Nutrición

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Comer bien durante el tratamiento es importante, en especial en los tumores de cabeza y cuello.

Es importante ingerir suficientes calorías y proteínas para prevenir la pérdida de peso y favorecer la cicatrización de las heridas. Comer bien puede ser especialmente difícil para los pacientes tratados de un cáncer de cabeza y cuello.

Son muchos los factores que influyen como son la boca seca, la falta de apetito, las llagas en la boca, las naúseas y vómitos.

Para mantener una alimentación adecuada se deben seguir algunas normas:

  • Evite comidas calientes, especiadas o ácidas
  • No tome alcohol
  • No tome comidas excesivamente azucaradas
  • Triture los alimentos para evitar una masticación prolongada

En algunos casos, a pesar de que el paciente lo intente, la alimentación puede resultar imposible, necesitando la colocación de una sonda nasogástrica para alimentación.

Es un tubo fino de plástico que se introduce por uno de los orificios nasales y llega hasta el estómago. En algunos casos no es posible meter la sonda a través de la nariz por el sitio dónde se encuentra el tumor o por la situación delicada de la boca; en estos casos puede ser necesaria la colocación de la sonda a través de una mínima incisión en el abdomen que conecta la sonda directamente con el estómago (sonda de gastrostomía).

Estas soluciones suelen ser temporales y una vez que finaliza el tratamiento se va recuperando poco a poco la capacidad de alimentarse por la boca de forma normal.

Dado que este grupo de tumores es heterogéneo en su origen y comportamiento vamos a considerar cinco grupos:

  1. Cáncer de laringe e hipofaringe
  2. Cáncer de nasofaringe
  3. Cáncer de orofaringe y cavidad oral
  4. Tumores de glándulas salivares
  5. Tumores de cavidad nasal y senos paranasales

 

 

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