La cirugía es un tratamiento en el que los cirujanos realizan una serie de actuaciones dirigidas a la extirpación de los tejidos enfermos, la solución de problemas de obstrucción, el recambio de estructuras dañadas, lavados, drenajes de abcesos, colocación de prótesis, etc.
Desde el punto de vista de la resecabilidad (= posibilidad de extirpar completamente el tumor), los cánceres se clasifican en:
- Tumores locales (que se pueden extirpar)
- Tumores extendidos a nivel loco-regional (el cáncer está extendido a las estructuras vecinas y, por eso, no se puede resecar completamente, aunque no hay metástasis a distancia en las pruebas radiológicas)
- Con metástasis a distancia (el cáncer está extendido a órganos como el hígado o el pulmón, lo que imposibilita la extirpación de todos los focos tumorales)
El tratamiento quirúrgico de cualquier cáncer puede tener dos “intenciones”:
- Intención curativa: la cirugía se realiza para intentar eliminar todo el cáncer
- Intención paliativa: la cirugía se realiza para intentar mejorar los síntomas que produce el tumor (por ejemplo: la obstrucción del píloro), pero no se puede extirpar toda la enfermedad porque ya está muy extendida.
Gastrectomía: Es la extirpación del estómago. El esófago se une con el resto del estómago o con el intestino delgado. La gastrectomía puede ser:
a) Subtotal (se reseca parte del estómago)
b) Total (se reseca todo el estómago)
Los cirujanos deciden el tipo de gastrectomía que tienen que realizar, subtotal o total, dependiendo de la localización del cáncer en el estómago, la extensión que tenga, si está adherido a otros tejidos, etc. En algunos casos también es necesario resecar el páncreas (pancreatectomía) y/o el bazo (esplenectomía) para conseguir márgenes libres o por necesidad durante la intervención.
Linfadenectomía: En la cirugía con intención curativa o radical, además de resecar el estómago (o parte de él), se extirpan los ganglios linfáticos perigástricos o de las cadenas ganglionares vecinas. Esta operación se llama linfadenectomía. La extensión de la linfadenectomía la decide el cirujano según las características del paciente, del tumor y otras consideraciones particulares.
Pancreatectomía, esplenectomía y otras técnicas: La extirpación del páncreas, el bazo o parte del hígado o de otras estructuras es necesaria, en ocasiones, para poder extirpar todo el tumor. Cuando el cáncer gástrico está invadiendo algunos de estos órganos, a veces se puede operar pero otras no. Depende de lo que se observe en el escáner, el estado nutricional del paciente, el grado de extensión, las posibles complicaciones esperadas de una cirugía muy amplia, etc. Para mayor información, consulte con su cirujano.

Complicaciones postoperatorias inmediatas: Como ocurre con otras cirugías mayores (es decir, importantes), después de la operación pueden surgir complicaciones. Algunos pacientes pueden tener fiebre, dolor, infección de la herida abdominal, infecciones abdominales o pulmonares, sangrado, problemas de cicatrización, trombosis u otras complicaciones.
En muchas ocasiones, estas complicaciones se resuelven con tratamiento médico, es decir, con antibióticos, sueroterapia, nutrición parenteral (por la vena). Sin embargo, a veces es necesario volver a operar para eliminar la causa que está produciendo la complicación. En los casos mas graves, estas complicaciones pueden ser amenazantes para la vida.
Complicaciones postoperatorias tardías: La gastrectomía es una cirugía mayor no exenta de complicaciones inmediatas y tardías.
- Al extirpar parte o todo el estómago, son frecuentes los problemas con la alimentación y aparece la pérdida de peso. Esto ocurre porque enseguida aparece la sensación de plenitud (de estar “lleno” después de comer).
- El síndrome de Dumping es una complicación que se presenta en el 20-40% de los pacientes sometidos a cirugía gástrica y se debe al paso rápido de los alimentos al intestino. Hay dos tipos:
- S. Dumping precoz: Ocurre a los 15-30 minutos después de haber comido. Los síntomas son sensación de pesadez en la zona del estómago, dolor abdominal tipo “calambres”, diarrea, náuseas, sudoración, hipotensión (bajada de la tensión) y taquicardia.
- S. Dumping tardío: Ocurre a las 2-3 horas después de haber comido. Los síntomas son náuseas, sudoración, ansiedad, temblor, hipoglucemia (bajada del azúcar en la sangre) y debilidad.
Recomendaciones
• Hacer 5-6 comidas al día con poca cantidad de alimentos
• Masticar adecuadamente los alimentos y comer despacio
• Descansar durante 15-30 minutos después de las comidas
• Evitar los alimentos ricos en azúcar, como mermeladas, dulces, etc
• No beber líquidos durante las comidas, para evitar sentirse lleno
• Tomar alimentos ricos en energía, como pasta, arroz o pan, para evitar la pérdida de peso
• Evitar las comidas flatulentas, que pueden producir gases y producir una sensación de plenitud precoz
• Ir probando los alimentos que le sienten bien y eliminar los que le sientan mal
Además, es necesario administrar de forma periódica unas inyecciones de vitamina B12, porque la mucosa del estómago produce normalmente esta vitamina y al estar operado necesita un aporte externo de la misma.
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Para cualquier duda relacionada con la cirugía, consulte con su cirujano |





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