Los cuidados continuos se definen como la atención integral a la persona enferma en toda su realidad, biológica, sicológica, familiar, social y laboral. Realizando un manejo integral y atendiendo a todas las fases de la enfermedad oncológica, desde el diagnostico e inicio de los tratamientos con los cuidados de soporte y sintomáticos hasta las etapas finales de la vida con los cuidados paliativos.









