Datos sobre HPV

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El VPH es un virus ampliamente extendido. Un 75 % de la población sexualmente activa ha tenido contacto con el virus en algún momento su vida.

El virus se transmite normalmente durante las relaciones sexuales y es tan común, que la infección por el mismo puede considerarse como una consecuencia normal de la práctica sexual. Por tanto, es más frecuente en los hombres y mujeres jóvenes que tienen una actividad sexual más activa.

El VPH puede ser detectado en cualquier parte del área genital. Por este motivo, los preservativos no protegen den forma efectiva contra la infección, aunque pueden disminuir el riesgo de padecerla.

Se han identificado más de 130 tipos de VPH, de los cuales unos 20 son virus de alto riesgo para desarrollar cáncer de cérvix. Los subtipos más frecuentes y más carcinogénicos son el HPV 16 y 18.

¿Cómo se puede prevenir la infección por HPV?

La forma más segura es evitar contacto genital con otra persona.

En la población sexualmente activa, una relación monogámica con una pareja no infectada es la mejor estrategia para evitar la infección por HPV. Sin embargo, es difícil saber si una pareja sexualmente activa en el pasado, está actualmente infectada por el virus.

La infección por HPV puede ocurrir en las áreas genitales del varón y la mujer, tanto las que son protegidas o no por el preservativo, por lo que la infección no se evitará completamente con el uso del preservativo, si bien disminuirá el riesgo de contagio con el uso del mismo.

La vacuna, aprobada recientemente, es muy efectiva en prevenir la infección de los subtipos HPV 16 y 18, causantes del 70 % del cáncer de cérvix. Esta vacuna no protege de otros subtipos del HPV que también pueden originar cáncer de cérvix.

¿Cómo se puede detectar si una mujer es portadora del HPV?

El test para HPV se puede realizar en una muestra de células (citología) del cuello cervical. Se puede usar la misma muestra que se empleará para el test de Papanicolau. El test valora la existencia de ADN del virus en las células del cuello cervical y define si el virus es de alto riesgo para desarrollar cáncer.

Si la paciente es portadora del virus, debe ser incluida en un programa de seguimiento más estricto, para la detección de alteraciones en las células del cuello cervical durante las fases iniciales y antes de que el cáncer se desarrolle.

 

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