Texto publicado en Diario Medico del 21 de octubre de 2009, en referencia al I Foro de Residentes de Oncología +MIR, dentro del XII Congreso Nacional de SEOM de Barcelona.
LA TENDENCIA EN ALGUNAS COMPLICACIONES ONCOLÓGICAS, COMO LA NEUTROPENIA FEBRIL, ES LA PREVENCIÓN Y ATENCIÓN EXTRAHOSPITALARIA
Profilaxis y manejo ambulatorio en urgencias
Las urgencias en oncología se deben en gran medida a los efectos secundarios derivados del tratamiento. La tendencia en el manejo de algunas de estas complicaciones, como la neutropenia febril, se orienta al desarrollo de estrategias profilácticas y el manejo ambulatorio y domiciliario de los pacientes menos graves, según ha quedado de manifiesto en el I Foro de Urgencias en Oncología, dentro del congreso de la SEOM en Barcelona.
Las complicaciones asociadas al desarrollo de tumores y los efectos secundarios de los tratamientos para el cáncer son las principales causas de las urgencias oncológicas, según han explicado a Diario Médico Eva Muñoz Couselo y César Serrano García, residentes de cuarto año en el Servicio de Oncología del Hospital Valle de Hebrón, de Barcelona.
Durante el I Foro MIR denominado Urgencias en Oncología, dentro del XII Congreso de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), que se celebra estos días en Barcelona, se han abordado las principales áreas de interés en este campo, ya que gran parte de la atención de estos pacientes recae en los residentes y los médicos adjuntos más jóvenes.
Muñoz Couselo ha detallado que el tratamiento de la fiebre neutropénica tiende cada vez más a las estrategias profilácticas y el manejo ambulatorio del paciente.
A su juicio, las guías de práctica clínica son “cada vez más conservadoras” respecto al tratamiento de esta complicación asociada a la quimioterapia en los pacientes de bajo riesgo y recomiendan, en aquéllos que sea posible, el tratamiento con antobióticos por vía oral y el seguimiento, ya sea en hospital de día o en las unidades de consulta externa.
La neutropenia aparece de manera asintomática en casi todos los pacientes tratados con quimioterapia, por lo que cuando presentan una cifra superior a 38,5 de fiebre deben acudir a urgencias. “Los pacientes de alto riesgo, según los criterios de clasificación de la escala Mascc, deben quedarse hospitalizados con medicación endovenosa debido al riesgo de inestabilidad hemodinámica”.
La profilaxis es uno de los objetivos en neutropenia febril, por lo que actualmente están en marcha diversos estudios orientados a evaluar el beneficio del tratamiento preventivo con antibióticos en los pacientes que no presentan un cuadro febril.
Otros estudios valoran la utilización de factores estimulantes de colonias para prevenir la neutropenia en pacientes con riesgo aumentado, además de otros trabajos que indagan la eficacia de antibióticos como la daptomicina, con métodos de administración más cómodos en una sola dosis al día y por vía oral. El objetivo es comprobar si tiene el mismo beneficio y acorta la estancia en el hospital.
Por su parte, Serrano García ha abordado las urgencias oncológicas por hipercalcemia, que es una complicación asociada al desarrollo de los tumores sólidos y aparece en el 30 por ciento de los pacientes oncológicos, principalmente en aquéllos con cáncer de pulmón o de mama.
El riesgo de esta complicación reside en que puede desencadenar un coma irreversible o arritmias que pueden comprometer la vida del paciente.
Según el ponente, en la última década ha habido pocos avances en el tratamiento de esta alteración de los niveles de calcio en la sangre, pero la reciente aparición de un anticuerpo nuevo, denosumab, indicado principalmente en osteoporosis y metástasis en pacientes con cáncer de mama y de próstata, abre nuevas expectativas terapéuticas.
Los estudios más recientes sugieren que este fármaco retarda todos los eventos óseos asociados a la metástasis de hueso, incluida la hipercalcemia. Está en marcha un ensayo clínico en pacientes con tumores sólidos que pretende evaluar el efecto de esta molécula en todos los eventos óseos.
Además, existen otros medicamentos que han quedado desfasados pero que en la práctica clínica se siguen utilizando debido a que no hay un criterio clínico claro y bien consolidado.








