienen diversas necesidades médicas y psicosociales que deben ser atendidas y abordadas de forma eficaz para garantizar una adecuada calidad de vida. En concreto, desde el punto de vista médico, los tratamientos oncológicos pueden provocarles diversas toxicidades y efectos secundarios como síndrome metabólico, problemas cardiovasculares, hipertensión, osteoporosis u obesidad.

“Algunas toxicidades crónicas implican que el paciente mantenga síntomas permanentes que le impidan desempeñar una vida completamente normal (y/o similar a la previa que tenía) una vez finalizado el tratamiento oncológico, e incluso la toma de algún tratamiento para ese efecto secundario de forma crónica”, ha indicado la Dra. Elena Brozos, oncóloga médico del Complejo Hospitalario Universitario A Coruña (CHUAC).

Asimismo, desde el punto de vista psicosocial, los largos supervivientes de cáncer pueden sufrir problemas de autoestima, sexualidad e, incluso, de fertilidad. Por ello, la Dra. Brozos ha subrayado la importancia de formar a todo el personal sanitario, así como a los propios pacientes, para que conozcan las toxicidades y problemas psicosociales que pueden aparecer.

“Las necesidades de un largo superviviente de cáncer, sobre todo si ha sido diagnosticado en edad temprana, son muy amplias y afectan tanto a nivel orgánico como psicosocial y neurocognitivo. Se trata de una losa que van a tener que arrastrar durante bastantes años y que lamentablemente el sistema sanitario no tiene adecuadamente cubierta, habiendo una gran carencia de protocolos de asistencia a este colectivo”, ha detallado el Dr. J. Alejandro Pérez-Fidalgo, oncólogo médico del Hospital Clínico Universitario de Valencia e investigador del Incliva.

En este sentido, la Dra. Vidal añade que, para poder implantar en un centro hospitalario un modelo asistencial eficaz para los largos supervivientes, se deben cumplir una serie de requisitos. Entre estas características destacan garantizar una adecuada comunicación entre los niveles asistenciales; establecer y definir la población objeto del plan asistencial; crear la figura del ‘oncólogo de enlace’ para la coordinación y organización del modelo; y favorecer la formación continua de los profesionales sanitarios así como la información que se facilita a los pacientes.

Por otro lado, durante el encuentro se ha mencionado el olvido oncológico, un derecho recogido en el Real Decreto 5/2023, aprobado el pasado 28 de junio de 2023, que ha supuesto, tal y como ha asegurado la Dra. Brozos, un reconocimiento a una situación de “injusticia social” que impedía a los largos supervivientes de cáncer desempeñar una vida normal.

“Ha sido una medida de apoyo a este colectivo para lograr objetivos personales y sociales que les permitan desempeñar una vida más plena tras haber superado la enfermedad. Los largos supervivientes tienen que afrontar el desempeño de roles previamente perdidos en el diagnóstico del cáncer, y el Real Decreto les ha ayudado a alcanzar muchas metas como, por ejemplo, la independencia económica o acceder a una vivienda en propiedad”, ha explicado la Dra. Elena Brozos.

Del mismo modo se ha pronunciado el doctor Pérez-Fidalgo quien ha añadido que este derecho se ha hecho efectivo gracias a la evidencia científica que hay en torno a los largos supervivientes y al hecho de que, según el estadio del tumor, la edad de diagnóstico y el tiempo que pasa sin enfermedad, la probabilidad de padecer cáncer baja a niveles casi idénticos a los de la población general.

“Tenemos mucha evidencia científica de que algunos tumores tienen una probabilidad ínfima de recaída cuando se lleva años en los que no se detecta la enfermedad. Por ello, la aprobación del derecho al olvido oncológico era imprescindible para muchas personas largas supervivientes de cáncer”, ha enfatizado.

Además, Natalia Díaz Santín, paciente larga superviviente de cáncer y miembro de la Asociación de familias con síndrome de Lynch (AFALynch), ha destacado de la laguna legal que hay en torno a las personas portadoras de una mutación genética porque, aunque hayan padecido un cáncer (o más), puede que nunca más vuelvan a padecer uno, por lo que ha pedido que se les incluya a la hora de garantizar el derecho al olvido oncológico. Por otro lado, ha subrayado el papel clave del lenguaje en torno a los largos supervivientes, “romantizar algunos aspectos que rodean la enfermedad, no nos suele ayudar”, ha apuntado, “hay que normalizar el uso del lenguaje, y explicar la realidad, con sus luces y sombras", ha comentado.

Finalmente, Clara Rosàs, gerente de la Federació Catalana Entitats contra el Càncer (FECEC) y representante de la Association of European Cancer Leagues, ha explicado que para la reintegración laboral de los largos supervivientes, es necesario observar “las posibles secuelas a corto y medio plazo de los tratamientos, la necesidad de acuerdos laborales que permitan una flexibilidad en la reincorporación en el trabajo, o el estigma y los prejuicios asociados a la enfermedad”. Rosàs también ha subrayado la necesidad de “proporcionar guías y herramientas para gestionar el impacto del cáncer en las organizaciones acompañado de medidas para fomentar la reintegración laboral, que se puedan implementar en las pequeñas y medianas empresas”.

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Mayor supervivencia global en el cáncer de próstata avanzado gracias a los avances terapéuticos

  • El cáncer de próstata es el tumor más frecuente en varones en nuestro entorno.
  • La mayoría de los casos de cáncer de próstata se diagnostican en estadios iniciales, donde las tasas de curación son muy elevadas mediante cirugía o radioterapia/braquiterapia con o sin adición de hormonoterapia.
  • Se han identificado alteraciones en genes relacionados con la reparación del ADN en hasta en el 30% de pacientes con cáncer de próstata avanzado que los hace especialmente sensibles al tratamiento con inhibidores de PARP.
  • Nuevas opciones de tratamiento, como el radiofármaco 177Lu-PSMA-617, se han incorporado al arsenal terapéutico de los pacientes con cáncer de próstata resistente a la castración metastásico.

La supervivencia de los pacientes con cáncer de próstata avanzado en los últimos 15 años se ha triplicado gracias al desarrollo de nuevos agentes hormonales, quimioterapia o radiofármacos, pasando de 12-18 meses en 2005, cuando sólo se disponía de quimioterapia, a más de 36 en la actualidad. Además, los inhibidores de PARP han demostrado beneficio en supervivencia en pacientes con cáncer de próstata avanzado, con alteraciones en genes implicados en la reparación del DNA, siendo el más frecuente BRCA2. Por otro lado, la aparición de nuevos radiofármacos, como el 177Lu-PSMA-617, emerge como una nueva opción terapéutica eficaz en el algoritmo terapéutico de los pacientes con cáncer de próstata avanzado.

En el marco de la campaña de comunicación “En Oncología cada AVANCE se escribe en Mayúsculas”, SEOM da a conocer la evolución y los avances médicos que se han sucedido en estas últimas décadas en el tratamiento de los diferentes tumores. Coincidiendo con el Día Mundial del Cáncer de Próstata que se celebra mañana martes, 11 de junio, destacamos los avances más importantes en cáncer de próstata, el primer cáncer más diagnosticado en nuestro entorno en varones, con una estimación de 30.316 nuevos casos en España en 2024, según el informe de SEOM “Las cifras del cáncer en España” de 2024.  

Además, el cáncer de próstata es el tumor más prevalente en varones, con una estimación de prevalencia a cinco años para el año 2020 de 122.025 casos, según los últimos datos disponibles recogidos en el citado informe de SEOM. Sin embargo, ocupa el tercer lugar como responsable del número de fallecimientos por cáncer en varones en España, con una reducción de la tasa de mortalidad de forma progresiva. La supervivencia neta a cinco años de los pacientes diagnosticados en el periodo 2008-2013 fue de 89,8%, la más elevada entre los tumores más frecuentes.

En la actualidad, la inmensa mayoría de casos de cáncer de próstata se diagnostica en estadios iniciales, mientras que sólo el 10% corresponde a casos avanzados (metastásicos) al diagnóstico. En estadios iniciales, el cáncer de próstata es curable en una gran mayoría de casos mediante cirugía, radioterapia/braquiterapia con o sin la adición de hormonoterapia. A pesar de la eficacia de estos tratamientos radicales, aproximadamente un 30% de los pacientes van a terminar desarrollando una recurrencia de la enfermedad, que finalmente puede conducir a una enfermedad metastásica e incurable.

Dentro del cáncer de próstata avanzado, es importante diferenciar varios grupos de pacientes, ya que las implicaciones de tratamiento son diferentes en cada uno de ellos. Por una parte, tenemos el cáncer de próstata hormonosensible metastásico, que puede ser o bien un diagnóstico de novo o bien recurrente tras un tratamiento local previo. Por otra parte, está la enfermedad resistente a castración, que a su vez puede ser metastásica (lo más común) o no metastásica. Los objetivos del tratamiento en cualquiera de estas fases es prolongar la supervivencia, preservar la calidad de vida y prevenir eventos óseos.

Es en estos casos avanzados donde se han realizado la mayoría de los avances en el tratamiento de la enfermedad. En el escenario hormonosensible metastásico el empleo de dobletes con agentes hormonales (apalutamida, enzalutamida, abiraterona) o con tripletes con docetaxel y agentes hormonales (abiraterona o darolutamida) debe considerarse de elección. Posteriormente, en la enfermedad resistente a la castración metastásica (CPRCm), las opciones de tratamiento son múltiples: quimioterapia (docetaxel o cabazitaxel), agentes hormonales (abiraterona o enzalutamida), o radiofármacos (radio-223 o 177Lu-PSMA-617), cuya elección dependerá, en parte, de los tratamientos previos que haya recibido el paciente.

Además, en los últimos años, en el CPRCm, se ha demostrado el beneficio de los inhibidores de PARP, bien en monoterapia o en combinación con agentes hormonales, principalmente en pacientes con alteraciones en genes implicados en la reparación del ADN, siendo el gen más frecuentemente alterado BRCA2. Las alteraciones en genes implicados en la reparación del ADN están presentes en el tejido tumoral de hasta el 30% de los pacientes con CPRCm, y es importante tener en cuenta, que hasta el 12-16% de estas alteraciones pueden estar presentes en la línea germinal, con las implicaciones que eso conlleva de cara al asesoramiento familiar.

En otro contexto de la enfermedad, en pacientes con carcinoma de próstata resistente a la castración que todavía no han desarrollado metástasis, tanto apalutamida como enzalutamida y darolutamida, todos ellos agentes hormonales, han demostrado retrasar la aparición de metástasis en aproximadamente dos años, disminuir el riesgo de aparición de síntomas en más de un 50%, además de prolongar la supervivencia de los pacientes.

Secuencia óptima de fármacos

En la actualidad, uno de los desafíos más importantes consiste en determinar el valor de la secuencia óptima de fármacos para obtener el máximo beneficio en cada paciente en particular. A ello van a ayudar los nuevos descubrimientos de la biología molecular de la enfermedad que están permitiendo avances en el desarrollo de la medicina personalizada. El análisis de nuevos biomarcadores en biopsias líquidas, tanto células tumorales circulantes como DNA circulante, se encuentra en la actualidad en evaluación en varios estudios y podría, en el futuro, determinar la elección del tratamiento óptimo basado en el perfil molecular individual de cada paciente.

Todos estos fármacos han podido ver la luz gracias a la realización de ensayos clínicos en múltiples centros del mundo, y a la generosa participación de los pacientes en ellos. En estos avances, ha habido una participación muy significativa de centros españoles. Seguimos creyendo que la mejor opción, en la medida de lo posible, es la participación en ensayos clínicos que sigan intentando mejorar la seguridad y eficacia de estos tratamientos. Pero, por encima de todo, es necesario que aquellos progresos que muestren beneficios significativos se incorporen de manera equitativa para todos los pacientes, y que el acceso al mejor tratamiento para su enfermedad sea universal.

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SEOM facilitará a oncólogos y prensa los Highlights de ASCO 2024 en vídeo a través del servicio OncoNexion

  • SEOM, con la colaboración de AstraZeneca, vuelve a facilitar la difusión de las novedades presentadas en la Reunión Anual de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO) con la 14ª edición de OncoNexion.
  • Los oncólogos podrán acceder a una guía con la participación de la Oncología española en el Congreso, y los periodistas, a un vídeo resumen de todas las novedades a través de la plataforma online OncoNexion.
  • Los socios de SEOM, además, tendrán a su disposición una agenda pre-congreso, una selección de top abstracts por tipo de tumor y vídeos análisis grabados por portavoces de la Sociedad presentes en Chicago de los highlights presentados en cáncer de cabeza y cuello, tumores del Sistema Nervioso Central, gastrointestinal colorrectal y no colorrectal, genitourinario, ginecológico, mama, pulmón, sarcoma, melanoma, e investigación traslacional y nuevas terapias.

Oncólogos médicos portavoces de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), expertos en las diferentes patologías oncológicas, presentes en la 60ª Reunión Anual de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO) que se celebra en Chicago entre el 31 de mayo y el 4 de junio, acercarán las principales novedades presentadas y una valoración de las mismas en vídeo al resto de profesionales y medios de comunicación, de manera rigurosa, resumida y sencilla, a través de la plataforma online OncoNexion, gracias a la colaboración sin restricciones de AstraZeneca.

Antes, durante y después del Congreso, a través de la plataforma online, se publicarán contenidos sobre cáncer de cabeza y cuello, tumores del Sistema Nervioso Central, gastrointestinal colorrectal y no colorrectal, genitourinario, ginecológico, mama, pulmón, sarcoma, melanoma, e investigación traslacional y nuevas terapias.

La 14ª edición de OncoNexion, además, pondrá a disposición de los oncólogos una agenda pre-congreso, una selección de top abstracts por patologías oncológicas y una guía con la participación española. Asimismo, habrá un vídeo resumen de highlights para medios de comunicación. Los vídeos análisis estarán disponibles en la plataforma online a partir del lunes, 3 de junio.

“En los últimos años, estamos viviendo un desarrollo incesante de los tratamientos oncológicos, centrados en la mayoría de los casos en la Medicina de Precisión, con terapias diana, la moderna inmunoterapia y los denominados conjugados anticuerpo-fármaco. ASCO 2024 será el escenario donde se presenten importantes estudios que tendrán un impacto significativo en la supervivencia de los pacientes con cáncer y cambiarán, en muchos casos, nuestra práctica clínica. De ahí, la importancia de un proyecto de formación continuada online como OncoNexion, un servicio de SEOM que en su decimocuarta edición volverá a proporcionar a sus socios, a través de colegas portavoces de la Sociedad desplazados a ASCO 2024, especialistas en las diferentes patologías oncológicas, los highlights, novedades y abordajes más actuales y eficaces frente al cáncer. Es responsabilidad de SEOM que los oncólogos médicos tengan una formación óptima y constante”, subraya el Dr. Rodrigo Sánchez-Bayona, coordinador científico del proyecto y secretario científico de SEOM.  

“Desde AstraZeneca favorecer el mejor acceso a la formación e información médica a los oncólogos médicos forma parte de nuestro compromiso con la sociedad y con los pacientes. A través de la mejor educación médica y el desarrollo de las más innovadoras soluciones terapéuticas, estaremos más cerca de nuestro objetivo de cronificar o curar el cáncer y eliminarlo como causa de muerte”, apunta Laura Colon, directora de Oncología de AstraZeneca en España.

El próximo Congreso de ASCO tendrá lugar entre el 31 de mayo y el 4 de junio en Chicago (Illinois, EEUU).

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SEOM alerta del riesgo de cáncer de pulmón con el uso de vapeadores o cigarrillos electrónicos

Incluso con menor tiempo de exposición que con el tabaco convencional

Desde SEOM preocupa el uso de vapeadores o cigarrillos electrónicos en jóvenes, en los que representa la puerta de entrada actual al tabaquismo. Su consumo se impone sin que tengan conciencia de los riesgos asociados.

  • El tabaco es el principal factor de riesgo evitable para el desarrollo de tumores y muertes por cáncer, siendo responsable del 33% de los tumores y de un 22% de las muertes por cáncer.
  • El tabaco causa el 85-90% de los cánceres de pulmón, pero es también factor de riesgo para multitud de tumores (cabeza y cuello, vejiga, tumores digestivos…)
  • El cáncer de pulmón se consolida como segundo tumor más incidente y tercera causa de mortalidad por cáncer en mujeres, debido a la incorporación de la mujer al hábito tabáquico desde los años 70. Se espera un incremento de otros cánceres relacionados con el tabaco.
  • La deshabituación del hábito tabáquico es una estrategia que se asocia con un beneficio tangible en salud.
  • SEOM participa activamente en el Plan Integral de Prevención y Control del Tabaquismo puesto en marcha por el Ministerio de Sanidad.

Con motivo del Día Mundial sin Tabaco, que se celebra mañana viernes 31 de mayo, la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) alerta de que las nuevas formas de vapeo, tan extendidas en jóvenes, se posicionan como una potencial causa de cáncer de pulmón que se traduce en la aparición de esta enfermedad incluso con menor tiempo de exposición que con el tabaco convencional. A SEOM le preocupa especialmente la generalización del uso de cigarrillos electrónicos entre los jóvenes, porque además representan la puerta de entrada al tabaquismo y el tabaco es el principal factor de riesgo evitable, responsable de un 33% de los tumores y de un 22% de las muertes por cáncer, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). El tabaco está detrás del incremento en la incidencia y mortalidad por cáncer de pulmón en mujeres que venimos objetivando en los últimos años.

El tabaco es la causa de un 30% de los diferentes tipos de cáncer. En algunos de ellos, como los de pulmón, cabeza y cuello, vejiga y esófago, el tabaco es la principal causa de desarrollo de tumores. Por ello, SEOM trabaja para informar a la población de los riesgos que supone fumar y participa de forma activa en el Plan Integral contra el Tabaquismo que ha puesto en marcha el Ministerio de Sanidad.

“En el caso de cáncer de pulmón, el enemigo fundamental y no oculto es el tabaco. Todos los esfuerzos son pocos, tanto desde el punto de vista educativo como sanitario y legislativo para poner freno a esta adicción con demostrado efecto carcinogénico”, afirma la Dra. Rosario García Campelo, vocal de la Junta Directiva de SEOM y jefa del Servicio de Oncología del Complejo Hospitalario Universitario de A Coruña (CHUAC).

Destaca el incremento progresivo en el número de casos de cáncer de pulmón entre las mujeres, consolidándose como tercer tumor más incidente y segundo tumor responsable de mayor mortalidad en mujeres en 2024, debido al aumento del consumo de tabaco en mujeres a partir de los años 70. Se estima que en 2024 se diagnosticarán en España 10.285 nuevos casos de cáncer de pulmón en mujeres, y en 2022 fallecieron 5967 mujeres por esta causa según datos del INE. En general, se espera un aumento de la incidencia de los otros tumores relacionados con el tabaco, especialmente los de la cavidad oral y faringe.

Nuevas formas de tabaquismo

Continúa preocupando especialmente el uso de nuevas formas de tabaquismo entre los jóvenes como el vapeo o cigarrillos electrónicos. Actualmente no se pueden excluir los riesgos para la salud asociados al uso intencionado de los cigarrillos electrónicos, aunque no contengan nicotina. De hecho, hay artículos que han demostrado que los cigarrillos electrónicos aumentan el riesgo de enfermedades neoplásicas. SEOM publicó hace unos años un posicionamiento al respecto en el que se indicaba que no se puede recomendar el uso de cigarrillos electrónicos e instaba a llevar a cabo investigación científica que permita conocer en profundidad su seguridad, regulándose entonces de forma adecuada.

De la misma manera, el uso de los productos de tabaco por calentamiento se considera peligroso para la salud. Actualmente, no disponemos de suficiente evidencia para considerar que estos productos sean más seguros que el tabaco convencional, y al igual que ocurre con los cigarrillos electrónicos, su uso puede suponer una pérdida de oportunidad para el abandono del hábito tabáquico, o en el peor escenario, la iniciación en el tabaquismo, como está ocurriendo entre los más jóvenes.

Preocupa especialmente la población joven donde las nuevas formas de tabaquismo, como el vapeo o el consumo de cigarrillos electrónicos, se están imponiendo a las formas tradicionales de tabaco, en muchos casos pensando que no son formas de fumar, y lo que se desconoce es que producen el mismo o más daño que el tabaco convencional. Por ello, es fundamental la educación sanitaria e informar a los jóvenes sobre los riesgos asociados con estas nuevas formas de fumar.

“Aunque el tiempo de observación es corto, y la evidencia por tanto limitada, las nuevas formas de vapeo tan extendidas en jóvenes, se posicionan como una potencial causa de cáncer de pulmón que se traduce en la aparición de esta enfermedad incluso con menor tiempo de exposición que con el tabaco convencional. No debemos olvidar, que en muchos casos el cigarrillo electrónico o el vapeo, asociado a inocuidad, constituye la puerta de entrada o el primer contacto con el tabaco convencional”, insiste la Dra. García Campelo.

Problema de salud pública

El consumo de tabaco constituye un problema de salud pública de primer orden siendo la primera causa evitable de enfermedad, invalidez y muerte prematura en el mundo. De acuerdo con los datos de la OMS, más de 1,1 billones de personas consumen tabaco y más de 8 millones de personas fallecen en el mundo por el tabaco cada año, tanto como consecuencia directa (más de 7 millones) como indirecta por exposición al humo ajeno en los no fumadores (1,2 millones).

Según la Encuesta Europea de Salud en España del año 2022, elaborada por el INE, el 20,2% de los varones fuman a diario y un 13,9% de mujeres, con las mayores tasas de tabaquismo en la población de entre 35 y 39 años (21,4%) y de 50 a 64 años (20,9%).

Además de afectar al propio fumador, el tabaco afecta también a los que conviven con él (fumadores pasivos). El tabaco, además, es un factor de riesgo para el desarrollo de múltiples tumores, incluyendo tumores de cabeza y cuello, esofagogástrico, vejiga, colorrectal, riñón y páncreas entre otros. Se calcula que hasta el 20% de los fallecimientos por cáncer en Europa se deben al tabaco, y que cerca de la mitad de los fumadores fallecerán por causas relacionadas con el tabaco.

El tabaco tiene un efecto sinérgico con el consumo de alcohol, y es que el riesgo de ciertos tumores, como los carcinomas orofaríngeos o de esófago puede llegar a multiplicarse por 30 cuando se combinan ambos factores. No existe un nivel seguro de consumo de tabaco. Además de ser un factor de riesgo para el desarrollo de tumores, seguir fumando impacta en la supervivencia de los pacientes con un cáncer ya diagnosticado. En pacientes con cáncer de pulmón, se asocia con complicaciones derivadas de los tratamientos, una reducción de la calidad de vida y una disminución de la supervivencia.

Debemos reseñar que el tabaco está relacionado con enfermedades no oncológicas como la bronquitis crónica, el enfisema pulmonar, las enfermedades coronarias, los accidentes cerebrovasculares o las úlceras gastrointestinales, incrementando en un 70% el riesgo de morir prematuramente por enfermedades relacionadas con su consumo. Por todo ello, el no fumar se considera en la actualidad como la mejor medida preventiva frente al cáncer y el resto de las enfermedades relacionadas con el tabaco.

 Debe priorizarse por tanto la deshabituación del hábito tabáquico, que es la única estrategia que se asocia con un beneficio tangible en salud. Desde SEOM queremos insistir en que nunca es tarde para dejar el hábito tabáquico.

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Se incrementa la incidencia interanual de melanoma en España con 7.881 casos nuevos en 2024

  • Esta cifra supone una incidencia de 15 casos por cada 100.000 personas/año.
  • REDECAN y SEOM recuerdan que para reducir el riesgo de desarrollar un melanoma cutáneo se deben evitar las quemaduras solares así como una exposición excesiva al sol, especialmente en niños y en horas centrales del día.
  • Además, se recomienda proteger el cuerpo con ropa adecuada y gafas de sol, utilizar fotoprotectores solares y no usar cabinas de bronceado.

La incidencia de melanoma cutáneo en España está al alza. La tasa anual por edad por cada 100.000 personas se ha incrementado tanto en hombres como en mujeres de 2003 a 2024. En concreto, ha pasado de 12,0 a 15,1 casos en mujeres y de 12,0 a 15,4 en hombres, lo que supone una subida anual del 1,1% y del 1,2% respectivamente, según refleja la infografía sobre “Melanoma cutáneo en España” elaborada, coincidiendo con el Día Mundial del Melanoma que se celebra mañana, por la Red Española de Registros de Cáncer (Redecan) y la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM).

En 2024 se contabilizarán 7.881 casos nuevos de melanoma cutáneo, lo que supone una incidencia de 15 casos por cada 100.000 personas/año. Así, se estima que 4.156 mujeres y 3.725 hombres serán diagnosticados de esta patología, lo que sitúa al melanoma cutáneo como el 8.º cáncer más frecuente en el primer caso y el 11.º, en el segundo. Por edades, el grupo que se estima tendrá una mayor incidencia es el de 50 a 69 años con un 36,8%, seguido del de 0 a 49 años con un 26,4% y el de 70 a 79 años con un 20,2% y por último, el de 80 años o más con un 16,6%.

Respecto a la mortalidad cabe destacar que en 2021 se contabilizaron 1.056 defunciones (2 por cada 100.000 personas/año), 586 en hombres y 471 en mujeres. Estas cifras sitúan al melanoma cutáneo en el 17.º lugar como el cáncer más mortal, en el primer caso, y en el 18.º en el segundo. Además, se observa que en los hombres la tasa ha crecido un 0,1% de forma anual entre 2003 y 2021 mientras en las mujeres ha bajado un 0,4%. Por edades son los mayores de 80 años los que tienen la cifra más alta de defunciones, un 37,0% frente al grupo de 50 a 69 años, con un 28,0%, el de 70 a 79 años, con un 26,4% y el de 0 a 49, con un 8,6%.

Por último, se puede observar que la supervivencia en este tipo de cáncer, según los últimos datos que se manejan (2008-2013) ha crecido tanto en hombres como en mujeres.

REDECAN y SEOM recuerdan que para reducir el riesgo de desarrollar un melanoma cutáneo se deben evitar las quemaduras solares así como una exposición excesiva al sol, especialmente en niños y en horas centrales del día. Además, se recomienda  proteger el cuerpo con ropa adecuada y gafas de sol, utilizar fotoprotectores solares y no usar cabinas de bronceado.

No hay que olvidar asimismo explorar con frecuencia la piel y prestar especial atención a la aparición de nuevos lunares o cambios en el tamaño, forma o color de lunares ya existentes. Y, si en la familia hay antecedentes de melanoma o tiene muchos lunares, conviene considerar realizar revisiones dermatológicas de forma periódica.

Esta infografía es fruto del convenido de colaboración firmado en 2018 por REDECAN y SEOM con el objetivo de concienciar a la población sobre la importancia de la prevención primaria en cáncer. En ella, han colaborado también el Centro de Investigación Biomédica en Red de Epidemiología y Salud Pública (CIBERESP) y la Sociedad Española de Epidemiología (SEE).

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Inmunoterapia y anticuerpos conjugados: un punto de inflexión en el carcinoma urotelial

  • La inmunoterapia y los anticuerpos conjugados han marcado un hito en el manejo del carcinoma urotelial.
  • La principal causa conocida del cáncer de vejiga es el tabaco, al que se atribuyen más del 40% de todos los casos diagnosticados.

El cáncer de vejiga tiene una incidencia anual en España de 22.097 casos, lo que lo convierte en el décimo tumor más frecuente, considerando ambos sexos. Sin embargo, su incidencia es notablemente más elevada en varones, en los cuales ocupa el cuarto lugar en frecuencia, con 18.247 casos nuevos diagnosticados al año, en comparación con los 3.850 en mujeres. En cuanto a la mortalidad, es la sexta causa de muerte por cáncer en varones, con 3.480 fallecimientos al año.

La gran mayoría de los tumores se diagnostican en estadios localizados, donde se pueden ofrecer tratamientos con intención curativa. En los estadios avanzados, los avances acontecidos en los últimos años han logrado mejorar la supervivencia de los pacientes.

Factores de riesgo

La principal causa conocida del cáncer de vejiga es el tabaco, al que se atribuyen más del 40% de todos los casos diagnosticados. El tabaco no sólo afecta nuestra vía respiratoria a través del humo; más de 60 productos carcinógenos contenidos en los cigarrillos son absorbidos y eliminados por la orina, afectando en gran medida a las células de la pared de nuestra vía urinaria. 

Algunos estudios defienden la relación entre la infección por HPV (virus del papiloma humano) y el cáncer de vejiga. Se estima que hasta un 17% de estos tumores podrían deberse en parte al hecho de ser portador de serotipos del HPV de alto riesgo.

Existen otros factores de riesgo, como la exposición a algunas sustancias químicas de uso industrial (ciertos metales, tintes y gomas); la exposición a un fármaco llamado ciclofosfamida, que es un tipo de quimioterapia; o la esquistosomiasis, una infección producida por un parásito que suele encontrarse en África y ciertas regiones de América Latina.  

Aunque no se ha demostrado de forma clara que la presencia de antecedentes familiares de cáncer de vejiga aumente el riesgo de desarrollar la enfermedad en otros miembros de la misma familia, el diagnóstico en pacientes menores de 60 años debería considerarse con especial atención.

Biología molecular

Los datos del Proyecto Atlas del Genoma del Cáncer (TCGA) han identificado al carcinoma urotelial como uno de los tipos de tumores con mayor nivel de alteraciones genómicas. Se han establecido diferentes clasificaciones, en las cuales los carcinomas uroteliales se han agrupado en diferentes subtipos moleculares. Cada una de ellas se ha desarrollado en poblaciones de pacientes diferentes, empleando diferentes plataformas genómicas. A pesar de las diferencias, cada una identifica fenotipos moleculares que comparten algunas similitudes. Representan una división en tumores basales y luminales, con diferentes subclasificaciones.

Tratamiento

En el carcinoma urotelial músculo-invasivo el tratamiento de elección es la cistectomía radical con linfadenectomía. Se recomienda el tratamiento neoadyuvante con quimioterapia basada en cisplatino para pacientes con tumores cT2/4N0M0, o como tratamiento adyuvante en pacientes con factores de alto riesgo (pT3/4 y/o afectación ganglionar) después de la cistectomía radical. Los regímenes de quimioterapia que pueden emplearse en este escenario son: dosis densas de MVAC (metrotexate, vinblastina, doxorrubicina y cisplatino) o la combinación de cisplatino y gemcitabina.

Además, se puede valorar la preservación de la vejiga empleando lo que se conoce como tratamiento trimodal, que incluye resección transuretral máxima y posterior tratamiento concomitante con quimioterapia y radioterapia, para pacientes seleccionados que deseen evitar o no puedan tolerar la cirugía.

Recientemente, por primera vez, la inmunoterapia ha demostrado su eficacia en el contexto adyuvante. Nivolumab, un anti-PD-1, ha demostrado un impacto positivo en la supervivencia libre de progresión en pacientes con factores de alto riesgo después de la cistectomía radical (pT3/4 y/o afectación ganglionar), que no han recibido tratamiento neoadyuvante, y no son candidatos (o rechazan) el tratamiento con cisplatino. Asimismo, ha demostrado su eficacia en pacientes que tras un tratamiento neoadyuvante presentan factores de alto riesgo (ypT2/4 y/o afectación ganglionar). 

Durante los últimos 40 años, el tratamiento de elección para la enfermedad metastásica ha sido la quimioterapia basada en platinos. Sin embargo, en el último año, la inmunoterapia y los anticuerpos conjugados han marcado un hito en el manejo del carcinoma urotelial.

  • Entre los años 80 y 90, los esquemas basados en cisplatino (MVAC y gemcitabina/cisplatino) demuestran aumento de supervivencia en comparación con monoterapia y otras combinaciones. Dado que el régimen de gemcitabina/cisplatino tiene un perfil de toxicidad más aceptable, es el tratamiento de elección en primera línea de enfermedad metastásica.
  • Sin embargo, entre el 40-50% de los pacientes con enfermedad metastásica no son elegibles para cisplatino (pacientes “unfit”). En estos casos, se puede sustituir por carboplatino.
  • En 2020, el tratamiento de mantenimiento con avelumab (anti-PD-L1) en pacientes cuya enfermedad no progresa tras quimioterapia de primera línea basada en platino prolonga la supervivencia global. Esto supone un antes y un después en el tratamiento del carcinoma urotelial avanzado, convirtiéndose en un nuevo estándar de tratamiento.
  • De forma más reciente, en el último año, se han presentado dos estudios que han demostrado el beneficio de las combinaciones en primera línea, desbancando por primera vez a los esquemas clásicos con cisplatino en este escenario.
  • El estudio ChekMate 901 ha demostrado que la combinación de nivolumab con cisplatino/gemcitabina ofrece beneficio en la supervivencia global frente a la quimioterapia sola.
  • Por otra parte, en el estudio EV-302 la combinación de enfortumab vedotina (anticuerpo conjugado frente a nectina-4) y pembrolizumab (anti-PD-1) prolonga la supervivencia global en comparación con un esquema de quimioterapia basada en platino.

En las segundas y sucesivas líneas de tratamiento, en los últimos años, el abanico de opciones también se ha ampliado notablemente.

  • La inmunoterapia ha demostrado beneficio en pacientes que progresan a una primera línea de quimioterapia basada en platinos.
  • En 2021, el estudio EV-301 demuestra que enfortumab vedotina ofrece beneficio en la supervivencia global en pacientes que progresan a quimioterapia basada en platinos e inmunoterapia.
  • El estudio THOR ha demostrado que erdafinitb (inhibidor de FGFR 1-4) aumenta la supervivencia global de pacientes que presentan alteraciones en el factor de crecimiento de fibroblastos (FGFR) tras progresión a platinos e inmunoterapia. Estas alteraciones están presentes en alrededor del 20% de los pacientes.

Todos estos fármacos han podido ver la luz gracias a la realización de ensayos clínicos, y a la generosa participación de los pacientes en ellos. En estos avances, ha habido una participación muy significativa de centros españoles. Seguimos creyendo que la mejor opción, en la medida de lo posible, es la participación en

ensayos clínicos. Pero, por encima de todo, es necesario que aquellos progresos que muestren beneficios significativos se incorporen de manera equitativa para todos los pacientes, y que el acceso al mejor tratamiento para su enfermedad sea universal.

Como ya hemos visto, los pequeños avances, tomados de forma conjunta sí son relevantes. De aquí nuestro lema desde la SEOM: En Oncología, cada avance se escribe con mayúsculas. Estos pequeños avances, considerados cada uno de ellos de manera aislada, podrían haber sido considerados de escasa relevancia, pero acumulados entre sí han llevado a cambiar en muchos casos de una manera notable el pronóstico y la calidad de vida de muchos pacientes.

Los iPARP han cambiado el paradigma de tratamiento de las pacientes con cáncer de ovario

  • El cáncer de ovario es el octavo tipo de cáncer más frecuente en las mujeres, una enfermedad heterogénea con al menos cuatro subtipos histológicos diferentes.
  • La identificación de nuevas dianas y la personalización de los tratamientos permitirán una mejor selección del tratamiento para las pacientes.

Los fármacos inhibidores de PARP (iPARP) han revolucionado el tratamiento del cáncer de ovario avanzado, especialmente en pacientes con mutaciones BRCA o alteraciones genómicas concretas, tanto en recaída como en el tratamiento de primera línea. El impacto en supervivencia es claro en pacientes con mutaciones BRCA de línea germinal, junto con una mejoría de la calidad de vida. Estos avances representan un cambio de paradigma en el manejo de la enfermedad.

En el marco de la campaña de comunicación “En Oncología cada AVANCE se escribe en Mayúsculas”, SEOM da a conocer la evolución y los avances médicos que se han sucedido en estas últimas décadas en el tratamiento de los diferentes tumores. Coincidiendo con el Día Mundial del Cáncer de Ovario que se celebra mañana 8 de mayo, destacamos a continuación los avances más importantes en cáncer de ovario.

El cáncer de ovario es una enfermedad de mal pronóstico. Es la principal causa de muerte por tumores malignos ginecológicos en el mundo occidental. Varios factores influyen en la alta mortalidad de esta neoplasia, pero el más determinante es que la mayoría de pacientes (70-80%) se diagnostican en estadios avanzados de la enfermedad debido a la dificultad en el diagnóstico precoz.

Según los últimos datos ofrecidos por el Informe de SEOM Las cifras del cáncer en España 2024, la estimación de nuevos casos en nuestro país de esta enfermedad para el año 2024 es de 3.716 casos, lo que la posiciona como el octavo tipo de cáncer más frecuente en las mujeres.

En la actualidad, sabemos que es una enfermedad heterogénea. Existen al menos cuatro subtipos histológicos que se comportan de forma distinta, tanto en frecuencia como en pronóstico, y diferentes subtipos moleculares. La identificación de nuevas dianas (deficiencia de la recombinación homóloga o HRD) y la personalización de los tratamientos permiten una mejor selección del tratamiento para nuestras pacientes.

El tratamiento estándar del cáncer de ovario avanzado consiste en la realización de una cirugía con el máximo esfuerzo citorreductor, ya que lograr la resección de todo el tumor visible es uno de los principales factores pronósticos en esta enfermedad. En función de una serie de criterios clínicos, se administra un tratamiento de quimioterapia previo y/o posterior a la cirugía con carboplatino y un taxano, habitualmente paclitaxel. Aunque los resultados del tratamiento primario han mejorado gradualmente, aproximadamente la mitad de las mujeres tendrán una recaída en los tres primeros años.

La elección del tratamiento a la recaída dependerá del tipo tumoral, de la duración de la respuesta a la primera línea, de las toxicidades presentadas y de agentes utilizados, de la situación clínica y preferencias de la paciente y de la presencia o no de mutaciones en BRCA. La identificación de factores predictores / biomarcadores es vital para ello.

Existen otra serie de tratamientos complementarios a los esquemas de quimioterapia que actúan sobre dianas específicas del crecimiento tumoral y que han demostrado ser beneficiosos en diferentes escenarios del cáncer de ovario avanzado. Una de estas estrategias terapéuticas es el tratamiento antiangiogénico, representado por bevacizumab, que persigue el bloqueo de la formación de nuevos vasos sanguíneos por el tumor para así dificultar su crecimiento.

Por otro lado, aproximadamente un 20% de pacientes presentan mutaciones en BRCA 1 / BRCA 2, ya sea a nivel germinal (en todas las células del cuerpo, hereditarias) o somático (en el tumor, no hereditarias). En el momento actual, existe indicación de realizar un estudio genético en todas las pacientes diagnosticadas de carcinoma de ovario epitelial no-mucinoso, independientemente de la historia familiar. Además, entre un 20-30% de pacientes también presenta alteraciones en el tumor en otros genes implicados en las vías de reparación del ADN.

Estos hallazgos han permitido identificar un grupo de pacientes especialmente sensible a los fármacos inhibidores de PARP (iPARP) ya mencionados, fármacos que han sido desarrollados en diferentes ensayos clínicos en los que han participado pacientes que presentaban o no estas mutaciones mencionadas previamente. Aunque con distinta magnitud de beneficio, los inhibidores de PARP han demostrado beneficios en todos los grupos de pacientes (con o sin mutación), y en diferentes contextos de la enfermedad avanzada. Este descubrimiento ha supuesto un gran avance en el tratamiento de los pacientes con cáncer de ovario. A día de hoy, existen tres fármacos aprobados –olaparib, niraparib y rucaparib–.

Los 3 inhibidores de PARP se encuentran aprobados en nuestro país para la recaída platino sensible de cáncer de ovario. Además, olaparib (con o sin bevacizumab) y niraparib están también aprobados en el mantenimiento de primera línea tras finalizar la quimioterapia. El uso de inhibidores de PARP en pacientes portadoras de mutación BRCA tiene un claro impacto en la supervivencia global de estas pacientes.

Además, durante el 2023 se comunicaron datos prometedores de estudios de combinación de iPARP con inmunoterapia y con antiangiogénicos, una estrategia de tratamiento especialmente interesante para pacientes sin mutaciones de BRCA o sin déficit de recombinación homóloga, que suelen tener un menor beneficio con los iPARP en monoterapia. Este perfil de pacientes representa el principal reto a vencer en los próximos años.

Otro grupo de fármacos que ha demostrado un gran potencial en tumores de ovario pretratados con platino son los anticuerpos conjugados dirigidos frente al receptor de folato-alfa. El receptor alfa de folato se encuentra sobreexpresado en un alto porcentaje de tumores de ovario y se ha identificado como una potencial nueva diana terapéutica para la que hay en desarrollo actualmente múltiples fármacos, algunos ya en fase III de ensayos clínicos.

Es por ello que “En Oncología, cada AVANCE se escribe con Mayúsculas”, queremos resaltar que los pequeños avances –cirugía de la recaída, el empleo de terapias dirigidas–  considerados de manera aislada, podrían haber sido considerados de escasa relevancia, pero acumulados entre sí han llevado a cambiar en muchos casos de una manera notable el pronóstico, la supervivencia y la calidad de vida de muchas pacientes, todos ellos objetivos imprescindibles en las pacientes con cáncer de ovario.

Bibliografía:

1. Konstantinopoulos P et al. J Clin Oncol 2020;38(11):1222-1245.

2. Colombo N et al. Annals of Oncology 2019;30:672–705

3. Penson R et al. J Clin Oncol 2020;38(11):1164-1174.

4. Moore K et al. N Engl J Med 2018;379(26):2495-2505

5. González-Martin A et al. N Engl J Med 2019; 381(25):2391-2402

6. Ray-Coquard I et al. Ann Oncol 2023;34(8):681-692.

7. Moore K et al. N Engl J Med 2023; 389(23): 2162-2174.

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Una mejor caracterización molecular de los tumores germinales, reto en cáncer de testículo

  • El cáncer de testículo es el tumor más frecuente en varones con menos de 35 años, tiene una incidencia anual en España de 1.549 casos y en el 95% de los casos se consigue la curación con los tratamientos actuales.
  • Este tipo de cáncer se convierte en un modelo de enfermedad tumoral metastásica curable con quimioterapia gracias al desarrollo de esquemas de combinación basados en cisplatino.

El cáncer de testículo se ha convertido en un modelo de enfermedad oncológica curable, con tasas de curación que alcanzan el 95% con quimioterapia gracias al desarrollo de esquemas de combinación basados en cisplatino. Por ello, en el momento actual se están dirigiendo los esfuerzos a una mejor caracterización de los tumores germinales, en particular los tumores resistentes a cisplatino.

En el marco de la campaña de comunicación En Oncología cada AVANCE se escribe en Mayúsculas, SEOM da a conocer la evolución y los avances médicos que se han sucedido en estas últimas décadas en el tratamiento de los diferentes tumores, en este caso, del cáncer de testículo, coincidiendo con el mes de la concienciación de este tumor que se celebra durante todo el mes de abril.

Los estudios de secuenciación de última generación (NGS) han puesto de manifiesto que los tumores germinales tienen una de las tasas más bajas de mutaciones en Oncología, si bien se han descrito mutaciones diana pendientes de ser exploradas. P53 y MDM2 aparecen como los principales genes mutados en tumores germinales refractarios a platino, en particular en los tumores mediastínicos primarios.

El Atlas del Genoma del Cáncer (TCGA), que analizó 137 tumores testiculares, ha demostrado diferentes mutaciones entre los distintos subtipos de tumores testiculares (p.ej. alteraciones en los genes CAPN7, FAT4, GRK1 solo se producen en el carcinoma embrionario, mientras que otras como KIT y NRAS solo se observan en los seminomas).

El cáncer de testículo es el tumor más frecuente en varones con menos de 35 años, tiene una incidencia anual en España de 1.549 casos y una prevalencia a cinco años muy alta, con 6.236 casos.

Paradigma de tumor curable

En la segunda mitad del siglo XX, el cáncer germinal de testículo se convirtió en el paradigma de tumor metastásico curable con quimioterapia. En 1956, se descubre el primer tratamiento quimioterápico eficaz para el tratamiento del coriocarcinoma. Este hito dio lugar al tratamiento actual de la enfermedad trofoblástica gestacional y salva miles de vidas todos los años, pero no es hasta 1976 cuando el cáncer de testículo se convierte en un modelo de enfermedad curable. La introducción del tratamiento con cisplatino y el desarrollo de esquemas de combinación aumentaron las tasas de curación de un 10% a un 60%. Posteriormente, el desarrollo de los esquemas actuales, mejor tolerados, consigue tasas de curación del 90% en enfermedad metastásica.

Durante la década de los ‘80, debido a su extraordinaria sensibilidad al tratamiento con platino, se desarrollan esquemas de tratamiento de rescate con dosis altas de quimioterapia y rescate con células madre hematopoyéticas (TASPE) que son capaces de curar a un subgrupo de pacientes resistentes a múltiples líneas de tratamientos.

Debido a las altas tasas de curación, en las últimas décadas se han centrado los esfuerzos en disminuir la toxicidad de los tratamientos, optimizar el seguimiento y adecuar el tratamiento de soporte de los largos supervivientes.

El tratamiento de los pacientes que no se curan con quimioterapia convencional sigue siendo un reto, pues afecta a pacientes en edad muy temprana. Se han identificado nuevos criterios de clasificación pronóstica de los pacientes con tumores germinales en recaída y ha revivido el interés por el estudio de la quimioterapia con dosis altas (TASPE), dando lugar al desarrollo de un estudio internacional en el que participan múltiples grupos, que compara el uso de TASPE con la quimioterapia de rescate convencional en primera recaída (Estudio TIGER) cuyos resultados aún están pendientes.

icono pdf Nota de Prensa