El cáncer de pulmón de células pequeñas se disemina rápidamente y pocas veces responde bien a la cirugía o la radioterapia.
Los pacientes con cáncer de pulmón de células pequeñas en estadio limitado se tratan con una combinación de quimio y radioterapia. La radioterapia se administra durante el primer o el segundo mes de quimioterapia (que se prolonga de tres a seis meses).
Los pacientes con enfermedad en estadio extendido se tratan solamente con quimioterapia. En los pacientes en los que los tumores han desaparecido después de la quimioterapia, la radioterapia puede ayudar a impedir que el cáncer ataque el cerebro posteriormente.
Esta intervención se denomina radiación profiláctica cerebral (PCI, por su sigla en inglés). Al igual que los pacientes con cáncer de pulmón de células no pequeñas avanzado, los pacientes con cáncer de pulmón de células pequeñas en cualquier estadio enfrentan el riesgo de la reaparición del cáncer, aunque el control sea eficaz desde su detección.
Todos los pacientes con cáncer de pulmón de células pequeñas requieren una cuidadosa supervisión médica con radiografías, técnicas de diagnóstico por imágenes y revisiones médicas.
Los fármacos efectivos en el carcinoma microcítico de pulmón son: el cisplatino, carboplatino, etopósido, ciclofosfamida, ifosfamida, vincristina, adriamicina, paclitaxel, irinotecán y topotecán. Cuando se combina con la radioterapia, el esquema más usado es la combinación de cisplatino y etopósido.
En enfermedad avanzada, las posibilidades de combinación pueden ser variables, aunque las más recomendadas son la combinación de cisplatino o carboplatino, junto a otro fármaco como el etopósido o el irinotecán. En segunda línea, el fármaco más recomendado es el topotecán.
Hay actualmente nuevos estudios que están evaluando el papel de las terapias biológicas en combinación con la quimioterapia estándar.





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